Hasta los…

Los ciudadanos estamos ya cansados de la política-deluxe o politic-fashion, para eso ya está la telebasura que inunda nuestras televisiones, nuestras casas y hasta nuestros trabajos.     Pero, ¿de qué coño van esta panda de desahogaos que se dedican a perder varios días, mientras cobran 10.000 € al mes, en discutir si se corta el rabo al perro o no se le corta? Que, teniendo una Sentencia desde el año 2011 que nos obliga a liberalizar la estiba, estamos a punto de tener que pagar un multazo, que sólo pagaremos los “perritos sin alma”, por su estulticia, su inacción, su parálisis mental. Que, como no saben cómo robarnos y tratarnos como bobos, se suben sus sueldos y nos bajan los nuestros, se blindan sus pensiones, a pelo de diablo, y nos aconsejan planes de pensiones en aseguradoras que más tarde les servirán para cobrar de sus consejos de administración. Que, usan y desusan los bienes públicos ora para una comida, ora para un cachondeo, ora para una despelotada guapetona para un “jubileta” amigo….  ¿Eso es lo que queremos los ciudadanos? ¿Lo que nos preocupa? ¡Pandilla de sinvergüenzas!, ocultando cómo se han llevado el dinero de las Cajas, dilapidando el dinero que tanto nos cuesta ganar a los que sí trabajamos, que sí llevamos dando de comer a nuestra familia día a día.

Es indignante que se dediquen a discutir o plantear batalla con la Misa en la 2 de televisión que, curiosamente, es el programa más visto de ese canal; es demoledor mentalmente ver cómo se preocupan de utilizar el drama de la inmigración para defenderlos sin mirar que a su lado hay muchos que lo pasan mal en este país. No sé si es que soy un facha o que me caló “mu” hondo eso de que la caridad empieza en uno mismo y que primero mis hijos y luego los del resto, pero cuando veo que todos estos “mal vivíos” (por no poner lo que pienso), que tenemos en la prensa y en la política, usan la desgracia de unos pocos para ganar un premio u obtener un aplauso, me dan arcadas.

Mientras Cáritas, de la Iglesia católica, se dedica a cuidar del prójimo, la Cruz Roja se dedica a cuidar a los extranjeros y cuando les mandas una familia con problemas, lo primero que le dicen es que para españoles hay otras Entidades y los abandona a su suerte, mejor dicho, mala suerte y nadie los corre a boinazos por las calles o los llama fascistas, pero ¡coño!. Mientras, aceptamos el islam y nos apenamos por los musulmanes hermanos que viven pensando cómo separar nuestra cabeza del cuerpo si se nos ocurre decir algo de su religión; pero desdeñamos, insultamos, vilipendiamos e insultamos lo que sea religión católica, que ha conseguido el desarrollo de los Derechos humanos, la dignidad de los indígenas y los diferentes, la igualdad de la mujer, el respeto a la vida. ¡Uf! qué peligrosos estos católicos.

Lo que queremos, por uebos, los “perritos sin alma”, son personas bien preparadas, con una sólida formación que sepa de lo que habla, que gestione honradísimamente nuestro dinero, que cumpla escrupulosamente su palabra, que el que nos mienta un poquito sea expulsado –el que miente en lo poco, te engaña en lo mucho-, queremos feos/as que se dediquen al servicio público con solvencia, temporalmente, que se preocupen por lo que nos importa y no por lo que les importa a ellos, lo que salga en la TV, o lo que les dé una imagen, sino que su trabajo perdure en el tiempo por su profesionalidad, rigor y buen hacer, con los que se discrepe en las fórmulas pero no en las necesidades, en las maneras, pero no en los objetivos, en las ideas pero no en el servicio público y en la defensa del ciudadano por encima de ideologías, credos, religiones, posiciones o políticas…

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