Marcha de Hinojosa, espectacularidad, naturaleza y río

La Ruta del Contrabando de Hinojosa de Duero rompe todos los esquemas imaginables. Espectacularidad, naturaleza y río se dan la mano para llevar en andas a los caminantes por caminos de contrabando. Siendo importante el urbanismo, la arquitectura y el patrimonio artístico de Hinojosa de Duero, también lo es su naturaleza

Muchas son las marchas que se realizan por la provincia y, más concretamente en Los Arribes del Duero, pero la denominada Ruta del Contrabando de Hinojosa de Duero rompe todos los esquemas imaginables. Espectacularidad, naturaleza y río se dan la mano para llevar en andas a los caminantes por caminos de contrabando. Siendo importante el urbanismo, la arquitectura y el patrimonio artístico de Hinojosa de Duero, tanto o mayor resulta el que muestra su término municipal. En esta ocasión vamos a centrarnos en la Ruta del Contrabando que ha sido el plano por donde ha discurrido la VII Ruta de Senderismo. Una marcha que contó con la presencia de la vicepresidenta de la Diputación de Salamana, Chabela de la Torre, en un claro ejemplo de apuesta por el turismo y la provincia, que estuvo acompañada por el alcalde y diputado, José Francisco Bautista.

La meteorología, con lluvia intermitente al inicio de la marcha, acompañóen casi todo el recorrido, sobre todo llegados al habituallamiento, desde que los caminantes se concentraron en la plaza del Juego de Pelota, donde fueron obsequiados con un recuerdo. Saliendo por la calle el Alba hasta el crucero de San Roque -con el cerro de San Pedro presidiendo el camino- donde está enclavada la ermita del Cristo del siglo XII -cuya festividad será este domingo, 24 de abril-, donde se ubica el primer mirador que permitirá disfrutar de los maravillosos paisajes de España y Portugal. Sigue la ruta hasta la Fuente del Obispo, fuente romana desenterrada en 2005, con la ayuda de la memoria de los hinojoseros más longevos.

Cruza la vía del tren de la línea La Fregenda – La Fuente de San Esteban para continuar por el Camino de los Atajos, también utilizado en otros tiempos como Ruta del Contrabando. Fue camino muy transitado por los lugareños porque unía el pueblo con la zona de los Arribes conocida como La Malena donde tenían las tierras de labor, oliveras y almendros. Cada día bajaban al alba y subian al anochecer después de un largo día de trabajo entonando canciones tradicionales. Este será el momento para conseguir las mejores fotografías.

La presa de Saucelle desembalsando agua

Comienza el descenso al río Duero tras provisionarse a los caminantes con agua. Rodeados por una flora variada y colorista y la música de la impetuosa corriente del río que subía ladera arriba, la serpiente humana se acerca a la carretera y el descanso merecido. La marcha desciende en un zig-zag serpenteando la pendiente. En cada saliente el Duero asoma majestuoso como también las laderas de Portugal labradas hasta la misma orilla. Y así, llega a la carretera, con el soniquete del arroyo bravío. Aquí se hace un alto para reponer fuerzas con frescas naranjas y agua y vivir la emoción que produce este río. Aceñas intactas, ruedas de molinos, vegetación rupícola y aves, y también, nos dicen los mayores del lugar, donde antaño se llegaban a pescar kilos y kilos de anguilas que subían a desovar desde la desembocadura, allá por Porto, pero antes no había embalses ni presas ni esclusas. Pero aún quedan pescadores que felices, con su bota de vino en mano, y su pecera muestran orgullosos hermosos barbos pescados a caña en las tumultuosas aguas de los rápidos del Duero.

Comienza de nuevo la marcha. Más costosa por su final. El sol arrecia entrado el mediodía y el cansancio hace mella en los senderistas para tomar la carretera del Salto de Saucelle. El camino se hace más llevadero cuando pasa, rodeada de naranjos, donde el Huebra vierte sus aguas al Duero. En esta ocasión el camino se ha alargado para que los caminantes puedan ver el espectacular -como colofón de la jornada- desembalse de agua de la Presa de Saucelle con sus cuatro compuertas abiertas. Ver espectacular vídeo.

Y llega el final. Aldeaduero. Otra belleza en los confines de la tierra, donde el Duero sigue ya su curso cuando escapa de la presa de Saucelle. Productos de la tierra, vino arribeño, dulces artesanales que saben a gloria bendita y el sonido de la flauta y el tamboril de Javier, el tamborilero de Cabeza del Caballo.

Una delicia esta ruta que va de la mano entre la espectacularidad y la belleza más natural. Ahora comienza el programa de actos con motivo de la 8ª Feria Internacional del Queso, que se celebrará el 30 de abril y 1 de mayo en Hinojosa, y que se ha convertido en referente nacional dentro de las ferias relacionadas con la leche y sus derivados.

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