Universitas Studii Salmanticensis, Luz y Sabiduría

La Hermandad Universitaria renueva su promesa de silencio en el Patio de Escuelas en la noche del Martes Santo durante la procesión del Cristo de la Luz y la Virgen de la Sabiduría

La noche universitaria salmantina, a pesar de las vacaciones, vive uno de los momentos más emotivos en cuanto a su Universidad se refiere y la Semana Santa en particular. En el Patio de Escuelas, frente a la fachada del Edificio Histórico de la Universidad de Salamanca, la Hermandad Universitaria renueva su promesa de silencio, pedido por la vicerrectora, en medio de una procesión marcada por la austeridad.

Miles de personas siguen el cortejo religioso, sobrio, recogido y con un silencio que cortaba el aire… solo roto por algún motor. Noche agradable, de luz tenue en la zona histórica de la ciudad, donde las sombras brotan de las piedras. Donde en cualquier rincón se habla de historia. Es San Isidro y la calle Libreros, por donde iban y venían leguleyos, palabreros, frailes, profesores, estudiantes y gentes de toda ralea en aquella Salamanca de época, cuando el Studii Salmanticensis era ‘la flor’ de la Europa imperial.

Los hermanos portan grandes y toscas cruces de madera mientras caminan sobre sandalias de esparto en un recorrido de unas tres horas que tiene su punto de inicio en La Clerecía. El hábito es decorosamente pobre. La túnica de color negro está confeccionada en tela ‘viscosilla’. El cíngulo es de color blanco con un solo nudo a la cintura, capillo negro con el anagrama de la hermandad bordado en su caída y unas sandalias atadas por cintas. Se prohíbe a los hermanos desfilar con cualquier tipo de joyas o relojes permitiéndose únicamente las alianzas.

Un cortejo religioso de más de doscientos cofrades, y un trío musical de viento, preceden al paso con las imágenes del Cristo de la Luz y Nuestra Señora de la Sabiduría. Un crucificado y una dolorosa de gran calidad artística. Ambas imágenes están datadas en el S. XVII. Destaca, por su factura, el Cristo de la Luz que tallara Esteban de Rueda. Una imagen que, primitivamente, estaba concebida para el altar y no para las procesiones y que hoy porta sobre una mesa en madera de nogal la Hermandad Universitaria.

Y, como siempre, cierra el cortejo la Banda de Música de Piedrahita… y los cientos de fieles que siguen el paso. Luz y Sabiduría para el Estudio Salmantino.

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