Saucelle honra a San Lorenzo con las raíces locales

San Lorenzo en Saucelle abre el camino a la Virgen de la Asunción en la semana más festiva del año en la provincia de Salamanca.

Saucelle celebra toros y paleos y también verbenas para honrar a San Lorenzo. Tras varios días de intensa fiesta y mucho ambiente de sus peñas, los vecinos cierran el ciclo festivo de este año como manda la tradición, con la procesión del Santo desde la iglesia a su ermita -del mismo nombre- y el acompañamiento de los paleos y las mozas engalanadas para ‘trenzar el cordón’, y, también, cómo no, de las autoridades locales, con el alcalde, Diego Ledesma, al frente, y comarcales y otros alcaldes de la zona, como el de Vilvestre, Manuel Domínguez.

Tras la procesión, siempre al ritmo de la gaita y el tamboril y los palos batiéndose, tuvo lugar el tradicional convite, al que convida el Ayuntamiento de Saucelle, en la plaza de la iglesia, donde, en su frontón, también se representaron danzas y bailes tradicionales.

Paleos de Saucelle
Paleos de Saucelle

Agosto, mes festivo

Agosto es el mes festivo por excelencia, en el que la casi totalidad de los pueblos salmantinos celebran fiestas patronales y otras de nueva creación amparadas en el turismo o el aumento de población. Pasadas Nuestra Señora de los Ángeles y la Virgen de las Nieves, le llega el turno a San Lorenzo, cuya onomástica se celebra hoy y que, abre el camino a la Virgen de la Asunción, el 15 de agosto, la advocación más extendida de todo el santoral cristiano. Ese día, que “excede (sic) todas cuantas festividades solemnizamos en honor de los santos”, como señalaba a mediados del siglo XIX el padre Croisset en ‘Año Cristiano’, se conmemora la Asunción de la Virgen, en cuerpo y alma, a los cielos.

No obstante, en algunos lugares esta celebración va unida a la del santo inmediato, San Roque, conocido protector contra la peste. En todas estas fiestas, el toro –al que se corre, torea o ensoga- conforma la base festiva más importante en la mayoría de los municipios salmantinos.

El mes finaliza con San Bartolomé, San Agustín y la Virgen de Caballeros, que nos permiten un momento de solaz, porque todo es fiesta, devoción, alegría, unión, jolgorio y diversión.

San Lorenzo
San Lorenzo

San Lorenzo, historia y leyenda de un mártir cristiano

Decíamos que San Lorenzo abre la puerta a la semana más grande festiva de todo el año cristiano y pagano. San Lorenzo fue uno de los siete diáconos de Roma, ciudad donde fue martirizado en una parrilla en 258. En latín se llamaba Laurentius (‘laureado’).

La leyenda dice que entre los tesoros de la Iglesia confiados a Lorenzo se encontraba el Santo Grial (la copa usada por Jesús y los Apóstoles en la Última Cena) y que consiguió enviarlo a Huesca, junto a una carta y un inventario, donde fue escondido y olvidado durante siglos.

Lorenzo fue quemado vivo en una hoguera, concretamente en una parrilla, cerca del Campo de verano, en Roma. Se dice que en medio del martirio, exclamó: ‘Assum est, inqüit, versa et manduca’ (Asado está, parece, da la vuelta y come, siendo la traducción aproximada, dadme la vuelta, que por este lado ya estoy hecho). Su santo se celebra el 10 de agosto, día en el cual según la tradición recibió martirio. Lorenzo fue enterrado en la Via Tiburtina, en las catacumbas de Ciriaca, por Hipólito de Roma y el presbítero (sacerdote) Justino. Se dice que Constantino I el Grande mandó construir un pequeño oratorio en honor del mártir, que se convirtió en punto de parada en los itinerarios de peregrinación a las tumbas de los mártires romanos en el siglo VII.

El 10 de agosto el relicario que contiene su cabeza quemada es expuesto en el Vaticano para recibir veneración. En la Comunidad de Madrid se encuentra el Monasterio de San Lorenzo del Escorial, construido por Felipe II para conmemorar la victoria de San Quintín el 10 de agosto de 1557, agradeciéndosela a la protección del mártir San Lorenzo. Para ello, hizo construir el monasterio con forma de parrilla, por haber sido el instrumento de su martirio.

Encierro en Saucelle
Encierro en Saucelle

Saucelle, toros y paleos

Los tiempos han cambiado sustancialmente en este municipio de Los Arribes en cuanto a la celebración de San Lorenzo, su Patrón. Estas honras venían marcadas por la conclusión de las tareas de recolección de los cereales. Era un verdadero rito en este pueblo el que a primeros de agosto los campos y las eras tenían que estar limpios, los granos en las paneras y la paja igualmente en los pajares, como acontecía allá por 1957.

Las fiestas, antaño, daban comienzo el 9 de agosto, fecha también conocida como el Día del Toro. La carnicería del pueblo, propiedad del Ayuntamiento, se arrendaba anualmente para su explotación. Una de las condiciones era que el carnicero tenía que poner el toro de muerte el primer día de las fiestas, el resto del ganado bravo era responsabilidad del pueblo.

La escogida y separación de las vaquillas era efectuada por los mozos. Esta labor era seguida por los pequeños y mayores desde el Peñedo. Otro de los ritos que nos recuerdan los mayores, era ir sacando una a una las vacas para su lidia. Los hombres se encerraban con las reses dentro de la cárcel e iban seleccionando las que debían de salir en cada momento. Ya por las noches llegaban las verbenas, con bailes en las eras de Camino Frejo hasta que comenzara a anochecer.

Hoy en día, aunque también lugar festejos taurinos, como los encierros por las mañanas hasta la plaza de toros, de carácter fijo, y las verbenas, llama la atención desde hace algunos años el baile de los ‘paleos’ de los jóvenes locales en la procesión de San Lorenzo.

Tras la eucaristía, vecinos, autoridades y, sobre todo los jóvenes locales, acompañan al Patrón desde la iglesia parroquial hasta su ermita. En el recorrido, ese grupo de jóvenes, ataviados a la usanza guerrera de La Ribera, danzan con sus palos ante el Santo en todo el recorrido. Da gusto observar a estos jóvenes vivir la tradición, la herencia de sus ancestros que, al igual que otros pueblos de esta zona del Bajo Duero, intentan recuperar para que no caiga en el baúl del olvido, como muchas otras tradiciones, fiestas, costumbres y ritos atávicos.

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