Manuel Diosleguarde, primera puerta grande en Ledesma

El novillero salmantino Manuel Diosleguarde abre la primera Puerta Grande de Ledesma en la novillada sin picar que inicia el ciclo taurino del Corpus.

La Feria Taurina del Corpus de Ledesma comienza su andadura en este ciclo de 2016 con buen sabor de boca como aperitivo. El bocado que dio el salmantino Manuel Diosleguarde, que abrió la primera Puerta Grande. Un aperitivo que, al menos, debe servir para que los que empiezan y aún no han debutado con el castoreño conozcan lo ‘complicada’ que es la profesión que desean profesar. Ledesma les regaló cuatro erales de Ramón Rodríguez, Valdeflores, Lorenzo Rodríguez y Hermanos Asensio -las ganaderías que habían tentado en el Certamen Rosquilla de Oro de Ledesma– y que, con mayores o menores inconvenientes, sirvieron para el aprendizaje, el desarrollo y la capacidad de cada uno de los novilleros.

El primero fue Rodrigo Molina que salió un poco desagelado, quizás por eso romper el hielo. Se fue acoplando poco a poco al novillo y logró cuajar algunas series interesantes. Cortó una oreja.

El segundo fue Alejandro Mora -ya conocido por estos lares, es alumno de Salamanca- que no gozó del mejor novillo, cierto. Pero tardó en acoplarse. Eso sí, al final enjaretó dos series de mucho empaque y gusto. Mató mal, donde también resultó volteado, y perdió el trofeo.

José Antonio Lauri demuestra cada tarde en que lo vemos que ‘sabe de qué va esto’. Tiene mucha técnica, sobrado de recursos y variado. Eso sí, es hora de que se le exija un poco más. Por cierto, que se exija también a sí mismo. Cortó una oreja que el presidente se resistía -esperemos que cuando lleguen las figuras también este Palco se haga tanto de rogar- y también hubo petición minoritaria de la segunda.

Finalmente, el salmantino Manuel Diosleguarde. El más joven, el más tierno por no decir el ‘más verde’, pero el que, a la larga, se llevó el gato al agua. El joven tardó un poco en cogerle el aire al novillo. Cuando se centró y asentó las zapatillas al albero arrancó las dos mejores tandas de la tarde. Al menos una de poder, de hondura, de valor, de pellizco y de mostrar que merece la pena observar su camino. Cortó dos orejas y se convierte en el primer triunfador.

Ya para el domingo, Sebastián Castella y López Simón, en un más que interesante mano a mano ante toros de El Pilar. Y para rematar, el lunes Chaves, José Garrido y Roca Rey, con toros del Puerto de San Lorenzo. Casi ná, como diría un castizo andaluz. Ledesma organiza una Feria del Corpus de plaza de Primera. Dos carteles de auténtico lujo para una de Tercera… ¿Alguien da más? Casi imposible.

 

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