De la pana a las puertas grandes, pobre de mí

Salamanca cierra la Feria Taurina de la Virgen de la Vega como la empezó, abriendo la Puerta Grande para Hermoso de Mendoza, Sergio Galán y Lea Vicens. Feria de puertas grandes...

La rejoneadora francesa Lea Vicens causó buena sensación en su presentación en La Glorieta

Con el “Pobre de mí” se acaba (oficialmente) Sanfermin, en la Plaza del Ayuntamiento de Pamplona a las doce de la noche del día 14 (las peñas lo suelen celebrar por su cuenta en la Plaza del Castillo). Pero como aquí, en esta ciudad de ‘lázaros y pícaros’ no hay peñas, ni sanfermines, también se acaba lo que se dió, una Feria con más luces que sombras, y la principal sombra, la falta de público.

Este viajero, Torres Villarroel abajo no escuchaba, cachis, a la gente juntarse para cantar el “pobre de mí, pobre de mi, que se han acabado las fiestas de San Fermín”, la canción de despedida. La gente está triste, no porque todo se acaba y vuelve la rutina, sino por el sabor medio amargo que ha dejado esta feria que acabó como empezó, abriendo la Puerta Grande en un ferial más festivalero en cuanto a los trofeos que de exigencia y calidad. Pues eso, que el aficionado también está deseando que se acabe porque no puede más.

‘La corrida de la pana’

 Antigua Estación de Autobuses de Salamanca, lo que se conocía popularmente como "Las cocheras de San Isidro", en la calle Serranos, junto a la Clerecía. Año 1948.
Antigua Estación de Autobuses de Salamanca, lo que se conocía popularmente como “Las cocheras de San Isidro”, en la calle Serranos, junto a la Clerecía. Año 1948.

Y ya está, se acabó, aunque no para todos: mucha gente se niega a lo inevitable y sigue de copas toda la noche mientras la vida diaria le va segando la hierba debajo de los pies, le cierra bar tras bar y el amanecer le pilla todavía de imaginario blanco y rojo. Antaño de pana, porque así se conocía la corrida del día 21 de septiembre, San Mateo, ‘La corrida de la pana’. Eran aquellos tiempos en que, además de ser festivo en toda la provincia, era el día en que las gentes de los pueblos venían a la capital al mercado de San Mateo. Eran los cestos y cestas de mimbre, la porcelana, la cerámica, el turrón de La Alberca, la miel serrana, el vino de La Ribera… Eran los autobuses de Coca y Ciruelicos y Hermanos Martín y la Serrana que venían llenos a rebosar hasta la ciudad. Eran las estaciones de San Isidro -por la Pontificia- y San Juan donde llegaban aquellos autobuses atiborrados de pana.

Pero también era los callos de Casa Melchor y la corrida de toros. Pero qué corridas, señores. Era un rejoneador -cuando era- y toros de los que ahora se llaman de ‘las duras’, pero no duros, durísimos. Eran hierros del Cura de Valverde y Barcial y ‘patasblancas’ de Galache y Gracilianos y, cómo no, también algún Miura. Eran tiempos en que la plaza presentaba el ‘no hay billetes’ y el sol ocupado por las gorras negras, la pana, las botas de vino casero y el chorizo y el pan. Pero ahora todo ha cambiado, y para peor, cachis.

Porque la Feria de este año en Salamanca ha sido en definitiva una Feria, no de Puerta Grande. Sí de puertas grandes -comprenderán la diferencia-, sobre la que volveremos en análisis posterior. Así que el cierre no podía ser menos que de puertas grandes, porque salían en hombros de La Glorieta Pablo Hermoso de Mendoza, Sergio Galán y Lea Vicens, quienes han protagonizado una entretenida tarde de toros en la que ha habido, cas casi, la mejor entrada de la Feria. Tres cuartos de plaza. La corrida de Ángel Sánchez y Sánchez dio buen juego en su conjunto y permitió lucirse a los tres jinetes, que cada uno con su marca personal, hicieron las delicias del respetable, bonachón y complaciente. Es que el público de Salamanca no exige… da igual clavar que no, y matar como mandan los cánones o dar un bajonazo… El caso es aplaudir -y repite el viajero un día más, que batir palmas al menos es gratuito- y sacar moqueros -cuando los hay, porque abundan las feas almohadillas blancas, para algo son de ese color-.

 

Pablo Hermoso de Mendoza estuvo bien, pero no fue el mejor Pablo
Pablo Hermoso de Mendoza estuvo bien, pero no fue el mejor Pablo

Pablo Hermoso de Mendoza, el rejoneador de la casa, estuvo bien, como un gran maestro, aunque no fue una tarde para recordar. Pablo ya cuesta llegar al tendido porque lo difícil lo hace fácil y está, hay que decirlo, muy visto. Gusta cuando aprieta. Eso sí, cuando… Templa como nadie en tablas, y sabe dominar todos los momentos de la lidia… pero, repito, está muy visto ya en esta plaza. Quizás no muy correcto en la suerte de matar.

Sergio Galán, toreo clásico pero que cuesta llegar al tendido
Sergio Galán, toreo clásico pero que cuesta llegar al tendido

Sergio Galán tiene técnica depurada. Conoce la lidia. Maneja bien los caballos. Pero ¡ay! cuánto le cuesta llegar al tendido. Es un torero frío, falto de espectacularidad en tiempos que más que lo clásico se lleva el tremendismo… Esa es la cuestión y cuando no se anda muy fino con el rejón de muerte… pues oreja y oreja y, bueno, también Puerta Grande.

Lea Vicens gustó en Salamanca
Lea Vicens gustó en Salamanca

Buena sensación dejó la francesa Lea Vicens. Por primera vez en esta plaza y en esta provincia. Tiene que seguir aprendiendo. Pero se observa que posee lo esencial, dominio en el caballo, interés, técnica y, qué demonios, también arriesga para ‘meter’ al público en su faena y, encima, conecta bien. Salió triunfadora con tres orejas y, desde el callejón, su apoderado, el ‘bohemio’ Simón Casas -el de Nîmes- miraba feliz bajo sus óculos.

Al final, cuando se cerraba la Puerta Grande, la de la feria de las puertas grandes, apareció nuestro amigo Rui Ventura, el presidente de la Câmara Municipal de Pinhel (Portugal), asiduo de Salamanca -a la que adora- y seguidor de Pablo Hermoso de Mendoza -como buen conocedor del mundo equipo, ya que tiene cuadra de lusitanos- y él, mejor que nadie, sentenció con sapiencia, “Pablo ha estado bien, pero no ha sido el mejor Pablo”. Pues eso, cachis.
FICHA DEL FESTEJO

Plaza de ‘La Glorieta‘, Salamanca. Sexta y última de la Feria de la Virgen de la Vega 2016. Tres cuartos de entrada. Toros de Herederos de Sánchez y Sánchez, el cuarto como sobrero, de buen juego en general aunque muy desiguales en presentación.

Hermoso de Mendoza, dos orejas y ovación.

Sergio Galán, oreja y oreja.

Lea Vicens, dos orejas y oreja.

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