Con total discreción Salamanca recibe a cinco refugiados sirios

Salamanca ya es lugar de residencia de la primera familia de refugiados sirios que llega directamente a la ciudad procedente de Grecia, después de escapar de la guerra en su país de origen.

Representantes de Cruz Roja junto a Cristina Klimowitz./ Europa Press

Con total discreción Salamanca recibe a los cinco primeros refugiados sirios procedentes de Grecia. Mejor así, no sería de buen recibo hacer todo un espectáculo de la tragedia humana. En concreto, son cinco personas, entre ellas menores, los que han llegado hasta el momento a la ciudad y que residirán en una vivienda y que recibirán las atenciones necesarias para cumplimentar sus trámites y comenzar con distintas actuaciones para su adaptación, como el de aprender el idioma y disponer de atención psicológica para afrontar las vivencias que han tenido que superar en los últimos meses.

El coordinador provincial de Cruz Roja en Salamanca, Javier Vicente, ha recordado que esta familia es la primera de refugiados que llega a la ciudad directamente desde Grecia pero que será la cuarta si se contabilizan las que ya han pasado desde Melilla.

De esas familias de refugiados que ya han recibido atención en Salamanca, dos de ellas han partido a otros puntos de Europa por contar en ellos con otras personas a las que les unen “lazos personales”, y la otra continúa en la ciudad.

La concejal de Familia e Igualdad de Oportunidades del Ayuntamiento de Salamanca, Cristina Klimowitz, ha insistido en que la ciudad está preparada para dar atención y servicios de integración a más refugiados.

En este sentido, el presidente provincial de Cruz Roja, Jesús Juanes, ha recordado que Ayuntamiento, Diputación Provincial, Cruz Roja, ACCEM y Cáritas pusieron en marcha a principios de año un plan de trabajo para “garantizar la acogida e integración de los refugiados de la guerra de Siria”.

Protocolo para refugiados

Este protocolo de actuación se enmarca en el Pacto Institucional y Provincial suscrito por las cinco instituciones y organizaciones y no supone “merma” alguna en la ayuda al resto de personas en dificultad, ha apuntado Klimowitz.

El programa de trabajo se divide en dos fases, en la primera, según el protocolo, está previsto un alojamiento temporal en el albergue municipal Lazarillo de Tormes, donde las personas acogidas permanecerán como máximo una semana para posteriormente pasar a residir en una vivienda.

En esta fase se realizará también una evaluación de las necesidades, se tramitarán las ayudas necesarias para alimentación, farmacia y se gestionará la documentación administrativa pertinente, como empadronamiento, tarjeta sanitaria o escolarización, a la vez que se prestará atención psicológica o jurídica.

Integración

En la fase de integración, está previsto elaborar un proyecto “individualizado” de intervención, que incluye información, orientación y asesoramiento; derivación a los recursos existentes, como cursos de aprendizaje del español o formación para el empleo. Se realizará también un seguimiento y una valoración final.

Estas actuaciones se enmarcan en el Programa Global de Protección Internacional del Ministerio de Empleo, que es el organismo competente en España para los Procesos de Acogida e Integración de las personas acogidas.

“Respuesta integral”

El fin último es “ofrecer una respuesta integral, adecuada y normalizada a las necesidades de estas familias para facilitar su integración en Salamanca”, según informaron lo promotores del plan tras su rúbrica en el Ayuntamiento.

En ella se incide en que tanto las ONG’s como las instituciones reiteran que Salamanca, ciudad y provincia, “tiene la capacidad suficiente para garantizar una acogida digna a refugiados e insisten en la colaboración y coordinación no sólo local y provincial, concretada en este Pacto Institucional, sino también con la Junta de Castilla y León, el Gobierno de España y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP)”.

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