Castilla y León pierde 456,65 millones de euros en financiación autonómica

El mejor ejercicio para Castilla y León fue en 2010, cuando recibió el 6,65 % de los fondos distribuidos entre las autonomías

Castilla y León es la comunidad más damnificada, sólo por detrás de Extremadura. La Comunidad ha visto reducido en más de un 10,4 % su peso relativo en la financiación autonómica, lo que demuestra que el modelo actual ha sido perjudicial para los intereses de los castellanos y leoneses.

Así, la comunidad castellanoleonesa ha recibido de media el 6,5 % de los fondos asignados por el modelo de financiación entre las 15 autonomías de régimen común desde su entrada en vigor en 2009 hasta el último ejercicio liquidado, 2014.

Sin duda, es un porcentaje que contrasta con la cuota del 7,3 % percibida con el anterior sistema, que reguló el reparto de recursos entre 2002 y 2008.

El mejor ejercicio para Castilla y León fue en 2010, cuando recibió el 6,65 % de los fondos distribuidos entre las autonomías. Por el contrario, 2012 marcó el peor registro para la Comunidad, ya que solo percibió el 6,4 % de los fondos totales.

La cuota castellana y leonesa de la financiación autonómica ha sido sensiblemente mayor en cualquiera de los ejercicios liquidados con el anterior modelo y ha oscilado entre el 7,43 % logrado en sus dos primeros años de aplicación -2002 y 2003-, y el 7,12 % en el último, 2008.

La Dirección General de Tributos y Financiación Autonómica de la Consejería de Economía y Hacienda ha realizado estas mismas operaciones con el resto de comunidades de régimen común –todas salvo País Vasco y Navarra–, a partir de los datos oficiales de liquidación publicados por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, y ha calculado el promedio de la financiación recibida por cada una con cargo a los dos modelos más recientes.

La primera conclusión que se obtiene es que cinco autonomías han ganado peso relativo con el actual sistema, destacando en primer lugar Baleares (un 27,1 %), seguida por Madrid (16,6 %), Cataluña (14,7 %), Comunidad Valenciana (3,4 %) y Murcia (0,6 %). La mayor representatividad conseguida por estos cinco territorios ha ido en detrimento del resto, especialmente de Castilla y León y de Extremadura, cuyo retroceso en términos porcentuales alcanza los dos dígitos.

Castilla y León pierde más de 456,6 millones entre 2010 y 2014

Esta insuficiencia de recursos se hace especialmente patente en el caso de Castilla y León, que ha visto recortada su financiación en 456,65 millones de euros entre 2010 y 2014, es decir, un 7,4 %. En concreto, los recursos definitivos asignados por el sistema a la Comunidad han retrocedido desde los 6.166,59 millones de euros hasta los 5.709,95 millones en el mismo periodo.

Una de las causas principales de esta pérdida de financiación se explica por las reglas de reparto definidas en la ley que regula el modelo, que otorgan un peso deficiente a las variables no poblacionales –como el envejecimiento, la dispersión o la baja densidad– pese a que estas determinan un coste mayor en la prestación de los servicios públicos fundamentales. En concreto, el único fondo en el que se computan estos criterios es el de Garantía de Servicios Públicos Fundamentales, que supone menos del 10 % de los recursos totales del sistema.

Una muestra del mal funcionamiento del sistema es que Castilla y León ha mantenido en el 6,2 % su peso relativo en términos de población ajustada (es decir, ponderada con las variables no demográficas) respecto al total de autonomías entre 2010 y 2014 y, pese a ello, ha reducido su cuota de participación en la financiación del modelo del 6,7 % al 6,5 % en el mismo periodo.

 

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