Más de un centenar de encajeras invaden Guijuelo

El alcalde, y parte del equipo de Gobierno municipal, pasearon entre bolilleras para conocer curiosidades sobre esta labor

El alcalde, y parte del equipo de Gobierno municipal, pasearon entre bolilleras

Gran parte del equipo de Gobierno municipal, con el alcalde, Francisco Julián Ramos Manzano, a la cabeza era el encargado esta mañana de recibir oficialmente al más de centenar de encajeras que acudían a la villa para participar en la en la IV edición del Encuentro Nacional de Encajeras ‘Villa de Guijuelo’.

La Plaza de la Constitución se convertía en un inmenso escaparate en el que las mujeres exponían al público sus trabajos y su forma de trabajar. Sentadas alrededor de varias mesas, las bolilleras no han dudado en explicar sus trabajos a los numerosos curiosos que han acudido hasta el lugar ávidos de conocer trabajos y técnicas. El alcalde, que se interesó especialmente por la dificultad de esta práctica, no dudó en alabar “la valentía” del único varón que, procedente de Tudela, participaba en el encuentro. “Es muy bueno para la memoria y para la agilidad”, explicaba el momentáneo protagonista.

Durante su paseo por entre las encajeras, el primer edil no dudó en preguntar la procedencia de las participantes que han acudido a Guijuelo desde distintos puntos de Castilla y León, Madrid, Castilla-La Mancha y Extremadura. Desde guantes, a sombrillas, bolsos, mantillas, abanicos, medias, y piezas de ropa como chaquetas o capas, se han podido ver en una muestra que retoma los encuentros. “Estamos muy agradecidas al Ayuntamiento por apoyar este tipo de eventos”, apuntaba Angelita Díaz Gil, organizadora del encuentro, quien recalcó que, a pesar de ser una labor muy apreciada, en muchos casos no obtiene el reconocimiento institucional que merece.

El alcalde, junto a los concejales, Mª Jesús Moro, Ángel Picado, Samuel Fernández, Yolanda Alonso y Roberto Martín, conversaron con las participantes y tuvieron la oportunidad de probar los mantecados y perrunillas que sirvieron, a media mañana, para reponer fuerzas en una jornada que amanecía con bajas temperaturas y en la que, poco a poco, el sol fue haciendo acto de presencia. Tras la exhibición, las participantes se retiraron para celebrar una comida de hermandad en la que se llevará a cabo un sorteo de productos típicos, y tras ello, una visita al Museo de la Industria Chacinera, que pondrá el punto final a la jornada.

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