El botellón

0. Se puede definir o describir el botellón como reunión de personas en un lugar público para hablar, verse y muchos de esas personas, generalmente jóvenes consumen alcohol o incluso exceso de alcohol.

1.Hasta dónde sabemos empezó esta práctica hacia la década de los ochenta en Celtiberia, y es un fenómeno, que de alguna manera se produce en distintos países, pero que parece ser que en España se ha generalizado, y no hay ciudad grande o mediana o pequeña que no se produzca en mayor o menor medida, en más o menos cantidad de días al año, por distintos motivos o causas o razones o acontecimientos.

Lo cual nos lleva, incluso sabiendo que es un fenómeno enormemente complejo, que es un fenómeno en el que no somos expertos, pero como articulista creo que debo analizar y exponer unos conceptos:

– No voy a indicar las cifras exactas de la OMS sobre el consumo de alcohol entre los jóvenes, y el consumo de otras substancias tóxicas en el mundo y en España. Pero en cuanto el alcohol parece ser que ha aumentado en estos últimos años, entre adolescentes en España.

– El botellón se empezó a vender dicho fenómeno cuando empezó como una forma de reunirse la juventud, y que era mucho más económico que hacerlo en los lugares establecidos.

– En algunas regiones de la Piel de Toro han creado leyes prohibiéndolo y legislando sanciones económicas, para el consumo de alcohol en lugar público. Estas normas han sido muy criticadas por algunos estamentos, pero han sido consecuencia por el temor de los padres por los peligros en sus hijos e hijas, es decir, alcoholismo, drogas, embarazos no deseados, etc. Por la crítica o protesta de los vecinos, por la situación de ruido, por posibles desórdenes, como se quedan las vías públicas después de estos encuentros, etc.

– Dentro de este fenómeno se ha producido otro al que se le ha denominado macrobotellón que a través de las redes sociales, se invita a que se reúnan, no unas docenas o unos cientos, según la fiesta o tiempo o lugar, sino varios miles. Cosa que hay que decir que se ha producido con éxito en distintas ciudades de la Península Ibérica.         Incluso está apareciendo en el horizonte un turismo intereuropeo del botellón, donde se trasladan cientos de personas de un país a otro, por estas razones.

– No podemos negar que este fenómeno es bastante preocupante para casi todos los sectores de la sociedad, para las autoridades administrativas, por la reunión de tantos cientos de personas, y por el orden público, para las administraciones sanitarias el aumento de jóvenes y adolescentes que se producen en los servicios de urgencia, por el aumento en la sociedad de alcoholismo en diferentes edades, pero que diríamos tienen su encuentro y su comienzo en edades juveniles, en aumento de embarazos no deseados, en el peligro y el aumento del consumo de las drogas en esos acontecimientos, etc. Evidentemente para los padres es un pesar y un motivo de preocupación, por todas las razones anteriores y otras más.

El botellón según algunos antropólogos y sociólogos tiene muchas causas y razones posibles, que se remontan diríamos a realidades que de alguna manera u otra han estado en la sociedad o en la historia, entre otras, es una forma de encontrar la identidad de adolescentes y jóvenes frente al mundo, son ritos de iniciación, son formas de conocimiento de pandillas y grupos y de aumentar el conocimiento de personas de distintas situaciones sociales, es una forma de acceso o de iniciación de la adolescencia a la juventud y de la juventud a la edad adulta, formas diríamos apócrifas, es una forma de escape en una situación de crisis social o económica, semirituales de iniciación, semirituales de las antiguas fiestas de la primavera y de otras cronologías anuales, etc.

2.De todas formas podríamos y deberíamos dentro de la modestia de un artículo de opinión intentar reflexionar un poco más profundamente, y ustedes por otro lado, miren en las redes sociales dónde se encuentran datos estadísticos de lo dicho anteriormente:

– ¿Debemos preguntarnos si las sociedades occidentales ha caído en una crisis de verdaderos y auténticos valores y por tanto, tanto adultos como jóvenes nos debatimos en una especie de la era de la incertidumbre, del desasosiego, de la angustia… y nos guste o no, el botellón, sería un epifenómeno o una consecuencia más de esa razón, aunque esta razón o motivo no sea el único…?

 – ¿Debemos plantearnos seriamente si las sociedades occidentales han caído en una crisis de auténtica ética y moral, que no es exactamente lo mismo que una crisis de valores, que en el párrafo anterior hemos indicado, ya que la ética es un sistema teórico práctico de multitud de relaciones de ideas, hechos, actos, etc.? ¿Debemos si una parte importante de la sociedad adulta, y por tanto joven ha caído en un exceso de hedonismo, epicureísmo, materialismo, relativismo moral y ético y esto es la fuente esencial de muchos fenómenos, entre otros de éste, aunque evidentemente tiene muchos más factores y variables y causas y relaciones y funciones…?

– ¿Debemos plantearnos si el botellón como otros fenómenos, siempre que se produzca que una parte, no todos de los jóvenes reunidos, beban en exceso alcohol, es un problema de enorme preocupación para distintos vectores, para la salud pública, para la eficiencia de los sistemas educativos, para las relaciones afectivas y sentimentales de los jóvenes, pero también con consecuencias para muchos individuos ya que estos crearán familias en el futuro, con consecuencias quizás impredecibles o dicho de otro modo preocupante…? ¿Teniendo en cuenta que hoy las tasas de alcohol de los licores es muy alta y por tanto, se puede producir un proceso de alcoholismo en unos pocos meses, sin entrar en otros peligros que hemos indicado en líneas anteriores…

 – ¿No podemos ignorar la relación del alcohol, en todas las edades con otros accidentes, por ejemplo, exceso de velocidad, accidentes de tráfico? ¿Y se deberían estudiar en otros fenómenos si la sociedad adulta consume más alcohol del debido influya en otros parámetros, como salud económica de la familias, sea también un motivo más de los divorcios, en un aumento de enfermedades relacionadas con el alcohol o que en éste podrían ser un factor o variable condicionador y aumentador?

– ¿Quizás la sociedad y las autoridades deberían plantearse si este fenómeno que por desgracia, no parece que vaya disminuyendo sino aumentando, se deberían realizar estudios desde todas las ciencias sociales, para intentar disminuir las consecuencias negativas, crear infraestructuras temporales, para que alrededor de dicho fenómeno no se produzcan fenómenos negativos, u otras consecuencias perniciosas para la salud física o psíquica…?

– ¿No se debería olvidar que parece ser que el consumo de alcohol en la juventud y en algunos casos de otras substancias, son factores que hacen aumentar que las personas que de otro modo, no habrían tenido episodios psiquiátricos, de diferente diagnóstico, al consumir esas substancias si se producen, por lo cual, pueden ser un desencadenante de dichos fenómenos de episodios de urgencias psicológicas o psiquiátricas…?

– ¿Un fenómeno que ha alcanzado un aumento social tan importante, y una extensión geográfica tan extensa debe ser estudiado desde todos los puntos de vista, para que no se transforme en una enorme preocupación para el presente y para el futuro, para las actuales generaciones y para las futuras, en distintos órdenes de la realidad…? Se necesitan estudios serios y profundos, para conocer niveles estadísticos, razones y causas y motivos, y de ese modo poder poner soluciones…

¿Quizás debamos plantearnos que sin una moralidad y ética correcta y adecuada, sin una moral religiosa mínima, se sea ateo o agnóstico o creyente o una metafísica adecuada y, sin unas costumbres sociales venidas de siglos correctas y adecuadas, sin estas tres patas de la mesa que sostienen al individuo y a los colectivos y grupos y a la sociedad, se producen enormes desfases interiores, enormes crisis internas en el sujeto y en diversos colectivos y grupos y en la misma sociedad…? ¿Y debemos plantearnos que para el justo equilibrio y desarrollo de individuos, colectivos, sociedad e incluso del Estado en sus justos fines, no es suficiente el control legislativo y jurídico, sino que éste es una pata más de la organización social, pero que se necesita una moral-ética correcta aceptada por la inmensa mayoría de individuos y colectivos, una moral religiosa o espiritual tradicional evolucionada de siglos, y unas costumbres sociales correctas probadas y comprobadas durante siglos…

3.Para terminar me gustaría que nos planteáramos qué va a suceder con este fenómeno dentro de diez años, dentro de cincuenta o dentro de cien… Nos gustaría que este fenómeno se redujese, que desde luego los jóvenes se reúnan pero no consumiesen alcohol, ni desde luego las otras substancias negativas y tóxicas, ¿pero tampoco podemos obviar la posibilidad, que como algunos indican esto no se reduzca, ni se ralentice, sino que aumente, y cómo algunos temen, dentro de unos lustros esto se complejifique y ramifique aún más, debido a distintos factores, y acabe como en la antigua Grecia en bacanales y fiestas dionisiacas, porque al final, las civilizaciones pueden ser más similares, en lo bueno y en lo malo, más de lo que creemos o deseamos creer?

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