Puente de plata

A estas alturas todos tenemos claro, al menos digo yo, quién ha ganado las elecciones y quienes las han perdido;  quién ha subido en votos y quienes han bajado; quién ha aumentado  en escaños y quienes han disminuido. En definitiva, a qué partido los españoles le han dado su mayor confianza y respaldo y, por tanto, con derecho y legitimidad para  intentar formar Gobierno.

Creo que también todos tenemos  claro, que estamos en unos momentos históricos  y que las mayorías de Gobierno de momento no son posibles y, que por tanto se requiere negociaciones y pactos entre los partidos, cediendo todos parte de sus postulados o programas sin que ello lleve a pensar a los españoles que se cede en los programas electorales, sino más bien lo contrario,  que se es capaz de negociar y llegar a acuerdo por el bien del interés general y del bien común de todos.

Creo que también todos tenemos claro, que España no puede seguir sin Gobierno y que es urgente que lo tenga por muchas y variadas razones que ahora no voy a entrar.

Y por último, creo  también que todo tenemos claro que no se puede, ni se debe ir a unas terceras elecciones

Pues bien,  han pasado unos días desde  el fallido intento de formar Gobierno de Rajoy y del NO es NO de Pedro Sánchez y, todo se ha dejado hasta después de las elecciones vascas y gallegas. Nadie quiere unas nuevas elecciones, al menos eso dicen, pero por los hechos los conoceréis.

Rajoy propuso, ya en diciembre pasado y también en junio, formar un Gobierno PP, PSOE y C,s (e invitó a los tres partidos a hacer las propuestas que considerasen oportunas para llegar al consenso necesario, sin más límite que la unidad de España y de todo los españoles),  o un Gobierno del PP con  el mayor número de apoyos posible  (se propuso un Gobierno apoyado por 170 diputados y dijeron que NO, a pesar de que alguien del PSOE previamente  había dicho que a ver quién era el guapo que decía que no), o un Gobierno en solitario del PP.

A ninguna de las tres opciones  el PSOE ha dicho que sí, ni  tan siquiera se ha abstenido, sino más bien todo lo contrario, ha dicho que no. Eso sí, sin ningún plan alternativo  a pesar de haber dicho previamente, que de darse la situación en las que nos encontramos, la solución pasaría por el PSOE.

Y en esas estamos. Pero para que haya un Gobierno constitucionalista es necesario el sí,  o en  su defecto  la abstención del PSOE. Y como ya le han dicho muchos de sus compañeros de partido, la abstención en modo alguno significa apoyo.

Estoy seguro que si Sánchez  fuera un secretario sólido dentro del PSOE, posiblemente tendríamos o estaríamos en ciernes de tener Gobierno en España, pero al no serlo y estar mirando salvar el tipo dentro de su propio partido, nos encontramos en la situación actual.

En definitiva, el que ahora  España no tenga Gobierno todavía, no es un problema sólo de Sánchez, sino del propio PSOE, que no se atreve orgánicamente a tomar las decisiones en el  partido que en estos momentos requiere la situación tan delicada en la que nos encontramos.

En cualquier empresa o entidad, si el máximo responsable lo hace mal y además se empecina en seguir haciéndolo, el consejo de administración o el máximo órgano de Gobierno le tiene que poner  en su sitio.

No me gustaría pensar que haya alguien en el seno del PSOE que esté esperando que el partido se dé el batacazo en las vascas y gallegas para echárselo en cara  a Sánchez. Que España tenga un PSOE sin rumbo y con escasa representación no es bueno y  lo digo con toda sinceridad, pero si tiene que ser esta la única posibilidad para que Sánchez y el PSOE hagan lo que de verdad tienen que hacer, que así sea, pero que muevan ficha  por el bien de España y de todos los españoles.

PUENTE DE PLATA SEÑORES, PUENTE DE PLATA

No hay comentarios

Dejar respuesta