55.000 museos en el mundo

Según el ICOM, Consejo Internacional de Museos, en el mundo en el año 2015 había unos 55.000 museos. Pero la pregunta que nos queremos hacer es si se pierde actividad cultural, en la diversidad de temas y cuestiones. O dicho de otro modo, aunque no se pueda conservar todo, se pierde mucha cultura producida en un campo o en otro, porque los museos no tienen espacio material para conservarlo…¿Quizás también porque no hay voluntad para que se conserve o no hay planes o metodologías para que no se destruya por el tiempo…?

En la definición del ICOM: “Un museo es una institución permanente, sin ánimo de lucro, al servicio de la sociedad y abierta al público, que adquiere, conserva, estudia, expone y difunde el patrimonio material e inmaterial de la humanidad con fines de estudio, educación y recreo” (Estatutos del ICOM, 2007).

Hay diferentes clasificaciones de museos, pero podríamos dividirlos de la siguiente manera: sea sobre un autor o persona, sobre un conjunto de autores o tendencia o estilo o época, o sobre un tema general o generalista.

Dentro de la temática estarían: históricos (arqueológicos, de un periodo histórico, de una época, de un país o cultura, militar), artísticos o estéticos (música, literatura, artes plásticas, arquitectura, etc.), de ciencias (antropología, física, matemáticas, química, etc.), de tecnología, etnográficos, geográficos (ecología, marítimos, un espacio geográfico), religiosos o temáticas religiosas, de filosofía o autores de filosofía, de oficios o profesiones…

Cada museo tiene de una temática una cantidad de material limitado, sea arte o arte contemporáneo o sea sobre un autor o varios autores de literatura, o sea sobre la multitud de temáticas posibles que pueden existir en la realidad, ¿la cuestión es si se puede estar perdiendo mucho material o mucha cultura creada, y si se puede materialmente conservar todo o casi todo…?

Es obvio que durante siglos no se podía conservar materialmente todo, entre otros motivos, porque los autores o productores de esas obras, no se las iban a regalar y donar a los museos, sino que entraban en el mercado, y éste las conservaba, las utilizaba, las consumía, las conservaban o se perdían por los azares de la historia. Además de que todo no se puede conservar…

Pero hoy, pongamos un ejemplo, a nivel de museo de arte contemporáneo o museo de autores de literatura ha cambiado la tecnología. ¿La tecnología de la conservación lo permitiría de alguna manera? ¿Hoy se podrían crear anexionados a los museos, cada uno en su temática, crear centros documentales que podrían conservar de forma informática millones de datos y fichas, de su propia actividad…?

Hoy podríamos indicar que un museo, cada uno en su temática, podría tener diríamos tres formas de exposición y conservación, una, la material, todo el material conservado, real y físico, una parte de él estaría expuesto, otra parte, en depósito.

Segundo nivel, todo ese material que conserva, puede en páginas virtuales y online del propio museo difundirlo, de tal modo que cualquier persona de cualquier lugar del mundo, podría verlo, estudiarlo, analizarlo con las fichas y documentación que esos medios virtuales le permiten.

En tercer lugar, conservar y difundir e ir creando una página internet, dónde estarían la ficha de miles de autores, por ejemplo, de arte plástico, si ese museo es de esa temática, autores, con curriculum, y con cientos de fotografías de sus obras, sean de arte plástico, sean de escultura, sean de dibujo…

De tal modo que esa inmensa producción artística o en cualquier campo se produce. No necesariamente se conservará para el futuro de forma material y física, parece ser que no se podrían conservar los millones de cuadros, dibujos, esculturas, obras gráficas y otros géneros que se producen cada año.

Pero si se podría conservar una fotografía de cada una de ellas, si el autor quisiese, y éstas podrían estar en bases documentales de museos, fundaciones, bibliotecas. Y de esta forma quedaría para el futuro, una enorme cantidad de material artístico o estético, que es el ejemplo que hemos puesto, pero aplicado a cualquier temática. Material que no se seleccionaría la calidad, ni la importancia del autor, sino la obra en sí. Y que el futuro después valore la pertinencia, el valor, la calidad, etc.

Para terminar, imaginando o soñando la gran biblioteca universal, como Borges pensaba, que hoy puede ser real, con la gran biblioteca informática y virtual del mundo, poniendo en conexión todas las bibliotecas del mundo. Hoy también nos podríamos imaginar, tener un sueño, de un Gran Museo Universal, que sería la unión y reunión y relación de todos los museos del mundo, con todas sus páginas de internet dónde estarían todas las obras materiales que disponen en sus fondos, más todas las obras virtuales que han ido conservando en sus sistemas informáticos.

Al final, la acumulación de objetos y materiales podría ser de miles de millones de objetos, obras, creaciones de todas las materias y de todas las disciplinas. Quizás, quizás entonces el mundo tendría ya conservado y catalogado una inmensa producción cultural y a golpe de clip, dar un nuevo salto cultural y desde el Museo de Alejandría antiguo aplaudirían…

No hay comentarios

Dejar respuesta