El 30º Titirimundi presenta el presupuesto más bajo en quince años

250.000 euros para el festival que se realiza desde el 11 al 16 de mayo.

El festival internacional Titirimundi que se celebra anualmente en Segovia cuenta para este año, en el que alcanza su trigésima edición, con el presupuesto más bajo de los últimos quince años, según ha reconocido su director, Julio Míchel.

Serán 250.000 euros para los seis días que discurrirán entre el 11 y el 16 de mayo, una merma de 32.000 euros respecto al año pasado a la que ha contribuido, entre otros factores, la salida de Bankia de la nómina de patrocinadores. La entidad bancaria aportaba 20.000 euros al certamen.

En la mañana de este miércoles el director del festival ha firmado el convenio de colaboración con el Ayuntamiento de la capital, que aporta 200.000 euros a dividir entre las dos próximas ediciones.

En declaraciones recogidas por Europa Press, Julio Míchel ha afirmado que este tipo de acuerdos “son imprescindibles para la continuidad” del ciclo de títeres.

El director del festival ha recordado que “el zarpazo más gordo de la crisis” motivó un déficit que la organización aún arrastra “por no tener convenios de seguridad” a medio plazo. En esa línea, ha confiado en que otras instituciones “sigan el ejemplo de coherencia política” del Consistorio segoviano.

Michel ha ensalzado a Titirimundi por el ambiente que genera en la ciudad y el tipo de festival de que se trata. Este martes se han puesto a la venta las entradas de la edición de este año, tanto en el Teatro Juan Bravo como en el Centro de Recepción de Visitantes (también a través de sus páginas web), y en apenas un día se han adquirido cerca de un millar de localidades.

El director del festival ha explicado que la taquilla “cubre una parte muy importante del presupuesto”. Para este año, los precios se han elevado en un euro, “por necesidad”. La crítica también ha alcanzado al Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), dependiente del Ministerio de Educación Cultura y Deporte, ya que su aportación “llega muy tarde”, al no confirmarse hasta el mes de junio, “cuando ya ha acabado el festival”.

Sobre las razones que han llevado a Bankia a retirar su apoyo, Julio Míchel ha argumentado que, según la entidad, “no les compensa a nivel de imagen porque no tienen suficiente presencia”. En realidad, el director de Titirimundi ha considerado que Bankia “heredó de Caja Segovia este marrón”.

Entre sus esperanzas, está la de que la Junta de Castilla y León también firme un convenio de colaboración a medio plazo, para una aportación anual de 100.000 euros. Sin embargo, otra de las subvenciones que se ha caído es la de Tierra de Sabor.

También este miércoles se ha presentado el cartel que ilustra la trigésima edición de Titirimundi, una obra de Mikel Urmeneta. El propio autor ha explicado que ha tratado “de llegar a todos los públicos y edades”. En él aparecen dos figuras enamoradas que aluden “al buen rollo” que se genera “en la ciudad durante Titirimundi”.

Urmeneta ha destacado que al elaborar una imagen de este tipo, lo importante es que “tiene que ser muy simple” y sponer “un puñetazo en la cara, de lectura muy rápida”. Además, tanto Julio Míchel como Mikel Urmeneta han desvelado la posibilidad de que la relación entre ambos continúe, con la elaboración de un vídeo 360 grados sobre Segovia.

El director del festival ha insistido en que Titirimundi genera “ocho veces” lo que supone su financiación, un dato avalado por un estudio realizado por la UNED, según ha remarcado Julio Míchel.

Aunque no ha querido concretar detalles acerca de la programación del festival de este año, sí que ha reconocido que se introducirá un guiño al teatro de títeres que se realiza en Rusia, especialmente en San Petersburgo, una ciudad que mantiene 25 teatros de marionetas fijos, “más que toda Francia”, según el director. Igualmente, tendrán presencia “las tradiciones populares de la Península Ibérica”.

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