Cristina Otero: “Mi inspiración es básicamente mi vida”

La gallega es una de las fotógrafas con mayor proyección y más innovadoras dentro del panorama fotográfico nacional en general y del autorretrato en particular

Cristina Otero en su obra "One Life", una de sus favoritas. Fotografía: Cristina Otero.

Nacida en Pontevedra hace ya 20 años (29-11-1995), Cristina Otero es, a su corta edad, una auténtica “trotamundos” que ha vivido en Las Palmas, Cartagena, Cádiz, Bélgica y Madrid a la que la gusta pintar, leer, escribir bailar y disfrutar de una buena película, como a la gente normal.

Estudiante de Historia del arte, Cristina descubrió su pasión por la fotografía a la corta edad de trece años, presentando su primera exposición en la Kir Royal Gallery de Valencia solo dos años después, convirtiéndose en la artista española más joven en exponer individualmente. En la actualidad, sus autorretratos se encuentran expuestos en importantes colecciones de Alemania, Canadá, Reino Unido, Brasil y España.

De su obra, que ha sido una revelación en las redes sociales, ya que sólo en Facebook cuenta con casi 120.000 seguidores, y de mucho más nos habla en esta entrevista en exclusiva para Noticiascyl.com.

Pregunta: Érase una vez una niña de trece años que tras ver unos episodios del programa America’s Next Top cogió una cámara y …

Respuesta: Me pinté con el pintalabios rojo favorito de mi madre, cogí la compacta de mi padre y salí a hacerme fotos.

Cristina Otero en una de sus fotografías de la serie Tutti Frutti.
Cristina Otero en una de sus fotografías de la serie Tutti Frutti. Fotografía: Cristina Otero.

P: Por curiosidad… ¿De qué iba ese programa?

R: Es un programa de televisión americano para modelos amateur que compiten entre ellas hasta que una se convierte en la siguiente Top Model de América.

P: No tienes estudios de fotografía… pero para hacer unas buenas instantáneas hay que tener unas nociones básicas de lo que es el diafragma, la velocidad de obturación, la sensibilidad… ¿Cómo te las apañaste?

R: Realmente fue a base de ir experimentando con la cámara, veía para qué servía cada opción e iba probándola hasta conocerla perfectamente. Tal vez no sabía el nombre técnico de lo que estaba usando o haciendo, pero sí para qué servía y su manejo. Claramente tardé más en aprenderlo, pero siempre he creído que la mejor manera de aprender es experimentando.

P: Y en cuanto a la iluminación, que juega un papel tan importante en la fotografía… ¿Cómo llegaste a controlarla? Tienes un gusto especial por la luz natural, ¿Verdad?

R: La luz lo que hace es crear volúmenes en el rostro, y como antes de fotografiar dibujaba hiperrealismo, conocía muy bien cómo funciona la luz. No tenía equipo profesional ni recursos para conseguirlo, así que la luz natural era lo que tenía y me encantaba. Poco a poco fui integrando lámparas, focos, hasta que hace dos años más o menos usé el primer flash.

La luz natural siempre será de mis preferidas, pero muchas veces, para crear una atmósfera en la fotografía necesito una iluminación más compleja y especial. Depende de lo que quiera transmitir.

P: ¿Por qué te decidiste por el autorretrato? ¿No te cansas de verte día sí y día también?

R: Como dije antes, llevo dibujando desde que tengo recuerdo. Siempre han sido retratos femeninos inventados, y tenía claro que lo que quería era seguir haciendo lo mismo, pero reemplazando el pincel por la cámara.  Entonces necesitaba una modelo para empezar, y caí en la cuenta de que teniendo yo una cara, ¿por qué no utilizarme?

Así empecé a autorretratarme, por pura necesidad. Pronto me di cuenta de que el autorretrato se había convertido en terapia para mí, o como un diario donde contaba cada día lo que me pasaba. Además, al ser yo la modelo, la fotógrafa, la maquilladora, etc, la idea que tengo en la mente la llevo a cabo perfectamente, el resultado es puro, sin haberse visto contaminado por otras mentes. Por todo esto, sigo haciéndolo y por ahora diría que seguiré hasta dentro de bastante tiempo.

Cristina Otero en una de sus fotografías de la serie Tutti Frutti.
Cristina Otero en una de sus fotografías de la serie Tutti Frutti. Fotografía: Cristina Otero.

P: ¿Cómo fue el primer día en el que tu madre entra en la habitación y te ve en una pose controvertida haciendo un autorretrato? ¿Qué te dijo? ¿Te apoyó?

R: Tengo muchas anécdotas graciosas donde mis padres me pillan maquillada con heridas muy realistas, la cara negra, con sal, canela, soja… ¡Ya están curados de espanto! Ellos saben que cuando tengo la puerta de mi estudio cerrada y la música a todo volumen es porque estoy trabajando y comprenden que en ese momento no deben interrumpirme porque tengo que estar muy concentrada.

P: Porque tu estudio, al menos al principio, era tu habitación… ¿Cómo la acondicionaste?

R: Al ser autorretrato y tan sólo de cara, sólo necesitaba la ventana, que era enorme. Colocaba el trípode con la cámara en el alféizar, me posicionaba dentro de la habitación y tras haberme maquillado, empezaba la sesión.

P: Explícame cómo es un poco el proceso de tu trabajo fotográfico.

R: Empieza con una idea, muy primaria, que la voy perfeccionando durante semanas o meses hasta que ya sé cómo quiero hacerla. Después, preparo todo lo necesario para llevar a cabo la idea (estilismo, atrezzo), me maquillo y hago la sesión. Tras haberla terminado, me pongo con ordenador a retocarla hasta haberla terminado. Esta parte puede durar días o semanas.

P: ¿En qué o en quién te inspiras a la hora de elegir las temáticas de tus fotografías?

R: Mi inspiración es básicamente mi vida, recuerdos, pensamientos, temores que decido representar de manera artística.

P: ¿Plasmas tus ideas en papel antes de llevar a cabo las fotografías?

R: Muchas veces hago un boceto de la idea, la dibujo. Siempre llevo una libreta conmigo para apuntar las ideas que me vienen, ya que rápido me olvido de ellas si no hago esto.

P: Tutti Frutti, Haunted, The forgotten, Instinct… ¿Con cuál de tus series quedaste más satisfecha?

R: Tutti Frutti es mi serie más conocida, sin embargo la que más me gusta es Haunted, ya que es la más íntima y es una serie abierta por ahora, no tiene final aún.

Cristina Otero en una de sus fotografías de la serie Tutti Frutti.
Cristina Otero en una de sus fotografías de la serie Tutti Frutti. Fotografía: Cristina Otero.

P: De entre tu amplio repertorio, ¿Cuál es tu fotografía favorita? ¿Qué significa para ti?

R: Diría que no tengo fotografía favorita, depende de mi estado de ánimo. De las que más me gustan está “one life.”, ya que habla mucho de mi infancia y mi familia, y por ello le guardo mucho cariño.

P: ¿Qué cámara usas? ¿Qué objetivos? ¿Empleas filtros para crear dominantes?

R: Tengo la Pentax k3 y de objetivos, el Sigma 18-35mm F1.8, Pentax 70mm F2.4, y Sigma 85mm F1.4. No utilizo ningún filtro.

P: ¿Cuánta importancia tiene el retoque en tus fotografías? ¿Qué tal te llevas con Photoshop?

R: Siempre digo que es como el 50% de mi trabajo. Yo no retoco las fotos sin más, no me embellezco con el programa. Lo utilizo para pintar sobre la fotografía, le doy luces, colores irreales, texturas… es una parte de mi trabajo que disfruto tanto como fotografiando.

P: ¿Para quién son tus imágenes? ¿Cuál es tu tipo de cliente?

R: Mi tipo de cliente son coleccionistas de arte o marcas que las utilizan para la campaña de sus productos.

P: ¿Has tenido algún problema con el Copyright? ¿Te han robado alguna foto? ¿Cómo ves esta cuestión?

R: He tenido problemas con todo esto, es algo inevitable ya que mis fotografías están por todo Internet. Lo bueno es que los derechos de autor son siempre míos y puedo demostrarlo al tener los originales de cada fotografía. Normalmente les pido que dejen de utilizar mis fotografías, y si aún así siguen igual, entonces tendría que plantear el tomar acciones legales.

P: Problemas también has tenido con tu nueva foto “The Mantis”. Cambias de plano, sales desnuda… ¿Por qué?

R: Estoy en una etapa en la que lo que me apetece es experimentar con todo, nuevos colores, conceptos, texturas… Estoy aprendiendo a aceptarme cada día más, y la verdad es que mi cuerpo o cara los utilizo como herramientas para llevar a cabo la idea, no me veo yo realmente retratada en mi obra. Creo que el cuerpo desnudo es algo natural, que todos tenemos uno y que habría que acabar con todos estos complejos y tabúes que se tienen alrededor de él. No hay nada malo en un cuerpo desnudo, tan sólo belleza.

P: ¿Qué metas te marcas? ¿Cuál es tu próximo reto?

R: Estoy en un proceso largo y lento de encontrarme a mí misma. Estoy muy volcada en esto ya que significa crecer y acabar encontrando inspiración nueva y fresca. Mi objetivo es seguir haciendo lo que más me gusta en la vida, que es fotografiar.

Todas las imágenes han sido cedidas por Cristina Otero.

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