Obsesión

Definición del DRAE sobre Obsesión: Del lat. Ossessio, onis “asesio”. 1.Perturbación anímica producida por una idea fija 2.Idea fija o recurrente que condiciona una determinada actitud.

Hago esta referencia para describir la obsesión y el injusto acoso que se está produciendo contra el partido socialista desde fuerzas políticas tan antagónicas como el PP y Podemos y algunos poderes económicos y financieros de este país que van más allá del debate político, con la única intención de crear tensión fuera y dentro del partido socialista. Han salido muchos personajes pretendiendo dar lecciones de responsabilidad política al partido socialista, incluso algún medio de comunicación hace encuestas malintencionadas de lo que se supone piensan los militantes socialistas, queriendo demostrar una realidad que se aleja mucho de la verdad.

Sería deseable que el debate político no estuviera envenenado y fuera más claro y transparente, pero desgraciadamente con los niveles de mediocridad existentes en la vieja y nueva política es difícil. En algunos casos, ante la falta de argumentos se inventan mentiras o medias verdades para que repetidos al unísono, suenen a verdad; en algunos casos insultando nuestra inteligencia con el único objetivo que defender sus propios intereses, como las declaraciones del Vicesecretario de Organización del PP Martínez Maíllo asegurando que “decir no a Rajoy es decir no al Rey”. Concienzudo y patético análisis de la situación, pero lo peor es que personajes con este nivel y arrogancia hayan podido gobernar la Diputación de Zamora y sigan en primera línea de la política.

Soy consciente de que las campañas electorales están visibilizando más los problemas de los políticos que de los ciudadanos y es bastante comprensible el hartazgo y la indignación ante la posibilidad de repetir nuevas elecciones, pero no sería riguroso y resultaría una frivolidad caer en la trampa del PP haciendo responsable al partido socialista de esta situación, cuando aquí no hay más culpables que el Sr. Rajoy, que se niega a reconocer sus propios errores fingiendo ser víctima de la intransigencia de los demás, cuando se ha negado sistemáticamente a dialogar con la oposición en la legislatura anterior, imponiendo prepotentemente su mayoría absoluta, recortando de manera sibilina los derechos de millones de ciudadanos y siendo incapaz de controlar la corrupción en su propio partido y dentro de su gobierno.

En nuestra democracia parlamentaria no gana quien saca más votos sino quien más apoyo tenga en el Congreso. En las pasadas elecciones, ante la negativa sonrojante de Rajoy a intentar unir fuerzas para una nueva legislatura, el PSOE en un acto de responsabilidad lo intentó. Tuvimos una inmejorable ocasión para cambiar no sólo un gobierno sino de implantar otra forma de hacer política, pero la intransigencia de Podemos cerró la puerta a un gobierno diferente, no sé si más o menos de izquierdas, lo que sí creo es que se perdió una gran oportunidad para gobernar distinto y de manera más decente y eso siempre estará en el debe de Podemos.

Los socialistas están resistiendo con firmeza (hasta ahora) los envites y presiones que vienen de un lado y otro. Deben recuperar credibilidad ante el electorado para que la izquierda alternativa de gobierno no retroceda más. Por lo tanto, la mejor apuesta de responsabilidad que puede y debe hacer el PSOE es no perder sus señas de identidad y no defraudar a sus votantes. Sería difícil de entender que el PSOE apoyara al PP, aunque fuera con una abstención, situándose luego en la oposición.

Por otro lado el PP tiene ya que dejar de obsesionarse con el PSOE, porque las obsesiones cuando se hacen crónicas se transforman en trastornos obsesivos-compulsivos, patología que va acompañada de ansiedad y pensamientos intrusivos, recurrentes y persistentes que perturban la vida normal de las personas o ¿estamos ya en esa fase?

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