Frívolo e imprudente alcalde de Salamanca

La plataforma de Salamanca para la Defensa de la Sanidad Pública ha vuelto a salir a la calle para defender a ciudadanos y profesionales de los constantes ataques producidos a la sanidad pública salmantina. La improvisación, desorganización y descoordinación de nuestros responsables sanitarios sigue poniendo en riesgo la calidad y seguridad de los pacientes en nuestra provincia.

Los anunciados acuerdos con algunos sindicatos, que hoy se quejan de las promesas incumplidas, es evidente que no se han resuelto, sirvieron para que el Consejero de Sanidad de la Junta consiguiera la división y el bloqueo de la estrategia sindical. El tiempo nos ha dado la razón a los que pensábamos que era un engaño; el conflicto, no solo continúa sino que ha empeorado obligando a la Plataforma para la Defensa de la Sanidad Pública a convocar, de nuevo, movilizaciones ante la multitud de quejas de ciudadanos y profesionales. La concentración tuvo una respuesta muy importante de profesionales y usuarios que pidieron continuar en la lucha porque es mucho lo que nos jugamos.

La plataforma, compuesta por asociaciones de vecinos y pacientes, organizaciones sindicales y todos los partidos políticos a excepción del partido popular, conforma el sentir de la mayoría de la sociedad de Salamanca. Pues bien, parece que el Alcalde de Salamanca Sr. Mañueco este hecho no lo tiene en cuenta y, para despreciar y minimizar el éxito de la concentración, nos sorprende una vez más con declaraciones imprudentes y frívolas, que lo único que demuestran es su incompetencia y una carencia absoluta de argumentos y sensibilidad ante los problemas de la ciudadanos. Es despreciable la actitud y comportamiento de un alcalde que en vez de apoyar a sus vecinos, utiliza la descalificación irresponsable para arremeter contra la Plataforma acusándola de electoralismo. Se hace necesario recordarle al Sr. Mañueco que electoralismo es engañar a la población, cada cuatro años, con las promesas de un nuevo hospital que debería de haber sido inaugurado en el 2012 y que dudo mucho pueda serlo en el 2019, pero que le sirve, como bien dice el comunicado de la Plataforma, para tapar las vergüenzas y miserias del hospital en uso y de los problemas de la sanidad pública.

 

Electoralismo es firmar, en periodo electoral, acuerdos con algunos sindicatos que luego no se cumplen. Electoralismo es desplegar a todas las instituciones para inaugurar unas rampas de accesos al complejo asistencial en plena campaña, para luego poner más obstáculos con las obras. Electoralismo es que aproveche la visita de la Ministra de Fomento para inaugurar un simulacro de AVE, que ni lo es ni se ajusta a los horarios prometidos. Electoralismo es utilizar la sanidad pública para hacer guerras internas de poder en su partido entre miembros de la Junta y usted. Pero lo más grave de este electoralismo esperpéntico que usted hace es que el dinero público, sea utilizado para hacer propaganda de partido; confundiendo, intencionadamente, la responsabilidad institucional con la de candidato, sin asumir un mínimo compromiso de transparencia, a pesar de que su equipo se encuentre en entredicho por presuntas irregularidades en las contrataciones.

Quien cierra más de 100 camas en nuestros hospitales en campaña electoral es la Gerente. Quien dirige de forma prepotente y sin contar con la opinión de sindicatos, trabajadores y usuarios es la Gerente. Quien sólo informa y no escucha es la Gerente. Quién manipula las listas de espera que sufren los ciudadanos es el equipo de dirección de la Gerente. Por cierto, Sr. Mañueco, la Gerente a la que me refiero fue nombrada e impuesta por su partido en nuestra ciudad, a pesar del fracaso de su gestión en diferentes hospitales de España.

Como trabajadora de la sanidad pública tengo que decirle que esta mala gestión, unida a los recortes de plantillas, está originando un ambiente laboral que por momentos se hace irrespirable. La escasez de personal, la sobrecarga de tareas, y el tiempo insuficiente para realizar nuestro trabajo, van en detrimento de la calidad en los cuidados que podemos dar a los pacientes. En multitud de veces nos vemos superados por la situación, ocasionando síntomas de agotamiento en las plantillas de trabajadores, tanto físicos como emocionales y creando gran insatisfacción profesional. La dotación de personal, cada vez más deficitaria, junto al uso inadecuado de las pocas contrataciones que se hacen en condiciones laborales precarias y el continuo cambio de puestos de trabajo, hacen que vivamos en constante incertidumbre. Pero lo más grave de todo es, que debido a esta nefasta gestión basada en la prepotencia y el ordeno y mando, esta situación se está convirtiendo en normalidad.

Las listas de espera que presentó recientemente la Consejería de Sanidad, no son fiables ni rigurosas, adolecen de transparencia. Las listas de espera son indicadores de pérdida de calidad y son inaceptables, además de demostrar la ineficacia de nuestros gestores sanitarios y la falta de planificación y organización. Es evidente que los usuarios están en situación de desprotección; de nada sirven las normas y decretos elaborados por la Consejería de Sanidad sobre los plazos de garantías asistenciales si a la hora de aplicarlos no se respetan.

Por lo tanto, Sr. Mañueco, no vale hacer un juicio fácil de un tema tan delicado como es la salud de las personas y el trabajo de unos profesiones que gracias a ellos, a su profesionalidad, ustedes usan y manejan hasta la extenuación, para luego hacerse fotos y alardear con premios y menciones que ustedes los políticos no han logrado.

Si usted cree que es normal cerrar camas sin criterios sanitarios serios y sin ninguna razón objetiva, para luego obligar a doblar y triplicar camas en otras habitaciones; si usted cree que forzar altas para que a los dos días los pacientes acudan a los servicios de urgencias y los colapsen; si mandar a pacientes a realizar intervenciones quirúrgicas en autobuses, como si fueran borregos, fuera de nuestra provincia es electoralismo ¡es que usted no tiene alma!… Claro, se me olvidaba, que cuando ustedes tienen un problema de salud con hacer una llamada telefónica al servicio de turno lo tienen todo resuelto, pero el resto de ciudadanos no.

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