Para viajar a Ledesma no se necesitan tantas alforjas

López Simón corta tres orejas en el mano a mano con Castella celebrado en Ledesma. El torero francés, por su parte, fue ovacionado en dos de sus toros por el mal uso de la espada. Se lidiaron toros de la ganadería de El Pilar.

Harina de otro costal, la molida esta tarde de Domingo de Corpus, en Ledesma. Tarde fría, tormentosa, con pequeños chubascos y con ‘escaso’ interés en el ruedo. Esta frase del refrán castellano es muy antigua, y se utiliza para significar que cierto tema u objeto no debe mezclarse con otros por ser de muy distinta naturaleza. No se debe mezclar el deseo con el interés, ni la suma con el resultado.

El procesamiento del trigo (o del grano de otra planta) tiene una larga historia en el recorrido de la humanidad, especialmente con la idea de convertirlo en un polvo que luego se transformará en pan. Hay que decir que no sólo del trigo hay harina, sino también de otros granos, como los del maíz. Como no sólo de las figuras hay toreo, sino también de otros matadores, como los jóvenes que llegan.

Una tarde sin interés alguno. Una tarde en la que uno se fue como vino, a cumplir y el otro tampoco dejó impronta en el ruedo, lejos del torero de la temporada pasada. A ciencia cierta no sabemos si esta entrada se mantendría con otros carteles… Lo cierto es que, quizás -como el chachachá- Siempre que te pregunto, / que cuándo, cómo y dónde,  / tu siempre me respondes;  / quizás, quizás, quizás” se hubiese visto otra disposición y quizás, quizás, otro toreo. Volviendo con los refranes, qué sabio el refranero castellano, no merecía la pena el esfuerzo empleado para el resultado que se ha obtenido, es decir, ‘Para ese viaje no se necesitan alforjas’.

El triunfo se lo llevó López Simón, con bendecido beneplácito del respetable, que cortó una oreja del segundo toro de la tarde. Ejecutó una faena espaciosa y con temple ante un noblote toro de El Pilar. En el cuarto fue ovacionado. En el sexto cortó dos orejas, ante una variada faena a otro buen toro de El Pilar, que fue ovacionado en el arrastre.

Castella pechó con un primer toro deslucido, del que recibió una ovación tras realizar una labor poderosa. En el tercero de la tarde, fue devuelto el titular y corrió turno, fue silenciado tras escuchar dos avisos, al que hizo una faena desigual y sin alma. En el último de su lote, quinto de la tarde, fue ovacionado tras una faena que estropeó con los aceros pero, a pesar de que intentó mostrar interés al tendido, su ‘mente’ no estaba en Ledesma.

Hay, y asi pasan los dias,  / y yo hay desesperando, / y tu, tu, tu contestando; / quizas, quizas, quizas.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Ledesma. Primera de la Feria del Corpus. Toros de El Pilar. Noblotes en general, desiguales. El tercero fue devuelto por una lesión en una pata delantera al salir de toriles.
Sebastián Castella, ovación, silencio tras dos avisos y ovación.
López Simón, oreja, ovación tras dos avisos y dos orejas.

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