Discurso íntegro de Luis Fuentes en el Debate de Política General

Intervención del portavoz del grupo parlamentario de Ciudadanos

Luis Fuentes, portavoz de Ciudadanos en las Cortes (Dcha.)

Muchas gracias Señora Presidenta,

Señor Presidente de la Junta de Castilla y León, Señores Consejeros, Señoras y Señores Procuradores, Invitados, autoridades y ciudadanos castellanos y leoneses que nos siguen.

Castilla y León es hoy una Comunidad parada. Es una Comunidad parada porque a pesar del tono triunfalista de nuestro Gobierno seguimos contando con más de 200.000 personas que no tienen un empleo.

Estamos parados hoy, porque la tasa de desempleo en los menores de 25 años roza el 45%, dato que se dispara hasta el 60% por debajo de los 20 años.

Castilla y León está parada porque necesita de nuevos proyectos empresariales y no sólo no los tiene, sino que en los últimos meses hemos tenido que digerir los anuncios de cierre de referentes como Lauki o Dulciora.

Parado está un Gobierno regional que ha tardado un año en traer a esta Cámara sus primeros proyectos legislativos, que cuando lo hace confunde las prioridades de los castellanos y leoneses, y que sólo se mueve cuando es empujado por un Grupo Parlamentario como el de Ciudadanos, numéricamente muy inferior.

No se observa movimiento alguno en el Grupo Parlamentario que da soporte a dicho Gobierno, que ha hecho del empate su método de bloqueo, que ha renunciado a participar activamente de la actividad parlamentaria y que guarda silencio esperando, simplemente, que no pase nada…

Y en punto muerto está el liderazgo de ese Ejecutivo, cuya implicación personal sólo vimos cuando de salvar la investidura se trataba, para, posteriormente, delegar lo indelegable y asistir como un espectador más al inmovilismo que hoy sufre esta Comunidad.

De esta manera, al más absoluto ralentí político impuesto por la mitad de esta Cámara, llegamos a un Debate de Política General, que para mejor ejemplificación de la situación, fue voluntariamente pospuesto para después del periodo electoral por quienes entiendo que no consideraban el “estado de la Comunidad” como un aval cuyo debate les beneficiase cerca de las urnas…

Más tarde analizaré también el escenario político en el que se desarrollarán los próximos meses de actividad política en nuestra Comunidad.

Pero tras este primer diagnóstico general, afrontaré diferentes temáticas que considero no deben dejarse de tratar en este Debate.

La primera de ellas, como así lo dicen los ciudadanos cuando se les pregunta por sus principales problemas, es la situación económica y el empleo.

Nuestra economía es una “vieja economía” que no sirve

Hablaba anteriormente del triunfalismo económico que el Partido Popular y el Gobierno de la Junta de Castilla y León nos tienen acostumbrados a mostrar.

Mire Señor Herrera, decenas de miles de castellanos y leoneses no viven precisamente en su triunfalismo.

Mire Señor Herrera, nos vende aquí una recuperación económica que se atisba según determinados indicadores, pero que está construida sobre una “vieja economía”, que nos volverá a traer viejos problemas, y con la que no conseguiremos salir del bucle de paro estructural en el que vivimos constantemente.

Cuando vinieron mal dadas había dos maneras de afrontar la situación.

Se podía pinchar la burbuja política de las duplicidades, de las empresas públicas, de la administración como fin en sí mismo y de las famosas fundaciones que tanto les gustan a ustedes en el Partido Popular.

Y se podía también recortar en Sanidad, Educación y Dependencia. Se podían blindar los chiringuitos políticos a costa de clausurar los servicios de urgencias y de cerrar colegios públicos.

Había dos opciones.

Pues bien. El último colegio público, el de Monsagro, en Salamanca, lo ha cerrado el Gobierno de la Junta de Castilla y León hace apenas unos días.

Señor Presidente, hace un año, en esta misma Cámara, durante su discurso de investidura, usted dijo textualmente lo siguiente: “para las tareas de buen gobierno, una visión exclusivamente negativa, es casi tan inútil como un optimismo insensato”.

No parece haber interiorizado esa frase durante estos meses.

Lo digo porque en su incomprensible triunfalismo olvida tanto a los 200.000 parados como a los 166.000 castellanos y leoneses en el extranjero. Lo digo porque seguimos teniendo la tasa de actividad cinco puntos por debajo de la media nacional, una cuarta parte de nuestra población roza el umbral de la pobreza o vive por debajo de él y porque en su mundo de creación de empleo sigue habiendo 100.000 trabajadores cobrando menos de 500€.

El empleo que se genera es empleo precario. Empleo de usar y tirar. Y no digo yo que eso sea culpa exclusiva del Gobierno de Castilla y León, no digo eso. De hecho lo que aprovecho para decirle es que me genera tanta temeridad su triunfalismo como el de Mariano Rajoy.

Entre medias su partido rechaza cualquier aportación a la modernización de nuestro modelo laboral como pueda suponer el contrato único, estable e indefinido que propone nuestro partido.

Entiendo, por tanto, que también se siente satisfecho con condenar a nuestros jóvenes a enlazar contratos temporales uno detrás de otro sabiendo que por muy bien que puedan hacerlo en la empresa, terminarán siendo despedidos cuando la posibilidad de seguir precarizando sus vidas llegue a su fin.

Vuelvo a emplear otra de las frases que usted pronunció durante su discurso de investidura: “Muchos de los empleos que se crean no tienen la calidad y duración deseables, y no hacen posible asentar sobre ellos un proyecto de vida personal y familiar”. Sólo hace falta ver que un año después nada ha cambiado.

Nuestro gasto en acciones de empleo y formación es claramente insuficiente en comparación con otros países europeos que tienen menores cuotas de paro y exclusión. Será necesario por tanto un aumento de ese gasto. Pero dicho aumento tendrá que venir acompañado de un cambio en el diseño y contenido de nuestras políticas activas.Hasta ahora la ineficacia ha sido la característica predominante en este aspecto.

Por ello impulsamos en el acuerdo de investidura la necesidad de que se promoviesen a nivel nacional los cambios que fuesen necesarios para reformular estas políticas de manera que los fondos de formación fuesen dirigidos directamente a los desempleados que los puedan emplear de la manera que entiendan más eficaz en un mercado libre que termine dando respuesta a su demanda de reincorporarse a un puesto de trabajo.

De ello, como de otras muchas cosas, el Gobierno de la Junta de Castilla y León se ha olvidado en este primer año.

Necesitamos un nuevo modelo económico que genere empleo de calidad. Modernidad y estabilidad. Generar nuevos escenarios de futuro que pasen por encima de la condena a la precariedad que debiera ser pasado.

Construir la recuperación sobre los cimientos que ya se han venido abajo varias veces, no es esa seriedad de la que ustedes alardean. Es pan para hoy y hambre para mañana. Es, Señor Herrera, cortoplacismo y temeridad.

En estos meses han empleado todos los resortes para mantener ese mismo modelo. Han suplido con titulares la fuga de empresas y empleos de nuestra región. Han tapado con simbolismo y apariencias la crisis del sector de la ganadería, tanto de la crisis láctea como de la que generan los ataques del lobo.

Han generado revuelo en torno a las minas y resulta que los mineros siguen teniendo los mismos problemas que hace un año.

Han hablado de emprendimiento y los emprendedores siguen teniendo en ustedes a un enemigo.Hoy, cuando una persona en Castilla y León se sienta ante un folio para poner en marcha un negocio, y sitúa a un lado y a otro las potencialidades y las dificultades, sigue poniendo a la Administración en el lado de las complicaciones.Y no precisamente como una más, sino como uno de los principales obstáculos que nuestros héroes del emprendimiento deben superar.

Necesitamos una política económica que precisamente nos dote de la seriedad de la que ustedes alardean pero que luego es una carencia inequívoca en el mar de la improvisación.

Sólo así se justifica que las Consejerías actúen como reinos de taifas sin coordinación entre si, sin planificaciones compartidas y sin responsabilidad común asumida.

Hemos podido observar en este tiempo cual es su método de funcionar y no nos gusta. Lo vieron con el Plan de Dinamización de Municipios Mineros. Esta vez no tienen al otro lado de la mesa a alguien a quien puedan hacerle la trampa de englobar en unfolio las ideas que ya estaban siendo puestas en marcha… Esta vez hace falta solvencia y planificación. Lo necesitan los ciudadanos de Castilla y León.

No quiero dejar pasar la posibilidad de hacer un breve acercamiento a la fiscalidad en Castilla y León. Consideramos positiva la bajada del IRPF que ustedes comprometieron por exigencia de Ciudadanos. Se encargarán a través de todos los instrumentos con los que cuentan a costa del erario público de apropiarse de la misma.

No competimos por medallas. A ustedes eso se les da mejor.

La realidad es que el partido que en 2011 prometió bajar impuestos y en 2012 llevó a cabo la mayor subida de impuestos de la historia de la democracia ha tenido que bajar el tramo autonómico del IRPF, casualmente cuando ha pasado a depender de los votos de Ciudadanos. Bendita casualidad ésta para el bolsillo de todos los castellanos y leoneses.

Pero hablar de impuestos tiene que ser, mal que les pese, hablar también de la lucha contra el fraude fiscal. Y éste, otro de los puntos del acuerdo que firmaron con nosotros, es precisamente otro de esos temas en los que ni ha estado en este año, ni se les espera a juicio de sus actos.

Nos venden como siempre sus actuaciones de cara a la galería. Ahí se enmarca la “Estrategia Global de lucha contra el fraude fiscal y en materia de subvenciones” que no sólo no aporta nada nuevo, sino que por no aportar, no aporta ni tan siquiera medios humanos.

Pero cuando tuvieron ocasión de votar en esta Cámara a favor de un Plan decidido de lucha contra el fraude fiscal impulsado por Ciudadanos, se pusieron de perfil, tal y como hizo el Partido Popular en el Congreso de los Diputados.

No han querido ustedes hablar de revertir el perdón a los defraudadores que aprobaron con la amnistía de Rajoy y de Montoro. No quieren saber nada cuando les proponemos revertir los recortes que su Gobierno ha realizado en el personal encargado de luchar contra el fraude fiscal.

Sencillamente, no comparten nuestro modelo, por el cual tenemos que premiar con menos presión fiscal a la clase media y trabajadora que SI cumple con Hacienda y castigar a los defraudadores que no cumplen.

Son ustedes más de perdonar al 10% a esos defraudadores para terminar blanqueando la trampa a un mísero 3% al que terminan acogiéndose siempre los amigos de turno del Gobierno de turno.

No olviden que en el último episodio desvelado por los Papeles de Panamá había personas, Señor Herrera, que han compartido la bancada del Partido Popular en estas mismas Cortes.

Quizá por eso les cuesta tanto votar a favor de la lucha contra el fraude fiscal. Les daremos otra oportunidad. Volveremos a plantear esa necesidad al final de este debate y volverán a retratarse bien del lado de la clase media que cumple con sus obligaciones o bien del lado de los defraudadores. No sería la primera vez.

La educación: “Ganar el futuro”

Es evidente que una de las grandes reformas que necesita nuestro país es la modernización del mercado laboral. Es igualmente evidente que Castilla y León requiere un cambio del modelo productivo y del escenario económico.

Pero nada de eso será realmente útil si no somos capaces de construir entre todos un gran Pacto Nacional por la Educación que nos permita “ganar el futuro”.

Y no quiero que mi intervención a este respecto se limite a una crítica a la situación educativa en Castilla y León, que por mucho que en la comparación con otras Comunidades pueda encontrar consuelo, sigue demostrándose insuficiente para conseguir el objetivo final de formar buenos profesionales y ciudadanos críticos.

Cuando uno habla de educación debe pausar el tono, debe sacar de la arena política la discusión y debe sentarse a la mesa sin ruido esperando que el resto haga lo mismo con la firme voluntad de darnos la mano en un nuevo acuerdo nacional que deje de ver la educación como proyectos de legislatura con apellidos de ministros para empezar a pensar en una Generación que pueda disfrutar de estabilidad normativa.

Ya he reflexionado en esta tribuna, en varias ocasiones durante estos meses, sobre el papel que las Cortes de Castilla y León pueden tener en aspectos de competencia nacional como impulsores de reformas y acuerdos que puedan ser desde aquí elevados o promovidos en base al diálogo y al consenso.

Tenemos la oportunidad de generar un espacio de consenso en materia educativa en torno a elementos clave como la motivación y el reconocimiento del papel esencial del profesorado, la necesidad de incrementar los recursos públicos invertidos en materia de educación, la lucha contra las tasas de abandono escolar y de repetición – las más altas de Europa – la inclusión del inglés como lengua vehicular o la apuesta por el talento y las capacidades creativas y no memorísticas.

Y ese modesto espacio de consenso generado con voluntad política en un Parlamento Autonómico podría ser trasladado y tomado como ejemplo para un Gran Pacto Nacional por la Educación a nivel nacional.

Es tiempo de sacar las zarpas de la política de la gestión sanitaria

Durante este primer año de legislatura, y ya hicimos esta misma reflexión en la evaluación del acuerdo de investidura allá por el mes de diciembre, este Gobierno ha tropezado demasiadas veces en los errores de gestión del ámbito sanitario.

Uno echa la vista atrás y recuerda polémicas como las fallidas oposiciones o la pérdida de informaciones y materiales clínicos. Y esto fuerza una reflexión antes de entrar a valorar aspectos de carácter más técnico.

El modelo creado por el Partido Popular y consistente en que la política mete las zarpas en la gestión sanitaria, asegura escándalos e ineficiencias. Eso sí que lo asegura, pero para nada asegura una gestión eficaz al servicio de los pacientes.

No es la primera vez que compartimos desde Ciudadanos esta reflexión con diferentes miembros del Gobierno y de forma pública.

Yo vengo de Salamanca. Una provincia que conoció bien lo que supone una desastrosa gestión política de la parcela sanitaria. Tengo aquí muy cerca al Alcalde de Salamanca que sabe bien de lo que le hablo.

Imaginen si lo sabe que la única manera que tuvo de librarse del anterior Gerente, y de las polémicas y desastres que generaba, fue conseguir que este Gobierno Autonómico ascendiese al responsable que hoy dirige la gestión sanitaria de toda nuestra Comunidad, bajo el único aval bien de su triste gestión en Salamanca, bien de sus tremendamente azulados colores políticos.

Siguen ustedes en el camino equivocado. Siguen ustedes negándose a sacar las zarpas de la política de nuestros hospitales.Y seguiremos nosotros oponiéndonos a ello y empleando toda nuestra capacidad en que deje de ser así.

Sin embargo, existe un detrimento de la atención directa del paciente que se produce de forma prioritaria en la Atención Primaria, que es el nivel básico de la asistencia, y el que más rentabilizaría los recursos en términos de salud.

El problema sanitario que más incide en los pacientes es el de las listas de espera, sin que este año haya servido para desarrollar mecanismos de reducción de las mismas.

En los últimos tiempos se ha producido un hecho poco frecuente hasta el momento en este nivel de atención, que no es otro que las esperas para consulta. Así, en muchas zonas de nuestra Comunidad, es imposible conseguir cita en menos de dos días, llegando a superar, en algunos casos, los cuatro días.

La consecuencia inmediata de esto es el incremento de asistencia a los servicios de urgencia.

Se aleja de la realidad la idea de que el llamado Perycles (el Plan Estratégico de Eficiencia y Control de las listas de Espera) fuese a reducir las mismas sin aumentar personal y sin externalizaciones. El nivel de concertación con la privada es el mismo que el del año anterior y se han abierto nuevos conciertos como el de Segovia, derivando intervenciones quirúrgicas a un Hospital Privado de Madrid.

Ciudadanos ha propuesto mejorar la dotación de medios diagnósticos en los centros especialmente alejados para, con el apoyo de la telemedicina, evitar desplazamientos y mejorar la saturación de las urgencias hospitalarias.

Igualmente es necesario, teniendo en cuenta el envejecimiento de la población, potenciar la geriatría y hacerla accesible para que los médicos de Atención Primaria puedan remitir a ella los pacientes que consideren oportuno.

Castilla y León tiene un problema con la sanidad en el medio rural y si queremos mejorar la equidad y la accesibilidad, es necesario afrontarlo con rigurosidad pues en caso contrario, estaremos generando más razones para la despoblación.

Hablamos de más recursos económicos, humanos, y de motivación del personal sanitario que es sin duda el sustento de nuestro sistema sanitario.

En resumen, la Sanidad en Castilla y León necesita más inversión y menos política. Más médicos y enfermeras y menos amigos del Partido Popular metidos a gestores sanitarios. Malos gestores sanitarios.

 

Despoblación: el gran drama propio

Y si he hablado primero de empleo y luego de servicios públicos, quiero enlazar estos aspectos con el gran drama propio de Castilla y León que es la despoblación.

Lo he dicho también varias veces en estos meses.

La crisis se llevó por delante el empleo. Y la gestión del Partido Popular se ha llevado por delante los servicios públicos en el mundo rural.

Y la fórmula es sencilla. Lo que ayuda a fijar poblaciones que una familia tenga empleo y que a su vez tenga un centro de salud o un colegio donde llevar a sus hijos cerca de donde vive.

Hablaba antes del cierre de colegios públicos. Y aprovecho para decirle al Consejero que equivoca el orden de los factores. Y, aquí, eso sí que es importante.

No cierran ustedes el colegio público de Monsagro en Salamanca a causa de la despoblación. No es así. Permita que le diga. Hay despoblación por cerrar colegios públicos en el mundo rural. Son sus políticas las que obligan a la gente a marcharse.

Luego si quieren se pasean ustedes con la pancarta de  “mi pueblo no se cierra”.

La realidad es que con el PP y con el PSOE gobernando los pequeños municipios, y con ellos mismos afincados en las diputaciones llevamos años perdiendo población.Aquí ha llegado una fuerza política valiente. Con una propuesta diferente. Porque les decimos que seguir aplicando las mismas soluciones que no sirven provoca seguir teniendo el mismo problema.

Y les decimos que sobran las diputaciones. Y les decimos que se lo hagan mirar. Durante estos meses no ha habido un clamor social en defensa de las Diputaciones. No lo ha habido. No había miles de personas tras ustedes y tras la pancarta de “en defensa de las diputaciones”. Estaban ustedes solos. Estaban ustedes y los suyos. Eran los de siempre tras una pancarta que realmente dice “mi chiringuito no se cierra”.

El Plan de Dinamización de Zonas despobladas seguimos esperándolo. Como otras muchas cosas. Tenemos un problema que ya es un drama. Tenemos a la generación mejor formada y más preparada de nuestra historia marchándose en trenes y aviones porque no tienen hueco en su tierra.

No hay quien emprenda un negocio en el mundo rural porque hay que cargar no solo con las dificultades, sino con ustedes y con su burocracia. La misma que hace que casi nadie quiera venir aquí a instalarse porque saben que los mejores proyectos no se hacen con los concursos públicos. Esos han estado siempre reservados a los amigos del poder…

Castilla y León se desangra y mientras tanto ustedes están en el despacho del Consejero de Presidencia haciendo mapas con una regla y un compás. Jugando a la ordenación del territorio en un modelo personalista que en este último año ha sido rechazado incluso por representantes de su propio partido en diferentes instituciones.

Lo hemos dicho muchas veces. Diseñaron ese plan cuando les valía con un rodillo que decía Amen a lo que salía del despacho del que todos sabemos que salen las cosas importantes.

Pero ahora ya no es así. Y les falta la humildad de reconocer que deben volver a traer el proyecto y trabajarlo con los nuevos grupos políticos con representación en esta Cámara. Y les falta la humildad de reconocer que no pueden imponer los mapas desde un despacho sin tener en cuenta las mancomunidades que ya existen o las opiniones de los propios alcaldes y vecinos de los municipios…

Y mientras seguimos sin ser eficaces en la lucha contra la despoblación. Y mientras seguimos perdiendo talento.

Y lamentando que la ausencia de tiempo me obligue a tratar estos temas con tanta brevedad no quiero dejarme sin hacer tres reflexiones sobre minería, agricultura y ganadería.

Le dije hace unos meses Señor Herrera que usted seguía buscando votos en la mina. La minería es otro de esos problemas con cuya actuación ejemplifica cual es su forma de gobernar. Lo resumiré rápidamente. Problema serio. Promesas infundadas. Demagogia. Creación de expectativas. Fijación de un enemigo externo. La realidad se impone. Las promesas no pueden cumplirse. Se genera frustración. Se vuelve a poner el foco en el enemigo externo y usted lo maquilla todo con el victimismo.

Y la realidad es que seguimos teniendo el mimo problema que hace un año y doce meses menos para construir soluciones serias.

Y no han sido capaces de dejar de actuar bajo ese mismo esquema ni cuando desde Ciudadanos les forzamos a elaborar un Plan de Dinamización de Municipios Mineros. Nos mintieron en la negociación presupuestaria. Maquillaron el plan reuniendo medidas ya previstas. Su prepotencia les impidió trabajar el plan con nosotros.

Nos entretuvieron y al final, nada de aquello que debía ser.

Nuestra agricultura sigue sin recibir un consistente impulso modernizador desde las Administraciones. Sigue sin tenerse fuerza en Europa y a uno le queda la impresión de que nuestros agricultores merecen más. Se ha perdido un primer año sin que se aborde desde la Junta de Castilla y León una política amplia de acuerdo que otorgue a los profesionales del sector el respaldo que necesitan para seguir adelante.

Y qué decir de la ganadería que ha conocido un año aún más duro que los anteriores. Con una Administración que de nuevo sólo reacciona ante la cercanía del desastre como en el caso de la industria láctea o por empuje de Ciudadanos como en el caso de los ataques del lobo al ganado.

Sigo teniendo la duda de que de verdad comprendan que las familias de los ganaderos no pueden estar esperando ocho o nueve meses para alimentarse, que es el tiempo que  su Gobierno está tardando en pagar unas indemnizaciones que para más inri están calculadas por el propio peritaje de una Junta de Castilla y León siempre caracterizada por pagar poco, mal y tarde.

Insisto en la necesidad de dar la vuelta a la situación y que la Administración por fin se convierta en un aliado de todos estos sectores y no en el enemigo que a día de hoy resulta ser.

Regeneración Democrática: “Unas instituciones que funcionen”

 Hemos hablado de reformas en la modernización de nuestro mercado laboral, de un nuevo tejido productivo, de la necesidad de construir un gran pacto educativo, de blindar un derecho social como es la sanidad y de sectores estratégicos en Castilla y León como la agricultura o la ganadería.

Pero desde luego no vamos a conseguir avanzar, ni en Castilla y León, ni en España, no vamos a conseguir ganar el futuro, si no conseguimos limpiar nuestro país y nuestra Comunidad de corrupción y darnos entre todos unas instituciones sanas y que funcionen.

Y es que usted y yo firmamos, Señor Herrera, un acuerdo hace un año. Un acuerdo que se resumía en que Ciudadanos facilitaba la investidura, y por tanto, la puesta en marcha de un Gobierno presidido por usted – que no contaba con la mayoría  suficiente para ello -; y a cambio, ese Gobierno hacía de la regeneración democrática una de sus prioridades.

No puedo decir que usted mintiese en aquel momento. Se sentó delante de mi y firmó. No sin antes una negociación en la que los suyos fueron a conseguir lo mínimo en materia de regeneración y Ciudadanos lo máximo. No puedo decir lo que usted pensaba en aquel momento. Pero puedo medir lo que ha hecho desde entonces.

Y hoy Señor Herrera, puedo afirmar que su Gobierno NO trabaja por la regeneración democrática y que no son ustedes aliados de la búsqueda de unas instituciones limpias y eficientes.

Han afrontado el cumplimiento del texto acordado con la misma actitud con la que negociaron: con la Ley del Mínimo Esfuerzo.

Aun no está en estas Cortes el Estatuto del Alto Cargo. Hoy no es efectiva la limitación de mandatos ni del Presidente, ni de los Consejeros ni de la Presidenta de las Cortes por ejemplo. Llegará cuando se cumplan 18 meses de legislatura

Y no hace falta mirar demasiado lejos Señor Herrera. En su mismo partido, con voluntad política e interlocutores de fiar, desde el 30 de julio de 2015 está firmada la Limitación de Mandatos del Presidente de la Diputación de Valladolid.  Sólo hicieron falta 2 meses Señor Herrera.

No tienen ustedes ningún tipo de voluntad regeneradora.

Han priorizado prohibir el Toro de la Vega en lugar de aprovechar el pasado pleno para traer de una vez por todas el Proyecto de Ley que Ciudadanos exigió para proteger a los funcionarios que destapan casos de corrupción.

No quieren limpiar nuestra Comunidad de la mancha de la sospecha y de la corrupción. Sólo así se explica el constante bloqueo de las Comisiones de Investigación en estas Cortes de Castilla y León.

Hemos sufrido retrasos. Hemos sufrido la prepotencia de los guardianes a los que usted impuso como Presidentes.Y sobre todo Señor Herrera, usted se niega por activa y por pasiva a comparecer en la Comisión de Investigación de las eólicas, que investiga la principal trama de corrupción política que hemos sufrido en esta tierra.

Iré más lejos, usted faltó el respeto a esta Cámara compareciendo ante los periodistas, afortunados ellos, para sustituir así su comparecencia aquí. Y lo hizo con un tono socarrón, evidentes muestras de nerviosismo y muchas sonrisas.

¿Qué le hace gracia de la corrupción Señor Presidente? ¿Le provoca risa ver a los altos cargos del PP y de este Gobierno desfilar por los juzgados?

Tenemos un concepto cada vez más distinto del humor, y sobretodo, cada vez más distinto de lo que supone luchar contra la corrupción política o como es su caso, esconderla bajo las alfombras.

Hablando de alfombras, usted en estos meses ha perdido hasta la caballerosidad.En sede parlamentaria ha faltado al respeto a este procurador. A este Grupo. Y al decoro de lo que debiera ser un debate parlamentario de cuanta intensidad sea necesaria, pero de cuanta educación debiera exigirse al Presidente de un Gobierno Autonómico.

Pero es tal su pasividad que sigue sin constituirse la Comisión para el Estudio y Racionalización de la Administración que primero comprometieron y luego firmaron el pasado mes de enero.No reconozco en todos estos comportamientos al hombre creíble con el que me senté a firmar hace un año.

Y no es difícil deducir que la base de aquel acuerdo era precisamente la confianza.

Hoy no la hay Señor Herrera. No sé si porque usted está muy cansado y sin fuerzas para luchar contra las malas artes y encabezar un proyecto regenerador, o porque simplemente yo he visto en un año lo que no vi en aquella negociación.

La realidad es que será muy complicado volver a negociar un acuerdo que pase porque Ciudadanos firme y usted actúe si sigue parado y generando desconfianza cada día entre nosotros.

 

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