Contigo sí que empezó todo

Hoy es un día triste, muy triste. Se nos ha marchado el más grande.

Aunque parezca mentira en estos tiempos, hubo una época en la que no existía Internet ni plataformas televisivas donde pudiéramos ver fútbol. Entonces no quedaba más remedio que recurrir a la radio y seguir con la máxima atención el desarrollo de los partidos. Y es ahí donde descubrí al maestro de los maestros de la narración. Bajo la dirección del mítico José María García (“Adelante Gaspar Rosety….”) y con el inalámbrico de Pipi Estrada, cada partido de fútbol era un espectáculo donde parecía que estuvieras dentro del propio estadio desde tu casa.

Son innumerables los momentos de emoción proporcionados por este tremendo profesional que vivía como el que más su gran pasión y nos la transmitía al resto. Inolvidables goles que te hacían llorar y que despertaron en mí una casi obsesión que hacía que me pasará gran parte de mi juventud en mi habitación con mi radio grabando los partidos en las antiguas cintas de cassette. Al terminar, seleccionaba los mejores cortes y por la mañana era la persona más importante del instituto a la hora del recreo. Nos juntábamos los amigos y disfrutábamos y reíamos con sus frases. Nuestra banda sonora cuando quedábamos de botellón siempre era la misma.

A día de hoy todavía retumban en nuestras cabezas y nos sabemos de memoria el gol de Nayim de la final de la Recopa del 95 (“Gigi,gigi, gigi…”), el gol de Kiko (le llamaba “Neptuno”) para ganar la liga, Mijatovic y la Séptima, Zidane y la Novena (“Marqués de la Hierba”), Alfonso y la remontada a Yugoslavia, Caminero “Vega Sicilia”, “Pata Negra” Raúl… Esas cintas de cassette son mi mayor tesoro y las guardo como si fueran oro.

Después han venido otros buenos, buenísimos (Javier Pérez Sala, Alfredo Martínez, Alejandro Romero…) pero como él, ninguno.

Qué gran suerte tienen ahí arriba de disfrutar de los dos mejores. Se lo pasarán en grande escuchando y viendo fútbol y NBA con Rosety y Andrés Montes, “El Jugón”. Algún día sintonizaremos el dial del cielo y volveremos a gozar de momentos maravillosos.

D.E.P. GASPAR ROSETY. GRACIAS, MAESTRO.

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