De la Serna cobró 12.000€ por un informe de 30 páginas

Además ha admitido que recibió pagos de 3.000€ al mes de la Fundación Arpegio.

De la Serna durante su comparecencia en la comisión.

El exdiputado nacional del PP por Segovia Pedro Gómez de la Serna ha admitido este viernes que cobró de 2007 a 2011 unos 3.000 euros al mes como asesor jurídico de la Fundación Arpegio y en un momento dado elaboró un informe de 30 páginas sobre el impacto en la fundación de la Ley de Contratos en el sector público, que le reportó otros 12.000 euros.

Durante su comparecencia este mediodía en la comisión de investigación de la Asamblea de Madrid, Gómez de la Serna ha admitido que había trabajado previamente como asesor jurídico del exministro del Interior Jaime Mayor Oreja y luego como su jefe de gabinete, pero cuando éste acabó saliendo del Gobierno para ser eurodiputado, él abandonó la política para centrarse en la Abogacía, primero en un importante bufete y luego en el suyo propio.

El letrado ha explicado, a preguntas de los grupos de la oposición, que llegó a ser el asesor jurídico en régimen de autónomo de la Fundación Arpegio después de que la directora gerente de la institución, Carmen Plata, le llamará tras rechazar otros dos ofertas.

Así, ha explicado que su trabajo no consistía en asesorar verbalmente, sino por escrito, escribiendo decenas de convenios, además de otro informe, este incluido dentro de sus 3.000 euros mensuales, sobre modificación de estatutos, presentado el 13 de noviembre de 2008.

El otro informe de 30 páginas, por el que sí cobró 12.000 euros, lo registró el 28 de marzo de 2008. “Está en el precio, es barato. Me llevó dos meses”, ha manifestado. También ha reconocido que cobró otros 10.000 euros por registrar los nuevos estatutos de la fundación. Por tanto, de la Fundación Arpegio el exparlamentario del PP cobró unos 158.000 euros -le bajaron el sueldo a 2.400 en los últimos meses-.

Gómez de la Serna ha aclarado que fueron “cuatro años de intensísimo trabajo”, en el que redactó 23 convenios para la fundación, dos al mes. “El trabajo no era menor, era una auténtica avalancha de contratos”, ha llegado a decir, para luego reconocer que “no se quejaba” de los emolumentos recibidos por su trabajo.

No hay comentarios

Dejar respuesta