Realizadas siete intervenciones “menores” a personas transexuales en la Comunidad

Hay diez personas en tratamiento hormonal y una pendiente de cirugía

En pleno debate sobre las personas transexuales y con el polémico tema del dichoso autobús aún en el candelero, hoy se ha conocido que la Sanidad de Castilla y León ha realizado un total de siete intervenciones “menores” a personas transexuales, habiendo en la actualidad unas diez en tratamiento hormonal y otra persona está pendiente de cirugía.

Sin embargo, los servicios sanitarios de Castilla y León no disponen de datos concretos sobre personas atendidas por la denominada “disforia de género”, dado que la atención se puede prestar desde Atención Primaria, las unidades de Salud Mental o en los servicios de Endocrinología, según se establece en el protocolo de atención sanitaria relacionada con la identidad de género en la Comunidad.

En este sentido, Sacyl, con datos a noviembre de 2016, no ha realizado intervenciones quirúrgicas de reasignación de género, aunque se han derivado dos casos a Málaga –unidad que actualmente se considera de referencia– y sí se han llevado a cabo siete intervenciones “menores” (mamoplastia, mastectomía, histerectomía, etcétera) en Salamanca, Valladolid y Burgos.

En estos momentos, además, habría pendientes unos once casos, entre ellos uno pendiente de cirugía y el resto en la fase de tratamiento hormonal –sin que se diferencie entre menores y adultos–, según han informado a Europa Press fuentes sanitarias.

Fases de atención

Precisamente el protocolo establece como actuación en Atención Especializada un tratamiento en tres fases conocidas como “tríada terapéutica”, que incluye el diangóstico y experiencia de vida real (que contempla la adaptación social al género sentido), el tratamiento hormonal cruzado y las cirugías y reasignación sexual.

En el diagnóstico, se establece como área responsable a la de Psicología y Psiquiatría y una duración de entre tres y seis meses, mientras que la valoración endocrinológica y el tratamiento hormononal, que depende de Endocrinología, duraría entre una año y medio y dos años antes de pasar a la cirugía, tras lo que habría un seguimiento endocrinológico de por vida.

El protocolo de Sacyl, además, incide en un tratamiento “conservador” en el caso de adolescentes dado que la identidad sexual “puede sufrir variaciones inesperadas en estas situaciones, por lo que no se debe influir de forma directa en el rol de género y no iniciar tratamiento hormonal en niños prepuberales”.

Según el citado documento, la población transexual en Castilla y León podría variar entre las 142 (101 varones y 41 mujeres) y 83 (57 varones y 26 mujeres), en función de los estudios y estimaciones que se tomen de referencia (en el primer caso según estimaciones europeas y los segundos en función de la población estimada a partir de la demanda asistencial en Cataluña).

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