Discurso íntegro de Luis Tudanca en el Debate de Política General

Intervención del portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en las Cortes

Gracias Sra. Presidenta.
Señoras y señores procuradores.
Hace un año iniciábamos una nueva legislatura con la intención de cambiar las cosas, de cambiar las políticas y cambiar la forma de hacer esas políticas. Nuestras intenciones siguen intactas. Sin embargo, hemos tenido una nueva legislatura pero, a la vez, un viejo Presidente, un viejo programa político y las mismas viejas formas de hacer política por parte del gobierno autonómico. Una nueva legislatura en la que el Partido Popular perdía una mayoría absoluta sin la cual tenía que aprender a convivir. Una convivencia a la que, sin duda, no han sabido adaptarse.

Hace un año el Grupo Socialista adquiría dos compromisos en su manera de ejercer la labor de oposición:
1.Íbamos a ejercer nuestra labor de oposición con dureza. Seríamos, dije, los primeros en denunciar cualquier abuso de la Junta, los más contundentes contra la corrupción, los más críticos contra la falta de soluciones eficaces. Y lo hemos hecho. Frente a la incomprensión de algunos hemos sido y seremos duros en el ejercicio de la oposición porque así lo quieren los ciudadanos, porque en este momento no caben medias tintas, porque la administración debe ser más eficaz y honesta que nunca.

2.Pero también me comprometí a hacerlo con responsabilidad. Íbamos a ser quienes más alternativas planteáramos para resolver los problemas de Castilla y León, con la mano tendida a la Junta y al resto de los grupos parlamentarios si el interés general así lo requería. Porque la nueva forma de hacer política es también la que resuelve sus problemas.

Durante este año, en este Parlamento se han presentado 800 iniciativas, de las cuales 2 de cada 3 son propuestas del grupo parlamentario socialista. Así que, si me lo permiten, quiero reconocer el trabajo de los procuradores socialistas durante este primer año de legislatura. Trabajo arduo, serio y consistente. Gracias.

Sr. Herrera. Hace casi un mes ya le pregunté por su balance y el cumplimiento de sus compromisos de investidura. Aquella vez le salvó la campana, o más bien la megafonía, aunque hizo algo que, honestamente, yo no había visto nunca jamás en un Parlamento y que demuestra su escaso respeto por este órgano. Hoy no le contesto, me dijo, ya le contestaré dentro de un mes. Así que aquí estamos, esperando su respuesta como si los ciudadanos tuvieran tiempo que perder.

Ya le dije entonces que sus compromisos de investidura eran, como siempre, una pléyade de acuerdos, planes, estrategias, objetivos, órganos, agendas, programas y leyes que usted comprometió. Pues bien, hoy, un año después apenas se sabe nada más allá de los titulares. De sus 78 promesas apenas 15 pueden ser consideradas cumplidas aunque sea parcialmente. Su indolencia, su desgana, no se la pueden permitir los castellanos y los leoneses Sr. Herrera.

Mire, Sr. Herrera, de usted se proclaman algunas cualidades, no se preocupe, no voy a entrar en profundidades, pero si hay una en la que estoy completamente de acuerdo es que es usted previsible. Absolutamente previsible. Uno puede escuchar su discurso de hoy y recordar, en ocasiones, punto por punto, sus anteriores debates sobre la situación de la Comunidad. En la música general siempre hay una pátina de triunfalismo, una dosis de fantasía, un poco de falsa modestia y, siempre, siempre, el adorno de unas promesas nuevas que incumplir.

Eso sí, cifras que, en su boca, certifican que estamos mejor que nunca. Siempre estamos mejor que nunca ¿Y sabe qué sucede cuando el tiempo pasa, las circunstancias cambian pero el discurso resulta inmutable?. Que no es creíble, Sr. Herrera. Usted no es creíble.

Así que, si me permite, vamos a pasar esta tarde del debate del Estado de la Comunidad al debate del Estado de la realidad, a ver si así, se da usted un baño de esa dura realidad y atiende a lo que pasa fuera de su despacho.

¿Cuál es el problema más grave que tiene Castilla y León? Sin ninguna duda, la despoblación. Una despoblación que no es la causa sino la consecuencia de la falta de oportunidades, de la falta de empleo y del deterioro de los servicios públicos. Y la despoblación, lejos de corregirse, este último año se ha agravado en nuestra tierra.

Imaginemos que todos los datos macroeconómicos y de empleo son tan maravillosos como usted nos lo pinta. Aun así tendríamos que explicar cómo puede usted decir que se crea empleo en Castilla y León cuando comparamos los 15.000 empleos creados a los 26.000 habitantes perdidos en el último año. A ver si lo entiende Sr. Herrera, para que podamos hablar de creación de empleo, el número de trabajadores nuevos tendría que ser al menos igual al número de personas que perdemos por la despoblación y el exilio que provocan sus políticas.

Y no me vuelva con la cantinela. La despoblación es un asunto de estado, europeo, mundial si hace falta, con tal de no asumir su responsabilidad. Los problemas de Castilla y León son su responsabilidad le guste o no y tienen que ver con las políticas que usted y su gobierno desarrollan desde hace ya unos cuántos años. Decir otra cosa sería tanto como reconocer que nada de lo que ustedes hacen sirve para nada así que no me tiente, ¡no me tiente!.

Claro que tenemos un problema común a otros territorios pero el nuestro es más grave, endémico, estructural y urgente. En el último año, 1 de cada 4 habitantes que ha perdido España lo ha perdido Castilla y León. En los últimos 5 años nuestra población entre 16 y 25 años se ha reducido el doble que la media nacional. Y si quiere vamos más lejos, a ver si así, al menos, se sonroja un poquito. Desde el día que usted empezó a gobernar, más de la mitad de los jóvenes que ha perdido España los ha perdido Castilla y León. ¿Seguimos teniendo el mismo problema que otros, Sr. Herrera?

Y usted, hoy, de nuevo, tan previsible como poco creíble. Yo ya no sé si lo llama agenda de la población, plan, estrategia o lo que usted quiera pero está tan vacía como las anteriores. Esto es un “deja vu”, reuniones con decenas de interlocutores, fanfarrias de participación y diálogo, unos viajes a Bruselas a modo de tinta de calamar y, ¡tachán!, un nuevo documento trufado de las mismas políticas de siempre, sin un solo euro adicional ni específico y que producirá los efectos de siempre. Ninguno.

Es cierto que este año ha crecido el PIB autonómico en torno a un 3,3%, un buen dato aunque por debajo de la media de las CCAA. Pero cojamos un poco de perspectiva Sr. Herrera. Porque usted y yo sabemos que esta crisis la hemos aguantado peor que la media de regiones de nuestro país.

Hoy, Sr. Herrera, tenemos dos opciones en Castilla y León. Podemos seguir navegando en nuestra frágil barquita esperando de nuevo que la flota nos proteja cuando llegue la siguiente ola de una crisis aún dejando nuestra embarcación todavía más maltrecha. O comenzamos a construir, por fin, una nueva barca que resista mejor las tempestades y a la que quieran, por cierto, subir algunos pasajeros más porque a este paso, usted y sus Consejeros van a quedarse más solos que la orquesta del Titanic.

Hoy no hay más trabajo en Castilla y León, hay menos. El paro ha descendido, sí, pero no aumenta la población ocupada. Su gran objetivo es lograr 1 millón de ocupados al final de esta legislatura. ¿Pero sabe que ya los tuvimos? Su gran objetivo es que en 2019 logremos tener tanta gente trabajando en Castilla y León como en el segundo trimestre de 2011. 8 años para volver al punto de partida. Gran logro.

Pero es que el 93% de los últimos contratos firmados han sido temporales; somos la segunda CCAA donde más han bajado los salarios en el último lustro; la brecha salarial entre mujeres y hombres supera el 25% y, hoy, una mujer en Castilla y León tiene que trabajar 93 días más, ¡93 días!, para cobrar lo mismo que un hombre por el mismo trabajo. Hoy, 150.000 personas en Castilla y León cobran menos de 600 euros al mes y se trabajan 148 millones de horas menos, lo que equivale a haber hecho desaparecer 54.200 empleos a tiempo completo. ¿Sumamos estos 54.200 empleos destruidos a las estadísticas a ver qué tal nos salen sus cifras Sr. Herrera?.

¿Y por el camino? ¿Qué queda? Pues desde luego no parece que quede mucho de la minería, el vacuno de leche está bastante tocado; por no hablar de Lauki, de Dulciora, de Everest, de Montefibre, de los despidos del Banco CEISS, de CIDAUT, o de Nissan, cuyos trabajadores mañana se concentran ante la fábrica en Ávila para pedir carga de trabajo y el mantenimiento del empleo y a los que quiero aprovechar para enviar todo nuestro apoyo….¿le parece que podemos estar satisfechos?. Porque usted ha manifestado esta mañana no olvidarles pero las ha dedicado 10 segundos. En todas ellas hemos estado al lado de los trabajadores, al lado del gobierno, prestando ayuda y unidad y, al final, la nada más absoluta Sr. Herrera. Sigue teniendo aquí nuestro apoyo pero los trabajadores y trabajadoras son quienes demandan menos promesas y más soluciones.

Sí, es verdad, han llegado buenas noticias como el nuevo plan de Renault y la reconstrucción de Campofrío, sin duda, donde la responsabilidad de todos ha ayudado pero todo lo que hemos perdido será difícil de recuperar.

Mire Sr. Herrera. En los últimos 4 años, en Castilla y León han echado el cierre 5.390 empresas. Es cierto que, al fin, se ha revertido un poco la tendencia y en el último año se han creado 1.646 nuevas empresas pero, aun así, estamos muy lejos de recuperar el tejido productivo perdido y, desde luego, lejísimos de que usted, por fin, pueda cumplir una sola promesa en esta materia, 4.000 empresas nuevas cada uno de los primeros dos años de legislatura, dijo. Se vino arriba y mire lo que pasa.

Y respecto a los autónomos el balance no puede ser más demoledor. En el período entre 2011 y el 2016 hemos perdido más de 10.000, la Comunidad Autónoma que más ha perdido de España. Pero es que en el último año ha sido exactamente igual, hemos perdido 884 autónomos, los que más de toda España. Otro diez para su gestión, los campeones, Sr. Herrera. Esto es una gran parte de ese sector servicios, del comercio del que usted presumía esta mañana.

Y además de cifras, ¿sabe que es esto, Sr. Herrera?. Son personas con un futuro un poco más negro. Son sus políticas activas de empleo. Hacen cursos de formación, les hacen capitalizar el paro, montan un negocio, empeñan a la familia y a los pocos meses cierran. Peluquerías, fruterías que duran unos meses, les maquillan las estadísticas de paro a cambio de familias enteras arruinadas.

Pero usted, este año, guardaba un as debajo de la manga. Una propuesta estrella. El fin de los problemas de financiación de nuestras empresas. La lanzadera financiera. Pues fíjese, en los 4 primeros meses del año ha recibido financiación el 17,5% del importe solicitado. ¿En serio? ¿Triunfalismo? Eso sí, ustedes lo arreglan en seguida y estiman que con 93 millones de euros financiados van a crear o mantener más de 10.000 puestos de trabajo. Esta sí que es buena. Oiga, Sr. Herrera, casi que no hay más que hablar. Con ese ritmo, crearán más de 30.000 empleos sólo este año.

Y con sus mismas cuentas, los 9.000 millones invertidos por los presupuestos de la Junta en este año crearán la friolera de 1.000.000 de puestos de trabajo. Paren las rotativas que ya tenemos la solución al paro español. Un poco de seriedad, Sr. Herrera. Mire, Sr. Herrera. En los últimos 4 años, mientras el PIB de España crecía un 1,25%, en Castilla y León retrocedía un 2,23. Desde que usted comenzó a gobernar, España ha crecido un 59% pero Castilla y León, desde 2001, sólo lo ha hecho un 45% y el resultado es que, en ese período, nuestro PIB autonómico, con y sin crisis, se ha ido empequeñeciendo, perdiendo un 10% de peso relativo en la economía española.
Con sus políticas, Sr Herrera, cuando España crece, nosotros crecemos menos, y cuando hay crisis, ésta es más grave en Castilla y León.

Si queremos crecer tenemos que modernizar nuestro tejido productivo y cambiar de manera sustancial nuestra estructura económica pero, siempre lo digo, hay que partir de nuestro enorme potencial en algunos sectores como es el campo.

Sin embargo, la situación es dramática para el campo de Castilla y León. Mientras el PIB del sector primario en España crecía algo más de un 1% en la legislatura de Rajoy, en Castilla y León éste decrecía más de un 11%. La situación es mucho peor si se analiza con la perspectiva de los años que usted lleva gobernando, Sr. Herrera: el PIB del campo en Castilla y León ha caído más de un 26%, más de la cuarta parte, mientras que en España ha crecido por encima del 2%. Hoy tenemos 13.300 ocupados menos en el campo que en 2008.

Con estos datos, ¿puede mirar a la cara de los ganaderos y los agricultores de Castilla y León y decirles que han hecho algo por ellos durante todos estos años? ¿Puede mirarles a la cara y explicarles por qué, un año después, sigue sin desarrollar la Ley Agraria?. ¿Y hoy lo vuelve a prometer?

Y, por cierto, hablando del medio rural, de su futuro, de nuestro medio ambiente, me gustaría una aclaración. ¿Podría preguntarle a su Consejero de Fomento y Medio Ambiente cuál es la posición de la Junta sobre el fracking? Resulta que ustedes lo incluyen en su Plan de Promoción Industrial. Resulta que cuando el grupo socialista trajo aquí una proposición de ley para prohibirlo, ustedes votaron en contra. Y resulta que, en un nuevo ejercicio de cinismo, se acerca en una visita el Consejero de Fomento a las Merindades en plena campaña electoral y promete que no habrá fracking en toda nuestra Comunidad, así, porque lo dice un Consejero. Un poco más de seriedad y un poco más de vergüenza no les vendría nada mal.

Y, Sr. Herrera, necesitamos también inversiones e infraestructuras porque éstas mejoran nuestra competitividad y crean empleo. Y resulta que los datos de licitación de obra pública en nuestra Comunidad son irrisorios y han sido calificados por la Cámara de Contratistas como ridículos y a las administraciones como incompetentes e ineficaces al adjudicar sólo el 30% de lo presupuestado. Irrisorios, ridículos e incompetentes. Otro 10 para su gestión. Y eso que algunas de las infraestructuras pendientes están en alguno de sus innumerables planes que rondan ya los quince años. Planes y promesas añejas, Sr. Herrera, que tampoco este año han tenido la suerte de salir adelante.

Por no hablar de otras inversiones que podían haber llegado o que se han prometido. ¿Le puede preguntar por favor a su Consejera de Hacienda donde han quedado las inversiones del Plan Juncker? ¿Dónde está aquel listado que presentó a la prensa con tanto boato?. Si no lo encuentra yo se lo digo, está en el cajón de sus mentiras y sus promesas incumplidas.

Así que, sin inversiones, con la misma política económica e industrial de siempre, ¿cómo vamos a acabar con la despoblación?, ¿cómo vamos a crear empleo?. ¿Me va a explicar usted cómo paramos la sangría poblacional desmantelando el sector primario tal y como le he demostrado?, ¿me explica cómo acabamos con la despoblación si acabamos con el vacuno de leche?. Pregúntele a la Consejera de Agricultura si le sirvió de algo al sector aquella camiseta que se puso hace unos meses. O mejor, del campo, a la Consejera de Agricultura no le pregunte nada.

¿Me puede explicar cómo vamos a crear empleo aprovechando el turismo y nuestro rico patrimonio si seguimos liderando la lista roja de monumentos en peligro, si sólo en los últimos meses hemos tenido derrumbes en las murallas de León o Ledesma, en los castillos de Trigueros y Caracena, en los puentes de Castrogonzalo o de Cabezón? ¿Le puede preguntar a la Consejera de Cultura cómo ayuda a luchar contra la despoblación esta gestión de nuestro patrimonio y que lleven 14 años sin poner en marcha inversiones a través del 1% cultural tal y como recoge nuestra Ley de Patrimonio?.

¿Me puede explicar qué vamos a hacer para acabar con la despoblación en las comarcas mineras?. Porque aquí, Sr. Herrera, se acabaron las bromas. Sus lágrimas de cocodrilo, sus actuaciones dignas del Goya no han dado de comer a ni una sola familia de las cuencas. Un año después de sus golpes en el pecho hoy quedan 2 minas de interior abiertas con tan sólo 60 trabajadores, ¡60, Sr. Herrera!, y el futuro del carbón es más negro que nunca. Usted y su partido, este año, han firmado la defunción de un sector sin el cual estas comarcas no tienen futuro.

¡Claro que hay que complementarlo! y nosotros hemos apoyado el Plan de dinamización que pedían los Ayuntamientos pero esto es claramente insuficiente. Estamos hartos de que aquí digan una cosa y en Madrid otra. Estamos cansados de su hipocresía porque sabemos que, una y otra vez, sus diputados y senadores van a votar contra el carbón hasta que acaben con él.

Ayer, sus políticas y sus falsas promesas acabaron por llevar a la desesperación a 4 mineros que son el símbolo de la dignidad de las cuencas. Ayer, Elías, Álvaro, Dani y Sócrates, los 4 mineros encerrados en el Pozo Aurelio, comenzaron una huelga de hambre. Hoy, desde este Parlamento quiero enviarles todo nuestro calor y todo nuestro aliento.

Este ha sido el año, Sr. Herrera, de la indignidad de sus senadores, este ha sido el año de la dimisión del Ministro Soria por los papeles de Panamá, este ha sido el peor año para las cuencas mineras de Castilla y León. Ahora bien, ya le digo, el grupo socialista no se ha rendido ni se rendirá y vamos a seguir impulsando y apoyando soluciones para quienes viven en las cuencas porque no ser merecen tanto castigo, se merecen tener un futuro despejado y repleto de oportunidades.

Y ahora voy a uno de los agujeros negros de su intervención. La corrupción. Corrupción que es inmoral pero que también es una losa para nuestro desarrollo económico porque supone detraer recursos muy necesarios para las verdaderas prioridades de la gente. Son más de 900 millones de euros en casos de despilfarro y corrupción de su Gobierno que nos hubieran venido muy bien para nuestra sanidad o nuestra educación pero también son los inversores que, ante la corrupción, han desistido de invertir aquí y se han llevado los puestos de trabajo que se podían haber creado.

Usted, Sr. Herrera, es como uno de esos niños pequeños que, cuando juegan al escondite, se tapan los ojos pensando que, si ellos no ven, a ellos tampoco pueden verles. Pero sí, la corrupción en Castilla y León se ve. Y mucho. Y a usted también se le ve, desnudo en el medio del barrizal porque, como en el cuento del traje del emperador, ya hay algunos súbditos, como el Sr. Trillo, que se atreven a señalarlo.

Este ha sido el año donde el mapa de la corrupción ha emergido en Castilla y León. O mejor dicho, cuando usted parece haberse dado cuenta tras años de no creer, como Santo Tomás, a pesar de tener sus manos dentro de la herida. No es que la corrupción del PP de Castilla y León haya empezado ahora, es que ahora empezamos a saber lo que ustedes han estado haciendo todos estos años, desde Pérez Villar hasta hoy. Hoy ya sabemos, además, que usted lo sabía todo y lo consintió.

Y sé que ni a usted ni a algún cronista les gusta que hable de la corrupción pero alguien tiene que hacerlo en esta Comunidad y como no veo en esta Cámara mucho voluntario, le toca al grupo socialista por compromiso con los castellanos y los leoneses y con la decencia de nuestras instituciones.
El año pasado conocíamos que una denuncia de la agencia tributaria investigaba un agujero de 110 millones de euros en comisiones ilegales para la instalación de parque eólicos en Castilla y León. Antes, la trama Púnica acababa con el Presidente de la Diputación de León pasando por la cárcel. Mientras, el sumario de la trama Gürtel culminaba con la petición de casi 4 años de cárcel para quien fuera vicepresidente del gobierno de Castilla y León, el Sr. Merino.

Y, por el camino, la joya de la corona, la Perla Negra, caso por el que ya ha desfilado buena parte de la cúpula de la Consejería de Economía capitaneada por uno de sus hombres de confianza, su “Francisco Granados” de Castilla y León, ¿se acuerda?, un tal Sr. Villanueva. Y resulta que, donde ya sabíamos que probablemente había corrupción, hemos terminado sabiendo que probablemente también haya financiación irregular porque, casualmente, se adjudicó sin concurso el mobiliario por importe de 4,4 millones de euros a la misma empresa que había remodelado en B la sede de Génova del PP.

Usted y su gobierno han manchado la imagen de Castilla y León y la han arrastrado por el mismo fango que sus compadres madrileños y valencianos. Para terminar de parecerse sólo les ha faltado un traje en esa retahíla de facturas que, por cierto, seguimos esperando a que nos entreguen. Lo digo para que su diez en transparencia no baje a un 9,5, Sr. Herrera y se lleve una desilusión.

Y, sí, por cierto, usted negó tener ninguna relación con las empresas que resultaron adjudicatarias de la concesión del hospital privado de Burgos, ¿le parece a usted mucha o poca relación que su hermano tuviera una sociedad en Panamá con uno de los constructores que formaron parte de la UTE que resultó ganadora del concurso?. Sí, ya sé que no me va a contestar pero de la misma manera que usted es previsible, yo soy persistente así que no pararé de denunciar aquello que mancha la imagen de esta Comunidad.

En definitiva, este ha sido el año donde el mapa de la corrupción de nuestro país ha añadido algunos lamentables hitos que manchan la imagen de Castilla y León, Sr. Herrera, y eso le debería hacer reflexionar.
Le pongo sólo un ejemplo. Es que sólo con lo que han despilfarrado en el edificio de Arroyo y el polígono de Portillo, tendríamos dinero suficiente para que los pensionistas de esta Comunidad no tuvieran que pagar por los medicamentos. ¿Ve como si tiene importancia la corrupción, Sr. Herrera?

Sin ella, tendríamos más dinero para cambiar nuestro modelo económico y reindustrializar Castilla y León y tendríamos más recursos para recuperar nuestro estado de bienestar.
Porque, en lo que se refiere a los servicios públicos, nada, usted a lo suyo. Sigue manteniendo que estamos en la excelencia, que nada se ha tocado, que no se ha recortado y que ha obrado usted el milagro de los panes y los peces haciendo más con menos. Resulta que los 3.000 millones de euros que ha recortado en nuestra sanidad, educación o dependencia no han afectado lo más mínimo a la calidad en la prestación de los servicios. Pero es que ese dinero no sobraba Sr. Herrera. Si nuestros servicios públicos aún funcionan es gracias a la inmensa labor de nuestros profesionales. Profesionales que hoy han perdido poder adquisitivo y que trabajan en condiciones más precarias.

Le voy a resumir el año en este ámbito, Sr. Herrera. En primer lugar, una buena noticia, aunque incompleta. Tal y cómo le pedimos y fruto del esfuerzo del diálogo social, ya estamos en tramitación de una nueva ampliación de la renta garantizada de ciudadanía.

Creo, sinceramente, que aquí el esfuerzo colectivo ha dado sus frutos. Desde que el grupo socialista propuso en la última reforma estatutaria la creación de esta renta hemos ido realizando sucesivas ampliaciones entre todos los agentes políticos y sociales que han ampliado el número de beneficiarios. De los 9.736 perceptores en el año 2012 pasamos a los 11.813 a 31 de diciembre de 2015. Por un lado, es una buena noticia que la cobertura se amplíe. Por otro, no parece que las sucesivas ampliaciones estén llegando a mucha más gente cuando, por ejemplo, en nuestra Comunidad hay más de 100.000 parados sin prestación por desempleo.

Pero a partir de ahí, no ha habido muchas buenas noticias. Hoy hay 2.100 profesores menos en nuestras universidades y nuestros colegios. Hoy hay 900 profesionales menos en nuestra sanidad.

Hoy, los cuidadores familiares siguen sin cotización a la Seguridad Social y usted no ha hecho nada para eliminar el hachazo que dio usted, sí usted, y que se sumó al del gobierno de España dejando prestaciones de dependientes que eran de 350 o 400 euros en sumas insultantes como 30 o 40 euros al mes.
Y hoy, Sr. Herrera, sigue sin poner en marcha el Plan de Inversiones Sociales Prioritarias. Hay centros de salud, institutos y colegios que esperan. Hay hospitales comarcales que esperan. Hay miles de castellanos y leoneses que esperan. Hoy, una nueva promesa y un nuevo retraso.

No parece que todas esas promesas tengan visos de ser realidad en un breve plazo y menos aún que el plan se haga con diálogo y con consenso. ¿O quiere preguntarle al Consejero de Educación cómo va el nuevo Conservatorio que prometieron en León?.

Pero se lleva la palma la gestión de la sanidad. En un año han perdido miles de pruebas diagnósticas en Ávila; han llegado miles de quejas de usuarios del transporte sanitario, fundamentalmente afectados de cáncer; se nos ha caído el sistema informático; hemos alcanzado el dudoso honor de ser la última Comunidad Autónoma en disponer de la receta electrónica cuya implantación hoy ha vuelto a prometer. ¿Sabe quién lo prometió por primera vez? El Sr. Antón Consejero de Sanidad en el año 2003. ¡13 años prometiéndolo!, esto tiene que ser algún record; y para rematar, les anularon las oposiciones a enfermería dejando en el aire los sueños y las esperanzas de más de 20.000 opositores. Oposiciones que ya están definitivamente anuladas sin que hayan devuelto todavía, que se conozca, las tasas pagadas por los opositores ni compensado por todos los gastos que tuvieron. Y todavía no ha cesado usted al Consejero. ¿A qué espera?

En las políticas de igualdad tampoco hemos avanzado mucho. Hoy, como le decía, las mujeres tienen menor tasa de actividad y menor tasa de ocupación, tienen mayor tasa de paro, unas pensiones un 40% más bajas y representan el 60% de las personas en riesgo de pobreza y exclusión. Mientras, usted se ha negado a aprobar una Ley de Igualdad Salarial en nuestra Comunidad.

Y mire, Sr. Herrera, hay algo sobre lo que sí deberíamos hacer una profunda y serena reflexión. En Castilla y León ha habido 41 víctimas mortales de violencia de género desde el año 2003. El año pasado, 2 mujeres fueron asesinadas y 4 menores quedaron huérfanos.

Y mientras, nuestros presupuestos contemplan un recorte acumulado de casi 5 millones y medio y la Ley de violencia de género de Castilla y León no cuenta con el Reglamento de desarrollo. Le pido, Sr. Herrera, le suplico que recuperemos esos fondos y que avancemos en recursos y medidas para acabar con esta lacra.
Si esto es grave, no lo es menos la situación de los menores en nuestra Comunidad. Señoras y señores procuradores, la cara más amarga de la pobreza es cuando afecta a las niñas y los niños. La falta de empleo y de ingresos en las familias nos lleva a situaciones de pobreza energética, de problemas de alimentación, a situaciones dramáticas. Hoy, uno de cada tres menores de nuestra Comunidad está en riesgo de pobreza, más de 97.000. Una realidad que debería hacer reflexionar a quien pretenda hacer discursos triunfalistas.
Y hablemos de nuestra educación. La situación de nuestras universidades, con problemas diferentes tiene en todas ellas el denominador común de una financiación insuficiente. Y con una brecha intolerable que han consolidado este año al mantener las tasas universitarias como las terceras más caras de España.

Con su política de tasas y becas están ustedes quebrando la igualdad de oportunidades en Castilla y León. Algo tan sencillo pero tan esencial para nuestro modelo de sociedad como que cada uno pueda llegar tan lejos como le permitan sus méritos y no la cuenta corriente de sus padres. ¿Sabe usted que las Universidades Públicas de Castilla y León han perdido más de 11.000 matrículas en primer, segundo ciclo y grados en los últimos 4 años mientras las universidades privadas ganaban 3.000?, ¿sabe usted que estudiar una carrera universitaria cuesta la mitad en Galicia que aquí? Claro que lo sabe, pero no le importa en absoluto.

Y mire Sr. Herrera, el objetivo esencial debe ser que todos los castellanos y leoneses tengan los mismos servicios. Por eso, nosotros defendemos una ordenación del territorio con el consenso de los alcaldes y los agentes económicos y sociales del medio rural, con la garantía de los servicios, su blindaje y la reversión de los recortes, con un buen sistema de transporte y con protección para nuestras pedanías Y desde luego, sin cheques en blanco ni amenazas. La recuperación del Fondo Autonómico de Compensación y el Plan plurianual de convergencia lo exige la Ley y el Estatuto y no puede condicionarse a ninguna otra cosa.
De la misma manera que necesitamos aumentar la financiación local y hacerla completamente incondicionada.

En fin, Sr. Herrera, Castilla y León está en un círculo vicioso. Su política económica y de servicios públicos conlleva despoblación. La despoblación conlleva menos recursos disponibles y una peor financiación autonómica. Menos recursos disponibles llevan a una menor inversión y a peores servicios públicos. Y así en una espiral infinita que no conseguiremos romper con el mismo modelo.

Hay otro camino, Sr. Herrera, hay una alternativa diferente. Otro modelo de Comunidad. Hay propuestas que merecen una oportunidad para ver si, cambiando el rumbo, cambiamos el destino de Castilla y León. Muchas de las propuestas ya las hemos hecho y quizá no les sorprendan. Eso se llama coherencia. Tenemos un modelo claro de hacia dónde queremos ir, un modelo en el que todas las piezas encajan basado en la igualdad de oportunidades de todos los castellanos y leoneses, en la creación de empleo y en el sostenimiento de los servicios públicos.

Con humildad pero con la convicción de que podemos aportar soluciones a los problemas de los castellanos y leoneses.
En primer lugar, porque necesitamos un nuevo modelo productivo, una estructura económica diferente y otro modelo fiscal.

Un nuevo modelo fiscal que nos permita recaudar más para redistribuir mejor, para tener los recursos suficientes para hacer las reformas que necesitamos. Un modelo fiscal en el que paguen más quienes más tienen, más ganan y más heredan. Un modelo fiscal que luche de forma denodada contra el fraude.
Con más recursos podremos dedicarnos a la tarea de implantar urgentemente ese gran plan de reindustrialización que nuestra Comunidad necesita. Un gran plan que contemple, entre otras medidas:
1.El incremento de la inversión en I+D+i hasta alcanzar el 3% del PIB de la Comunidad. Para eso es preciso que la Junta destine 350 millones de euros, triplicando la inversión actual.
2.Un plan de retorno del talento profesional y científico con, al menos, 20 millones en 4 años.
3.Planes industriales territoriales en zonas con necesidades específicas para reducir los desequilibrios que tiene esta tierra.
4.Una mayor vinculación de nuestra industria agroalimentaria con nuestro campo, con nuestros productores.

Pero hace falta más, necesitamos medidas concretas para salvar o potenciar sectores específicos.
Medidas, aquí y allí, en Castilla y León y en Madrid para salvar la minería como el céntimo verde pero también medidas complementarias como un plan de fomento industrial específico y la recuperación de las inversiones para la Ciudad de la Energía de Ponferrada.

Medidas para salvar el sector lácteo de una crisis que parece no tener fin y al conjunto del sector agrario con el cumplimiento estricto de la Ley Agraria.

Con más recursos podremos potenciar otra política de empleo a través, por ejemplo, de un bono empleo para los trabajadores con mayores dificultades de empleabilidad, planes de choque para jóvenes y parados de larga duración y un mejor aprovechamiento del programa de garantía juvenil. Y, desde luego, una política diferente con respecto a los autónomos de esta Comunidad que están siendo severamente castigados.
Si hacemos todo este trabajo, con nuestro modelo fiscal, productivo y de empleo, tendremos también más recursos para el sostenimiento de nuestro estado de bienestar y la mejora de nuestros servicios públicos, incrementando las becas y las ayudas al estudio así como reduciendo de forma significativa las tasas universitarias para garantizar la igualdad de oportunidades en el acceso a la educación.

Tenemos que garantizar un verdadero suelo social que recupere los recortes efectuados. No vale con decir que sirve con lo que han estado haciendo hasta ahora.

Tenemos también que recuperar la universalidad de la asistencia sanitaria pública, eximir del copago farmacéutico a los pensionistas y enfermos crónicos y garantizar el derecho a ser atendido en la sanidad pública en un tiempo máximo para reducir las listas de espera.

Tenemos que poner en marcha medidas adicionales para garantizar el derecho a una vivienda digna de todos los castellanos y leoneses como la puesta en marcha de un parque público de viviendas de alquiler social de verdad.

Tenemos que garantizar el cumplimiento del artículo 13.6 de nuestro Estatuto de Autonomía garantizando una atención prioritaria a los menores de nuestra Comunidad. Ningún niño o niña en esta Comunidad puede sufrir el hambre o la pobreza o no mereceremos el respeto de los castellanos y leoneses.
También hay que tomar medidas e incrementar los fondos destinados a la atención de personas dependientes o con discapacidad así como a las asociaciones que colaboran en su atención.
Para la garantía de los servicios y su prestación en igualdad así como para la mejora de nuestra competitividad nos hace falta también mejorar nuestras infraestructuras, el transporte y las telecomunicaciones, muy deficientes aún en nuestro medio rural, licitando de forma inmediata el bloque de actuaciones prioritarias en materia de carreteras, desarrollando el Plan integral de transporte para Castilla y León y haciendo llegar las tecnologías de la información y la comunicación a nuestro medio rural.
Todo esto, Sr. Herrera porque queremos una Comunidad diferente, una Comunidad sin desigualdades, porque tenemos otro modelo de Comunidad.

Queremos corregir los desequilibrios demográficos y de renta, queremos unas instituciones limpias, transparentes y participativas. Por eso, precisamos ese Plan de inversiones sociales prioritarias para equilibrar las dotaciones sociales esenciales en todo el territorio.

Así que. Sr. Herrera, la cosa no termina de marchar y la inercia no sirve ya. Estamos a tiempo de cambiar de rumbo, tiene propuestas alternativas y soluciones viables encima de la mesa. Tendrá en el grupo socialista, siempre, una oposición dura y vigilante pero, como ve, cargada de propuestas con sentido de Comunidad en pro del interés general de los castellanos y leoneses.

Confío que, hoy, abra los ojos a la realidad en la que vive la gente de esta tierra, sus paisanos, mis paisanos. A ellos, y sólo a ellos nos debemos. Desde el Gobierno o desde la oposición.
Muchas gracias.

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