¿De qué se compone la leche materna?

La leche materna es muy importante para el bebé y le trasfiere unos nutrientes muy importantes tras el nacimiento.

Las ventajas de la leche materna son infinitas. Fotografía: Europa Press.

La gran diferencia con la leche de fórmula es que la leche de la madre es mejor que la de vaca porque tiene todos los componente nutricionales que necesita el bebé. Aunque la leche en polvo de fórmula cada vez es mejor, sigue habiendo grandes diferencias, y no hay ninguna duda en que la leche materna es la alimentación más sana para el bebé.

La leche materna siempre va a contener los nutrientes necesarios para el bebé, no obstante va cambiando y, según explican, no será igual para el primer hijo que para el segundo, variará en función de cada lactante. Incluso en el mismo hijo la leche va cambiando entre la toma de la mañana y la de la tarde. Se adapta a las necesidades del bebé en cada momento. Tampoco la leche materna es la misma al primer mes de vida que al octavo; del mismo modo, tampoco es igual al inicio y al final de la toma.

“De ahí la importancia de que el bebé vacíe el pecho, al principio con un líquido más rico en azúcar y agua, y lo último rico en grasa, que le sacia y engorda. Además, un mayor vaciado hace que se genere más leche. Hasta que la madre no vacíe la despensa no fabricará nueva. Una leche artificial nunca va a poder asemejarse”, advierte a Infosalus la matrona y experta en lactancia materna del Hospital Rey Juan Carlos, Rocío Fontán.

A su vez, destaca que la lactancia artificial tiene una mayor carga de sales, por lo que el riñón trabajará a un ritmo más rápido. Además, subraya que las leches artificiales contienen más cantidad de proteínas e hidratos que la leche materna, no por ello mejores, sino que “con ella se le da al niño mucho más de lo que necesita” y, a su vez, mientras que la digestión de la leche materna lleva cerca de una hora, la de fórmula hasta cuatro horas. “Existe una falta de información y el niño de teta come cada ratito lo que necesita, y además le proporciona el alimento necesario”, apostilla.

Tipos y composición

La primera leche que tiene la madre tras el parto es el calostro, “leche súperconcentrada a la que se le llama oro líquido porque es un tejido vivo que transfiere al bebé inmunoglobulinas y defensas contra infecciones, que la artificial jamás tendrá”. Dura unos cinco días y es rica en proteínas, hidratos de carbono y anticuerpos, además de baja en grasas, para que se digiera rápidamente y así el bebé tenga hambre más pronto y vaya cogiendo fuerzas poco a poco. A su vez tiene un efecto laxante que estimula al bebé a pasar la primera deposición conocida como ‘meconio’.

Después, estaría la leche de transición, aproximadamente hasta la segunda semana, y luego ya aparece la leche madura, líquida y más blanca que el calostro, producida en grandes cantidades. Está compuesta al 90% de agua, y el 10% restante son hidratos de carbono, proteínas (lactoferrinas, inmunoglobulinas, bifidus factor, por ejemplo), grasas, vitaminas C y D, calcio, hierro o zinc entre otros.

Fontán señala que la composición de leche materna en cierta manera puede depender de la dieta de la madre. “La leche también cambia de sabor en función de lo que la madre ingiera. Así, está comprobado que los bebés alimentados con leche materna comen mejor, asimilan los sabores más fuertes que previamente las madres han comido y les han transmitido por la leche”, agrega.

Entre otras ventajas de la leche materna en el bebé, Fontán resalta que previene de enfermedades como la muerte súbita, o en la edad adulta disminuye el índice de diabetes, alergias, hipertensión, o de enfermedades autoinmunes.

Para la madre, en un primer momento nada más terminar el parto, la inyección de la leche produce oxitocina y con ello se reduce la hemorragia postparto. “A largo plazo la recuperación del posparto llega antes que la artificial porque consume unas 500 kilocalorías al día (bastante) dando de mamar, y si se realiza bien se disminuye la perdida hemática después del parto, así como la incidencia de cáncer de mama y de ovario, la osteoporosis a largo plazo y también drásticamente la incidencia de depresión posparto.

Además de la importancia a nivel físico de ganar tu peso previo antes, hace que la madre se sienta mejor consigo misma. A nivel de familia como es gratuita conlleva menor gasto, y como disminuye las enfermedades en el lactante reduce el gasto del Sistema Nacional de Salud. Cuando se ponen malos son enfermedades más leves. La madre podrá faltar menos al trabajo porque su hijo estará sano”, argumenta la experta en lactancia materna.

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