Carrera contrarreloj para el traslado de los talleres de Renfe

Así lo asegura CCOO, que calcula unos cuatro meses hasta que en septiembre lleguen los primeros trenes de Alta Velocidad a los talleres de San Isidro para su mantenimiento, por lo que indica que tendrán que empezarse los trámites en abril

Virgilio Herrera, Luis Gangoso, Carlos Julio López Inclán y Juan Carlos Cáceres.

La problemática de los nuevos talleres de Renfe en el páramo de San Isidro y su traslado desde los actuales en el paseo Farnesio se está convirtiendo en una carrera contra el reloj. Este martes, CCOO ha alertado de que si ese intercambio no se comienza a hacer en los meses de marzo o abril es posible de que no se llegue a tiempo para recibir el tren de la serie 103 que ha de pasar el mantenimiento en el mes de septiembre, ya en las nuevas instalaciones.

Así lo ha anunciado Carlos Julio López Inclán, secretario autonómico de la Federación de Servicios a la Ciudadanía (FSC) de CCOO, quien ha destacado que “si no se realiza antes de septiembre esa carga de trabajo se pone en entredicho el futuro de la actividad del taller”.

Una carga de trabajo que pondría en peligro unos 1.500 empleos en el futuro en esos nuevos talleres de Renfe. Además de “poner en peligro un taller que ha costado más de 200 millones de euros”. Lo que para López Inclán sería una “gran catástrofe para Valladolid y para el erario público”.

Y es que calculan que se tardarán unos cuatro meses en realizar las gestiones necesarias para ese traslado antes de que en septiembre lleguen los primeros trenes para su mantenimiento. “Hay que realizar 8.000 horas de formación para el personal, homologaciones y recepción de material”, por eso ha avisado de que con agosto entre medias son fechas casi límites.

Tras las reuniones que desde CCOO se han mantenido con el Ayuntamiento de Valladolid y con la Consejería de Fomento -dos de las tres patas de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad junto con Renfe- cree que “la situación está complicada”.

En primer lugar por los diez millones de euros que se necesitan para pagar a los proveedores que han suministrado la maquinaria para el nuevo taller y así homologarla y empezar con la formación y que “están bloqueados” por los bancos a la espera del pago de los 125 millones de deuda de la Sociedad. Por eso han pedido un intento de acuerdo para desbloquear esa cantidad.

Por otro lado, está el problema de la permuta del suelo de los talleres actuales en el paseo de Farnesio por los nuevos en el páramo de San Isidro. Lo que supone una “diferencia sustancial de valor” porque el taller ha costado 200 millones y el valor del suelo de los actuales talleres es de unos 50 millones, algo que “el Ayuntamiento no está dispuesto a permutar perdiendo 150 millones”.

En este sentido, López Inclán ha propuesto “soluciones provisionales” como una cesión temporal o una especie de alquiler hasta que se clarifique la titularidad de los nuevos talleres. “Si la Sociedad hace documento de alquiler de uso, se puede iniciar aunque la titularidad esté en discusión”, algo que a CCOO “nos da lo mismo porque lo único que queremos es que se empiece a trabajar en el nuevo taller”.

A pesar de esta carrera contrarreloj, CCOO va a esperar hasta la reunión que los socios de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad tendrán el próximo 25 de febrero a las 17.00 horas para una “respuesta clara y concreta”. De no existir esa respuesta, “propondremos intensificar las movilizaciones para presionar a las administraciones”.

Asimismo, en el consejo de administración de Renfe que se ha de celebrar en el mes de febrero “vamos a preguntar para que se manifieste Renfe sobre fecha concreta de inicio traslado taller”.

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