Solitarios: Walser y el último paseo en la nieve

0. ¿Hasta dónde la salud psíquica y la no salud psíquica y, cómo influyen ambos procesos o realidades en un ser humano? ¿Y cómo en una persona que además es escritor, o artista en cualquier arte…? ¿Hasta dónde influye su propia biología-psicología del ser humano individual, su ambiente familiar, su enseñanza-escuela-educación-endoculturación, su ambiente-sociedad-época-tiempo…, en si mismo, en su producción cultural, o en su misma vida, se tenga el oficio o profesión que se tenga…?

1. Robert Walser, 1878, Biel, Suiza, + Herisau, 1956.
No podemos sintetizar una vida y una producción cultural en unos cientos de palabras, pero si podemos reflexionar sobre algunos aspectos de esta persona y autor literario, que quizás nos puedan servir para reflexionar sobre nosotros y en nosotros:

– ¿Por qué la necesidad de escribir en papeles pequeños, trozos de papeles con una letra mínima, una letra que hay que leerla con lupa? ¿Se escondía de si mismo, escondía de los demás…? ¿Al menos en cierta época de su existencia, temía a los demás que les leyesen o destruyesen sus escritos…?

– ¿Por qué, aparentemente, pequeñas obras, como las de Walser se mantienen, obras casi olvidadas en su tiempo, obras no publicadas en su tiempo, obras realizadas por un ser que se pasó, varias décadas en un sanatorio psiquiátrico, por qué esas obras se mantienen, y otras obras, que en su tiempo fueron homenajeadas y a sus autores, les dieron grandes premios, incluido el Nobel, ahora las primeras se toman como el fundamento de una sensibilidad y obras casi maestras, y las segundas son casi olvidadas…?

¿Lo pequeño se hace grande, lo insignificante egregio y grandioso y sublime, las personas humildes y modestas se convierten en grandes prohombres…? ¿Quizás al buscar la esencia de la realidad, sin fijarse en las modas del momento, son capaces de captar elementos primordiales de lo real, en cambio, los que están en la cresta de la ola, en mayor o menor vanguardia, son un producto consumible y consumido…?

– ¿Qué es la realidad, qué es la ficción, en medio qué es la vida de una persona y qué es la vida de una persona-escritor, y dando vuelta a la espiral que sería la realidad vista por un escritor, y qué es la ficción vista por una persona que escribe…?

¿En definitiva, al enfrentarnos al misterio-enigma de Walser, nos estamos enfrentando al misterio del ser humano, a una posibilidad de ser humano, a una entre millones o trillones posibles…?

¿Quizás, en definitiva, a un estado mental, que se combina con un estado sociopolítico o sociohistórico o época-tiempo-cultura concreta…? ¿Si con siete notas y algunos aditamentos se pueden componer trillones de sinfonías posibles, con millones de circunstancias y personas y distintas maneras mentales se pueden crear-criar trillones posibles de individuos, y de individuos materializándose en obras diferentes, de todos los temas, desde lo mejor a lo peor, en todos los campos éticos y morales y oficios y profesiones…?

En el fondo da lo mismo, se utilicen palabras o masas de color o fotografías o movimientos o danzas o ideas o conceptos. El género y el saber es quizás lo mismo, lo importante es fijarse en la realidad, o mejor dicho, intentar entrar en la realidad-real.

– Casi todas las personas quieren ser grandes, hacerse grandes, que se les tome como grandes, pero hay otras personas, quizás debido a procesos psicológicos enfermizos, o por otras razones, o combinaciones de distintos motivos racionales e irracionales, que aspiran a la negatividad, quizás a una especie de autodestrucción, a hacerse pequeños. Quizás, quizás no sea una sana humildad, no sea un correcto uso del concepto-práctica de modestia. Pero hay personas que se van haciendo, más y más pequeñas, y los de alrededor los toman cada vez, más y más pequeños, quizás Walser, fuese un ejemplo de ello.

Quizás toda la vida intentó ser un gran escritor, o al menos durante muchas décadas, quizás estuvo peleando en distintos oficios y profesiones con ese fin, quizás, durante lustros soñó con que su arte, fuese admitido y fuese bien pagado y su figura fuese resaltada, quizás intentó llevar una vida normal durante lustros, pero quizás, en un momento, o en varios momentos, sufrió varias crisis, crisis profundas, psicológicas, económicas, sociales, afectivas, y se derrumbó, y entonces, de una primera parece ser que pudo salir, pero de la segunda ya no. Ya fue enfermando, más y más. Ya dejó de escribir. Hasta que un día se quedó en la nieve. El paseo no le llevó a ningún sitio-lugar, sino quedarse tirado en la nieve. Fotografía real que ha quedado como documento. Enigmas de la vida, se desconoce tanto y tanto de esta persona, pero existe un documento fotográfico de su morir-morirse tendido en la blancura del agua hecha sólido.

– Quizás, en esta vida y obra, se ve esa paradoja, de búsqueda de ser reconocido y al mismo tiempo ser olvidado. O quizás, ser reconocido su trabajo, pero ser olvidada su persona. Al final, cuantos miles o cientos de miles de grandes empresarios, obtienen enormes beneficios económicos, y conocemos el nombre de sus empresas, y las utilizamos, o nos venden mercancías y servicios, pero desconocemos los nombres y rostros de los propietarios. ¿Quizás este es el sueño de algunos buscadores culturales, productores culturales, que sus obras se conozcan, que se les pague por ellas, pero ellos como personas no desean ser conocidos-reconocidos…? ¿Pero esto parece imposible en el mundo de la cultura…?

– Describir-utilizar palabras sencillas, para ser entendido por todos, para intentar descifrar el misterio-enigma de la existencia-existir-ser-estar del ser humano…

¿La cuestión es que existen millones de libros, docenas de millones de libros de todas las materias con métodos no científicos, artes-literatura-filosofía-teología-humanidades, cuales nos describen-descifran de forma más fundamental la realidad, lo grande y lo pequeño, lo de fuera y lo de dentro…?
– Hay quién dice que Walser no conocía el odio, ni la inquina, ni el rencor, ni hablaba nunca mal de nadie.

Quizás, esa combinación de ser humano nos pone frente al misterio más profundo de si mismo, quizás frente al misterio de la salud y de la enfermedad, quizás al entender más profundamente lo que somos, quizás a tener misericordia-piedad, más profunda y esencial de uno mismo, le lleva a tener más piedad-misericordia de los demás…

Quizás, no odiar, sea la forma más racional de no hacer sangrar a nadie, de no hacerse sangrar a si mismo.

– Siempre, en biografías similares a la de este gran escritor, me preguntó, cuánto de lo escrito se habrá perdido o destruido, cuánto podría haber escrito-pensado si hubiese tenido condiciones y circunstancias más favorables, cuánto se habrá perdido u olvidado, qué podría haber hecho, si en cada época, en su tiempo hubiese sido más reconocido, más admitido…

Y por consiguiente, por qué, no fue reconocido en su época, sin negar que Kafka, Musil lo apreciasen o fuese su precedente…

Al final, nos dejó su silencio en sus últimos años, quizás, quién sabe si escribió algo, y se ha perdido, al final el silencio…
¡Qué más silencio, antes del paseo en la nieve, y el último silencio, o más silencio después del silencio del paseo en la nieve…!

2. Quizás, para terminar, Walser nos enseña que todos somos pequeños, por muy grandes que seamos o nos creamos ser, o los demás nos tomen como muy grandes. Todos, todos somos pequeños. Quizás, aquí con estas cientos de palabras, mi pequeño homenaje a Walser, quizás, usted con su vida-situación, debería leer algunos fragmentos o unas docenas de páginas de Walser, quizás, quizás usted, al final, se sentiría mejor con usted mismo, porque usted con sus cosas-actos-actuaciones pequeñas, sus cosas pequeñas está haciendo cosas grandes, ser un botón más del funcionamiento del mundo. ¡Qué más podemos pedir y decir, siempre que sus actos, sean buenos y sean legales…!

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