Encontrada en Cobertelada una fosa con restos de seis fusilados

Cinco de los represaliados durante la Guerra Civil eran maestros

Foto: Asociación Recuerdo y Dignidad.

La Fundación Aranzadi y la Asociación Recuerdo y Dignidad (ASRD), acompañadas por vecinos y un familiar de una de las víctimas, han localizado en la localidad soriana de Cobertelada una fosa común que alberga los cuerpos de seis personas, 5 de ellas maestros, que fueron fusilados durante la Guerra civil.

El testimonio de un vecino ha permitido encontrar los primeros restos de los cinco maestros republicanos que fueron fusilados durante la Guerra Civil en la localidad soriana de Cobertelada.

Tras realizar excavaciones durante toda la jornada de este jueves, los primeros restos se encontraron por el testimonio de un vecino del pueblo que recordaba lo que alguna vez le había contado su padre, que vio como les enterraban en ese lugar.

La Asociación soriana Recuerdo y Dignidad (ASRD) comenzó a buscar los restos de estos cinco maestros, uno de ellos de la escuela normal y de una sexta persona de la que se tienen pocos datos.

Las labores de búsqueda fueron dirigidas por la Fundación Aranzadi, donde además colaboraron vecinos del pueblo y familiares de las víctimas. Paralelamente se buscan a alumnos de los maestros que puedan recordar sus clases, dar cuenta de su identidad o que conserven alguna fotografía de grupo.

Según el libro ‘La represión en Soria durante la guerra civil’, realizado a partir de los testimonios recogidos hace 34 años, explica que al día siguiente de ser asesinados los vecinos de Berlanga, el 24 de agosto de 1936, fueron sacados de la cárcel de Almazán, cinco presos que, según los testimonios más solventes fueron: Eloy Serrano, maestro de Cobertelada, un catedrático cuyo nombre no se recuerda, dos maestros más y un mendigo.

El relato continúa diciendo que fueron fusilados, “como si fuera una cacería”, uno a uno, según corrían hacia arriba del paraje ‘los Tomillares’, a la derecha de la carretera de Cobertelada a Villasayas, a unos 20 metros de la cuneta.

Como este terreno era muy calizo, explican en el testimonio, se les enterró en la ‘Riba la Mollero’, muy próximo a ‘Los Tomillares’. El momento de los fusilamientos fue visto por labradores vecinos de Cobertelada, desde las eras cercanas a la carretera.

En la descripción añade que los crímenes se cometieron al anochecer y a la mañana siguiente “fueron inhumados por vecinos de Cobertelada”.

La investigación comenzó hace años cuando el nieto de uno de ellos, Eloy Serrano, acudió a la Asociación Recuerdo y Dignidad buscando datos sobre su abuelo y la posible ubicación de la fosa. Posteriormente, familiares de otro de los maestros, Hipólito Olmo, también reclamaron a su abuelo

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