La falta de demanda amenaza a la oferta hotelera

Valladolid pierde, en cinco años, un 11% de establecimientos hoteleros

El sector hotelero vallisoletano pasa por un mal momento.
El turismo es uno de os grandes factores de crecimiento.

No está pasando por un buen momento el sector hotelero en la comunidad castellano y leonesa en general, que ha cerrado estos últimos cinco años con una caída del 8,6%, ni especialmente en la capital, donde el varapalo ha sido aún más severo con una reducción del 11%, pasando en este último lustro de los 140 establecimientos, a los 125 con los que la provincia cuenta en la actualidad.

La crisis ha golpeado en estos últimos años al sector turístico y debido a ello, el hotelero se tambalea aunque se niega a caer a la lona para que se le realice una cuenta que acabe en KO. Los viajeros no se agolpan ya en las en las puertas de este tipo de establecimientos, el buffet no está lleno y cada vez suena con menor frecuencia el teléfono de reservas en busca de una habitación y una cama en la que descansar tras llevar a cabo el “Sightseeing” (Hacer turismo en inglés) en Valladolid, y no el “Sunbathing” (Tomar el sol en el mismo idioma) en una ciudad costera.

Los malos años del país en el ámbito económico han provocado que las familias, sobre todo a nivel nacional y sin tener tan presente al turismo extranjero, hayan visto reducidos sus ingresos y por consiguiente su capacidad de hacer turismo y viajar. Esto lo nota el sector hotelero que ve reducida su demanda y aumentada su preocupación a la hora de hacer frente a los gastos que acarrea el disponer y acondicionar un edificio de estas características.

Unos números preocupantes

No es nada halagüeño el panorama para los hoteles y hostales de Castilla y León que ha caído en número en los últimos cinco años, concretamente en un 8,6%, centrándonos en el número de alojamientos y atendiendo a las estimaciones realizadas por el Instituto Nacional de Estadística, en sus informes periódicos de Coyuntura Turística Hotelera.

Poniendo la lupa en la capital de la Castilla y León, el “bajón” ha sido aún mayor, llegando al 11%, viéndose reducido  también el número de personal empleado en un 6% con el paso de 1.201 trabajadores contratados a 1.129.

Para el presidente de los Empresarios de Alojamientos Turísticos de Valladolid, Francisco Javier de Frutos, y en palabras para NoticiasCyL.com, la culpa de estos datos la tiene “la bajada en la demanda de reservas en hoteles”, ya que en este último lustro “se ha visto reducida” y ha provocado que se ponga “en riesgo” la viabilidad a la “hora de mantener muchos hoteles”.

Los establecimientos rurales no son la solución

El contrapunto, o la otra cara de la moneda la pone el turismo rural y por consiguiente sus establecimientos. Castilla y León es la comunidad con mayor número de alojamientos rurales habiendo incrementado en un 7,8% su oferta es este último lustro.

Sin embargo, De Frutos asegura que “el medio rural es un complemento para el turismo” y explica que mientras que en “una casa rural el número de trabajadores máximo suele ser de uno o dos, en la capital los hoteles cuentan con una plantilla de entre 15-20 personas”, importante por tanto a la hora de crear empleo y reducir la lastra del paro en el país.

Además, el hombre que representa los intereses de los hoteleros y que busca importar estrategias que dinamicen el turismo en la ciudad afirma que aunque la capital del Pisuerga no disponga de un edificio representativo como el “Guggenheim”, cuenta con “una serie de destinos que pueden sumar”, también a nivel rural, y que pueden hacer que “mejore la situación actual”.

Un nuevo tipo de turismo, como alternativa

Una de esas medidas, que tanto los hoteles, como la Fundación Municipal de Deportes, y diferentes federaciones están apoyando es el Turismo deportivo en Valladolid, que supone “una forma de negocio para poder sobrevivir a una situación difícil y complicada” para el sector.

Sin ir más lejos, este fin de semana se están celebrando en la capital castellano y leonesa, por un lado el Torneo Estatal de tenis de mesa, como  la trigésima edición del Campeonato de España de invierno de Salvamento y Socorrismo que han supuesto la reserva de entre 400-500 habitaciones por parte de los competidores y otras 200-300 por parte de sus padres.

Sin embargo este tipo de turismo, como apunta  Francisco Javier de Frutos se convierte en “una herramienta de supervivencia” que hace que el sector esté vivo durante un día pero que no ayuda durante el resto de la semana.

La Semana santa, uno de los periodos de prosperidad para el sector, está a la vuelta del esquina, en lo que será un oasis en el desierto para los hoteles de la ciudad que piden unión y colaboración por parte de todas las instituciones y administraciones para mejorar la difícil situación que atraviesan en la actualidad.

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