El Ides de Salamanca, a la caza del recuerdo

La labor del Instituto permite guardar recuerdos, ayudar a la investigación, promover publicaciones.

Una de las imágenes del Ides. Fotografía: Europa Press.

El Instituto de las Identidades de la Diputación de Salamanca (Ides) nació en 2009. Fue un proyecto “tremendamente ambicioso” que nació para suceder al Centro de Cultura Tradicional y para dar cabida a no pocos trabajos de investigación y de recuperación etnográfica.

A pesar de que surgió en tiempos de crisis, lo que quizá le haya impedido avanzar tan rápido como quisiera, el Ides ha podido continuar la marcha y decir que, a día de hoy, mantiene vigentes becas de investigación, edición de libros, organización de foros y trabajo de campo.

En ese último apartado es donde se enmarca la ‘caza de recuerdos’, la búsqueda de material que permita conocer aspectos del pasado ya olvidados y otros que podrían estar camino de ello.

En una entrevista a Europa Press, el director del Ides, Francisco Blanco, explica que esta labor requiere “mucho esfuerzo” y “dedicación”. Se trata de “dar el 150 por ciento” para “recuperar y conservar la memoria colectiva de la provincia de Salamanca”, añade.

Sobre este propósito, Blanco argumenta que el Instituto trabaja en varias vías y una de ellas es el plan de recuperación de archivos audiovisuales, que busca no solo documentos de fotógrafos profesionales sino también instantáneas que muchas familias guardan de ellos mismos o de sus antepasados.

Estas imágenes, en muchos casos olvidadas en cajones o cajas de zapatos, ofrecen a los investigadores mucho más de lo que parece a primera vista. Tras un retrato se puede ver cómo era la vida cotidiana, las vestimentas de la época, las fiestas de entonces o los trabajos camperos, destaca el director del Ides.

Más de 10.000 imágenes

Esta tarea ha permitido ya asegurar la conservación digital de más de 10.000 fotografías de 40 pueblos diferentes, y el objetivo es que estos fondos sigan creciendo con la incorporación de unas cinco o seis localidades al año.

La labor del Instituto permite guardar recuerdos, ayudar a la investigación, promover publicaciones o hacer exposiciones con lo más granado y característico de cada municipio; y a las fotos se suma una labor de documentación que permite añadir a cada imagen quiénes eran los presentes, qué hacían o a qué se debía ese momento inmortalizado con una cámara de la época.

Francisco Blanco señala a Europa Press que las familias no pierden esas fotos, pues el Ides digitaliza las imágenes, las complementa con un estudio de cada una de ellas y devuelve el material original a sus propietarios.

Respecto al futuro, el Instituto seguirá con sus diferentes líneas de actuación, entre ellas las de buscar fotografías, pero también crear un archivo oral, con testimonios y cuentos o canciones, todo con el propósito de “cazar recuerdos” para que las raíces salmantinas no desaparezcan.

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