Acoso y derribo… político

Una de las faenas camperas más llamativas en las ganaderías de bravo son el acoso y derribo: dos caballistas, garrocha en mano, se sitúan en carrera a uno y a otro lado del animal derribándolo una y otra vez hasta comprobar si este se revuelve contra sus atacantes; signo inequívoco de bravura. Es el tentadero a campo abierto mediante el acoso y derribo.

Después de conocer los datos sobre el accidente de circulación de Rosa Valdeón, donde dio positivo en la prueba de alcoholemia, y todo lo que se ha escrito en distintos medios de comunicación y redes sociales (aquí hubo ensañamiento), la conclusión es que la pizpireta ex presidenta de la Junta de Castilla y León ha sido víctima de un acoso y derribo político con todos los pronunciamientos de algunos de sus compañeros de filas zamoranos.

Escribió Cervantes: ¡Oh envidia, raíz de infinitos males y carcoma de las virtudes!

No conozco de nada a Rosa Valdeón, pero he seguido su trayectoria política y siempre ha destacado por su saber y buen hacer desde que ocupara el cargo de consejera en la Junta; antes lo había hecho en otras responsabilidades políticas aparejadas con su profesión. Luego vendrían las elecciones a la alcaldía de Zamora, barriendo a sus oponentes en dos legislaturas, hasta su regreso de nuevo a la Junta ocupando uno de los cargos más apetecidos por la clase política como es la vicepresidencia del Gobierno Regional.

Trabajadora incansable, esta toresana licenciada en medicina, ha ido edificando su carrera política sin estridencias, callada y respetuosa siempre con quien la apoyó, porque vieron en ella a una profesional cualificada que reunía excelentes condiciones para la política. Sus compañeros de la Junta y Cortes, tras estallar el caso, han salido en su defensa: «tiene mucho que aportar al grupo y es una persona cuyo trabajo, sus conocimientos y su vocación de servicio pueden ser muy útiles al grupo popular».

El Presidente Herrera fue claro y conciso cuando tuvo que defender a su vicepresidenta, sacándola de las garras de sus potenciales enemigos sin citar desde donde acechaban.

Y hasta la oposición más opositora como es Podemos tuvo muestras de ternura con Rosa Valdeón en palabras de su portavoz en las Cortes, Pablo Fernández, vía Twitter: “Ha sido coherente Rosa Valdeón. Lo mejor que tenía el PP. Una mujer valiente, honesta. Desde la diferencia política, una gran pérdida. Pena”.

Item más: Óscar Puente, alcalde socialista de Valladolid, dijo en RNE sobre el caso Rosa Valdeón: “Es una persona con muchísimo sentido común y muy querida, tanto por sus compañeros como por los adversarios políticos. Rosa Valdeón es un referente de muchas cosas, casi todas buenas”. También comentó que debería abandonar las Cortes.

De ABC CyL recogemos el siguiente texto publicado el pasado día 12: “La coordinadora general del Partido Popular de Zamora y presidenta de la Diputación Provincial, Mayte Martín Pozo, se convirtió ayer en la primera voz crítica del PP con el «caso Valdeón» haciendo más visibles que nunca las diferencias irreconciliables que el sector que controla la formación en la provincia mantiene desde hace tiempo con la ya ex vicepresidenta de la Junta y ex alcaldesa de Zamora”.

Y es que responsables del partido de la gaviota en Zamora, quedándose solos en esta reivindicación, piden que Rosa Valdeón renuncie también a su acta de procuradora de las Cortes de Castilla y León. Valdeón dimitió de la vicepresidencia de la Junta en un acto honesto, digno y valiente, haciendo honor a su trayectoria y a su condición humana.

Recordemos que numerosos, digo numerosos, compañeros de partido de Valdeón, han pasado por la misma prueba, con resultados positivos más altos, y no dimitieron de sus cargos, algunos de ellos diputados del Congreso.

¿Porqué existe esta maldad entre compañeros de partido?

Con estas actitudes, -recordemos el caso Demetrio Madrid hace justo 30 años, aunque nada que ver con lo sucedido a Valdeón, pero sí con el linchamiento político y el más reciente con Rita Barberá – a los ciudadanos de a pie, que nada tenemos que ver con la política y sus juegos de salón, nos hacen ponernos una coraza pétrea y tener colmillos retorcidos, hartos ya de tanta hipocresía¡¡¡

Hizo bien Herrera en defender públicamente a Rosa Valdeón y, sobre todo, pedir que se abra una investigación inmediata sobre las filtraciones del atestado de la Guardia Civil. La filtración está hecha a conciencia para perjudicar política y personalmente a Rosa Valdeón. Sí, es cierto que la ya ex vicepresidenta de la Junta ha infringido como cualquier mortal (y otros compañeros de partido) pero hay que recordar que no ha herido a nadie, que los daños pueden resultar en 300 euros, según el camionero, etc.

Y ella ha dimitido.

¿Tanto daño ha hecho a la sociedad como para que sea linchada en las redes sociales y, lo que es peor, por sus correligionarios?

Lo dicho: la tienta de acoso y derribo se utiliza en las dehesas de bravo para probar la bravura. Aquí, en este caso, ha habido acoso y derribo, con caballistas en tropel, desechando a una brava política.

Para una política eficaz y laboriosa nos la cargamos. ¡Así nos luce el pelo!

Lo dijo Giusti, escritor argentino y militante socialista: “En el mundo hay gentes que, incapaces de elevarse una pulgada, miran para alzarse sobre las ruinas de los demás”.

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