Los niños rusos son muy queridos por sus familias de acogida

El objetivo principal de las acogidas es que los niños conozcan otras culturas, que puedan aprender otro idioma y que disfruten de una convivencia familiar que pueda darles otra visión de la vida

Acogida de niños rusos por la Asociación Benéfica Moscova

Montse Salamanca es madre de dos hijos y forma parte de la Asociación Benéfica Moscova desde hace más de 10 años. Ahora mismo está pasando el verano con Sacha, “es muy pequeñito y muy rico y le digo Sachín” asegura Montse a Noticias Castilla y León. El joven Sacha tiene 7 años y está pasando su primer verano fuera de Rusia, en España, y aunque apenas sabe español, no es ningún impedimento para disfrutar de dos meses llenos de felicidad. “Por supuesto el próximo año espero que también venga”, afirma su madre de acogida.

Desde hace dos décadas la Asociación Benéfica Moscova se ocupa de ofrecer unas vacaciones en familia a niños procedentes de orfanatos y de casas de acogida de la región de Tula, en Rusia.

Los antecedentes de esta asociación comienzan con el desastre de Chernóbil. Fue una respuesta solidaria para que los pequeños más desfavorecidos de la zona afectada pudieran pasar una temporada en España acogidos por familias que les proporcionarían cariño, alegría y todo lo que un niño puede necesitar para tener una infancia feliz.

Los niños rusos de la Asociación Benéfica Moscova disfrutando del verano en Castilla y León
Los niños rusos de la Asociación Benéfica Moscova disfrutando del verano en Castilla y León

“En esta labor la Asociación no está sola, cuenta con las aportaciones que generosamente hacen las instituciones castellano leonesas y gracias a las cuales se mitiga el esfuerzo económico que hacen las familias” nos informa Montse.

El objetivo principal de las acogidas es que los niños conozcan otras culturas, que puedan aprender otro idioma y que disfruten de una convivencia familiar que pueda darles otra visión de la vida. “Las estancias normalmente son de entre 60 y 70 días, según la administración rusa considere oportuno” asegura Salamanca.

Los niños vienen acompañados por monitoras que en todo momento están atentas a la solución de cualquier problema que pudiera surgir en el verano. Posteriormente las familias tienen un seguimiento del menor que han acogido y así, durante todo el año pueden comunicarse con los niños por teléfono e incluso mandarles paquetes y regalos a sus respectivas residencias. “Todo esto hace que se creen vínculos estables entre el niño y su familia española”.

Las experiencias de las familias son muy positivas y las acogidas del mismo niño se prolongan hasta los 18 años. Esto hace que los niños rusos acaben siendo unos hijos especiales y muy queridos para las familias.

La Asociación Moscova tiene sus puertas abiertas a todas las familias que quieran unirse a ella. “Aunque se han atravesado años difíciles de crisis económica, siempre se ha logrado una difusión vía boca a boca, con anuncios, con programas de radio y tv local y se ha conseguido salir adelante y traer cada vez a más niños”. “La experiencia de la acogida es increíble” concluye Montse.

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