Un enorme reloj inicia la cuenta atrás del VIII Centenario

Entre las propuestas de este vicerrectorado destaca el lanzamiento de su nueva página web y la instalación de un tótem conmemorativo en el Patio de Escuelas Mayores

Patio de Escuelas Mayores de la Universidad de Salamanca./ Europa Press

Un reloj de grandes dimensiones, ubicado en el Patio de las Escuelas Mayores de Salamanca, marcará la cuenta atrás de los 1.000 días comprendidos entre el 5 de abril de 2016 y el 31 de diciembre de 2018, cuando se cerrará el programa de actividades del Octavo Centenario de la Universidad de Salamanca (USAL).

Este dispositivo se ubica dentro de un tótem conmemorativo de cuatro metros de altura, y cuenta con dos pantallas interconectadas que muestran el número de días, horas, minutos y segundos que faltan para el fin de la efeméride.

Según ha informado el rector de la USAL, Daniel Hernández Ruipérez, el reloj contará además con un potente foco de “gran alcance” con lámpara de LED en su parte superior, que proyectará hacia el cielo un haz de luz uniforme a “gran distancia”.

En el acto, el rector, acompañado por el equipo de Gobierno, ha señalado que esta estructura marca “un nuevo hito, una nueva manera de que todos los salmantinos conozcan esta celebración y se sumen a ella”.

El tótem que alberga el reloj de la cuenta atrás para el VIII Centenario está construido mediante una estructura tubular de acero laminado, con un peso total de más de 1.500 kilos.

Las dimensiones de esta nueva estructura se definieron en relación a las proporciones del Patio de Escuelas y la referencia que supone la estatua de Fray Luis de León, de manera que “consigue ser un elemento representativo sin sobrepasar a uno de los elementos emblemáticos del Patio de Escuelas”.

Chapa de acero Corten

El revestimiento exterior es de chapa de acero Corten, un material noble que se adecua “perfectamente” a la piedra característica de Salamanca por su textura y color. Además este revestimiento permite su exposición a la intemperie sin que se deteriore y tiene un envejecimiento que mejora con el tiempo.

El monolito incorpora los logotipos de la Universidad de Salamanca y de su VIII Centenario, así como un código ‘QR’ que dirige a la web de la efeméride y una frase representativa: “Decíamos ayer, diremos mañana”, alusiva a la cita que pronunció Fray Luis de León a su regreso a la docencia en el Estudio salmantino tras su encarcelamiento.

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