Zorrilla como colofón a la fiesta del rugby vallisoletano

A buen seguro y a falta de confirmación de la LFP, la final de la Copa del Rey de rugby se disputará en santuario blanquivioleta

Derbi en Zorrilla.
La final de la Copa del Rey de rugby entre VRAC y El Salvador se disputará en Zorrilla. Fotografía: VRAC.

17 de abril de 2016. Final de la Copa del Rey de Rugby entre queseros y chamizos. A falta de que la LFP dé el visto bueno al cambio en lo que al horario del Real Valladolid-Real Zaragoza se refiere, que se producirá el próximo 15 de marzo, el estadio José Zorrilla acogerá, en lo que será un acontecimiento histórico para el deporte del oval ya no a nivel local sino también nacional, la final copera entre las dos escuadras vallisoletanas.

Viento en popa a toda vela… como diría José de Espronceda en su canción del pirata, así parece marchar la decisión de que la final de la Copa del Rey de rugby, que enfrentará a los dos mejores equipos de España, ambos vallisoletanos, se dispute en un marco incomparable como es el santuario blanquivioleta con capacidad para 26512 espectadores.

Desde que tanto VRAC como El Salvador eliminaran en semifinales a Alcobendas y Bathco respectivamente la maquinaria del ayuntamiento, con Óscar Puente y Alberto Bustos a la cabeza se pusieron manos a la obra para hacer que Valladolid sea, elevado a la enésima potencia, la capital del rugby español el próximo 17 de abril, día en el que se disputará el encuentro.

La noticia el pasado martes de  que la Federación Español de Rugby realizaba la concesión oficial a ambos conjuntos de la final de la LXXXIII edición copera en Zorrilla no era más que un camino que tiene que pasar aún por el OK definitivo del cambio en el calendario del encuentro entre el Real Valladolid y el Real Zaragoza, aunque no se esperan problemas.

Con esto parece que, a fuego lego, va cocinándose un plato al que, en estos poco más de dos meses que restan para que se dispute la final, se condimentará a buen seguro con la dosis de polémica de los escépticos que apuntan que las gradas del estadio en el que disputan sus partidos los de Miguel Ángel Portugal, presentarán un aspecto más desangelado que cuando lo hace el conjunto blanquivioleta.

Las estimaciones, por parte del ayuntamiento son optimistas mientras se van fijando (vía twitter) los precios de las entradas que según el alcalde Óscar Puente serán de 10 euros, precio alto para algunos y una ganga para otros.

Lo que es cierto es que la medida, sea el número de personas que acaben acudiendo hasta Zorrilla es novedosa y no significa más que un premio a dos equipos que desde la sombra de un deporte, que nos guste o no es minoritario, están dando mucho por la ciudad. El que el estadio blanco y violeta acabe acogiendo a 8.000, 9.000 o 10.000 personas (estimaciones que se van apuntando con el paso de los días) no debe ser el centro de atención. Lo que sí debe serlo, y también una fiesta, es esa final que chamizos y queseros van a disputar en un marco incomparable, con la Copa de fondo y en lo que tiene que una fiesta del rugby y del deporte vallisoletano, y también, claro está, de los que disfrutan con él.

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