Descartan la ingesta de elixir por la acusada de un atropello

Ocurrió en 2013 y fallecieron dos ciclistas

Audiencia de Valladolid.

El perito de la acusación particular en el juicio contra la mujer causada del atropello mortal de dos ciclistas en Valladolid en 2013 sostiene que la conductora no ingirió ningún elixir, como ella declaró, que le hiciera dar positivo en alcohol, ya que para ello debería haberse bebido nueve frascos.


Debería “haberse bebido 9 frascos para llegar a esas tasas” ha afirmado el perito, quien de acuerdo al informe pericial que ha realizado afirma que no hubo ingesta de ningún elixir entre el siniestro y el control de alcoholemia, ya que “la curva de la prueba tiene una clara tendencia descendente”, signo de que el cuerpo ya había empezado a metabolizar el alcohol y no se había introducido nuevas cantidades al cuerpo.


En la primera prueba de alcoholemia que se le realizó a la conductora arrojó una tasa de 0,80 miligramos de alcohol por litro de aire expirado, cuando lo máximo permitido son 0,25; y 0,72 en la segunda, pero se negó, por indicación de su exnovio, a someterse a un nuevo control de contraste.


Por su parte, los peritos de la defensa se han centrado en argumentar su informe en el que han reproducido la ingesta del elixir en la acusada para intentar demostrar que “únicamente con dos y tres tragos” del elixir se podían obtener datos similares a los de las pruebas de alcoholemia realizadas a la acusada.


El fiscal ha preguntado en varias ocasiones a los peritos de la defensa sobre los procedimientos llevados a cabo en la reconstrucción de la ingesta del elixir. El fiscal se ha preguntado por qué este informe solo recogía datos de los 15 minutos siguientes a la toma del elixir y no “de los 46 minutos que transcurrieron en realidad desde que sucedió el accidente y la acusada fue sometida a la prueba de alcoholemia”.


Además, el Ministerio Público ha cuestionado a los peritos de la defensa sobre las razones por las que en su estudio parten de que la acusada no había ingerido alcohol antes de la toma del elixir, cuando ella misma lo reconoció en su momento.


La segunda sesión del juicio se ha iniciado hoy con la declaración de los agentes de tráfico y la médica del servicio de emergencias del 112 que atendieron a la acusada en el lugar del accidente, pues los ciclistas ya habían fallecido.

Los agentes y la médica han declarado el “evidente” estado de embriaguez en el que se encontraba la acusada a su llegada, además de una fuerte “halitosis alcohólica que se notaba al instante”.


En la primera prueba de alcoholemia, la acusada arrojó una tasa de alcohol de 0,80 miligramos por litro de aire espirado y 0,72 en la segunda, con una subida de 0,04 miligramos tras su repetición, que ha sido la vía utilizada por la defensa para demostrar esa supuesta ingesta del elixir e intentar demostrar que la curva del test aún seguía subiendo.


Por otra parte, los agentes de tráfico y los peritos de la defensa han coincidido en señalar que la acusada no circulaba por encima de los límites de velocidad o, en caso de hacerlo, debido a que no hay pruebas concluyentes, “superaría levemente ese límite”.


Según sus informes, la acusada debía de circular a unos 99 kilómetros por hora el día del accidente, mientras que los peritos de la acusación particular han insistido en que la velocidad del turismo “debía haber alcanzado los 150 kilómetros por hora, debido a las marcas del coche”.


Después de la sesión, que ha sido suspendida hasta la semana que viene por petición del juez, el abogado de la acusación particular, Diego García, ha detallado a Efe que seguirán manteniendo sus peticiones de pena de cuatro años, pues entiende que hay “dos delitos de homicidio, en concurso con un delito contra la seguridad vial y otro de conducción temeraria”.

“Estamos conformes porque en esta sesión de hoy se están demostrando nuestras tesis y está saliendo la verdad a la luz”, ha añadido García.

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