Bailando con lobos en el Día de la Provincia de Zamora

TERRITORIO CIDIANO

Y en eso, la Diputación de Zamora nos hizo viajar hasta Villardeciervos para celebrar el Día de la Provincia. El año pasado el acto se dedicó al sector agrario, de ahí que se optara por la finca experimental de la institución en Madridanos; éste, en cambio, el objetivo era el turismo y sus recursos, por lo cual Villardeciervos. El sol dadivoso de principios de otoño sonreía a la presidenta de la Diputación zamorana, Mayte Martín Pozo.

Perteneciente a la comarca de La Carballeda, Villardeciervos es el núcleo urbano más importante de la sierra de la Culebra. De modo que algunos zamoranos no acaban de entender todavía que el Centro del Lobo Ibérico de Castilla y León fuera instalado en Robledo, cerca del lago de Sanabria, en vez de hacerlo en este bello pueblo, que anida como una totovía asustadiza a los pies de este conjunto montañoso serpenteante, de lo cual derive acaso su nombre.

Declarado conjunto histórico en 1987, pocos recuerdan ya que Villardeciervos fue el lugar de veraneo oficial elegido por Demetrio Madrid durante su etapa de presidente de la Junta de Castilla y León (1983-86). Y tal vez en esa merecida declaración de conjunto histórico tuviera mucho que ver la relación estrecha con el lugar del entonces presidente autonómico.

Demetrio, ay, el símbolo sempiterno de ética y honradez en un gobernante para el socialismo español desde que Felipe González lo pusiera como ejemplo en una de sus intervenciones en el Congreso de los Diputados; el político que dimite del cargo cuando le estalla el denominado ‘caso Pekus’, relativo a la empresa de la que era propietario, y del que luego resultaría absuelto.

Conque, el resuelto y esmerado equipo zamorano de Noticiascyl.com, y el de Salamanca, que actuaba de refuerzo para la ocasión, viajaban alborozados en dirección a esta hermosa parte noroccidental de la provincia de Zamora que es la sierra de la Culebra, territorio por excelencia de lobos (y lobas) en la Península ibérica entreverado de pinares, melojos, castaños, pantanos y rebaños de ciervos.

Zona además de tradiciones ancestrales, de leyendas y máscaras; de arquitecturas inalterables ante el discurrir del tiempo; de valles y ríos límpidos, como el Aliste, que franquea toda la comarca, o el Manzanas, que hace de puente hacia la región portuguesa de Tras-Os-Montes. Y un paraíso de fauna silvestre por sus extensos espacios naturales, favorecido además por la escasa densidad de población.

Contemplando desde el coche los fastuosos paisajes, recordábamos con añoranza aquel verano intenso de viajes por diversos rincones de Castilla y León junto a esos dos personajes singulares que son Luis Falcón y Paco Cañamero. Aquel viaje inolvidable a Rihonor de Castilla, justo en la frontera portuguesa, que luego nos metió por la sierra de la Culebra hasta Santa Cruz de los Cuérragos y más allá hacia Villardeciervos.

Buena parte de la élite zamorana, digo, se hallaba ayer en Villardeciervos (800 personas). En lo que uno conoce, la Diputación de Zamora y la de Valladolid son de las que mejor organizan el Día de la Provincia. El acto de ayer en Villardeciervos resultó impecable en todos los aspectos, tanto en materia de contenidos como en cuanto a intendencia, superando incluso al celebrado el año anterior en Madridanos.

Una jornada especial, sin duda, respaldada por una climatología benevolente, que se destina a reconocer públicamente la labor desinteresada de alcaldes y concejales de los pueblos, y que se aprovecha al tiempo para galardonar a las personas y entidades que han destacado por algo en el año precedente.

La baranda de todo el cotarro es Mayte Martín Pozo, la presidenta de la Diputación, mujer sencilla, agradable y cercana. Además de por estas virtudes, nos gusta Martín Pozo por su disposición a remangarse y bajar a pie de obra. Así hizo cuando las riadas de invierno y primavera del Aliste amenazaban con anegar los pueblos ribereños, vigilando sobre el terreno junto a los técnicos, día y noche, la inquietante subida de las aguas.

Tal actitud de servicio, a fin de que todo funcione correctamente, la tuvo también el viernes por la noche, apoyando in situ en Villardeciervos al personal de la Diputación que preparaba la intendencia del acto del día siguiente. Y la mantuvo durante toda la jornada de ayer, preocupada en todo momento del más mínimo detalle junto al personal de su gabinete. Incluso se levantó de la mesa y se acercó al puesto de atención médica para interesarse por el estado de una persona que hubo de ser atendida a causa de un momentáneo desvanecimiento.

El Día de la Provincia tuvo el aliciente añadido de la presencia en el mismo de Amando de Miguel, uno de los premiados, introductor y promotor de los estudios de sociología en España. Amando nació en Pereruela, pueblo de afamados alfareros o cacharreros, y con la sabiduría humanística que caracteriza a estos personajes, nos recordó que a los naturales de Pereruela se les conoce como perigüelanos y desveló que sus orígenes eran judíos, tal como acredita su apellido Miguel, ya que esta zona de la provincia de Zamora fue refugio de muchos judíos a raíz de la expulsión dictada en 1492 por los Reyes Católicos.

Según él, fueron pocos los judíos que abandonaron realmente España. Lo que hicieron sobre todo fue salir de las ciudades y refugiarse en las zonas rurales, donde pasaban más desapercibidos. También hizo alusión a la expresión “Buena jera”, típica de Zamora, que permite identificar como zamorano a quien la emplea, como le sucedió a él en Budapest cuando se le acercó una señora y le espetó la frase.

En Zamora existe gran afición a la música y abundan las bandas y orquestas. La Semana Santa zamorana, con su universo fastuoso de pasos y cofradías, tiene que ver mucho con ello. Y no hay fiesta sin música. Así, el colofón al Día de la Provincia corrió a cargo de la banda de música La Lira de Toro, dirigida por Casimiro García, que se nos antoja una especie de Xavier Cugat toresano por la variedad de piezas que interpreta su orquesta y el aire de show que sabe imprimir a cada pieza.

Los sones invitaban al baile mientras intuíamos a lo lejos las manadas de lobos correteando por la Culebra. Conque, sin saberlo, acaso estuvimos bailando con lobos en el Día de la Provincia de Zamora, ay.

No hay comentarios

Dejar respuesta