Elecciones 26-J: ¿Miedo a un ‘Brexit’ hispano?

TERRITORIO CIDIANO

Las encuestas electorales están de capa caída, igual que los ‘ciudadanos’ de Albert Rivera. Ninguna dio en el clavo, oye. Ni siquiera se aproximaron a los resultados que ha deparado finalmente este 26-J sorpresivo.

Ni en los mejores sueños esperaba el PP los 137 escaños que le han dado los españoles (+14) en esta larga segunda vuelta de las elecciones generales. Acaso tampoco Ciudadanos su estrepitoso desplome, 32 (-8). El PSOE pasó de la euforia inicial de 92 escaños, a los -5 que le daba el recuento final, con un total de 85 escaños. Conque la posición de Pedro Sánchez tampoco queda para tirar muchos cohetes: sigue, pues, la caída del socialismo.

¿Qué ha sucedido? Uno aprecia que ha habido poco movimiento entre los votos de las izquierdas y las derechas, si acaso que la derecha ha subido tanto en votos como en escaños. Todo ha seguido más o menos igual. Lo que sí se observa es un trasvase de votos de Ciudadanos hacia la faltriquera del PP, que es de donde procedían. La estrategia de Albert Rivera acercándose al PSOE y negándole la mayor a Rajoy se ve ahora que no era la más apropiada.

Se aprecian también los miedos al tan reciente Brexit del Reino Unido. Esos dos millones largos de ciudadanos británicos que, a toro pasado, están firmando en una lista que pide al Parlamento que se repitan las elecciones porque ellos, aunque votaron sí a la salida, nunca imaginaron que la mayoría optaría por el voto a favor de salir de la Unión Europea. Es la gran lección: votar es una cosa muy seria y el derecho al voto no debe ejercitarse con frivolidad.

Así, es como si muchos votantes en España hubieran visto las barbas a los hijos de la Gran Bretaña. Quita, quita, dejémonos de un ‘brexit’ por el lado de Podemos; preferimos lo malo conocido a lo bueno por conocer de Pablo Iglesias. Que ese Mariano Rajoy simpático e ingenioso que vimos a última hora en El Hormiguero de Pablo Motos siga pastoreando las Españas a pesar del muladar que parece rodearlo.

Conque, ya veremos por dónde salen a partir de mañana los pactos postelectorales.

En Castilla y León el PP han mantenido muy bien el tipo, incluso ha aumentado en un escaño su representación con respecto a las elecciones de 2015: pasa de 17 a 18 escaños en el Congreso. El PSOE sigue como estaba: con 9 escaños. Es decir, no le afecta la caída que se registra a nivel nacional.

Se esperaba, según la encuesta del CIS, que Unidos Podemos duplicara sus escaños, de 3 a 6. Finalmente, se queda como estaba.

El peor parado es Ciudadanos, que pierde dos escaños: el de León, debido a la caída de población en esa provincia, y otro en Salamanca, donde su candidato, Pablo Yáñez, se queda compuesto y sin novia. Su única representación en Madrid se limita al escaño que mantiene en Valladolid.

También se esperan aguas bravas en Izquierda Unida. El pacto con Podemos no fue bien visto por los dirigentes más antiguos de la formación. El pacto, que no ha dado réditos a Podemos y perjudica seriamente a Izquierda Unida, fue cosa de Garzón y de Julio Anguita. Esos viejos dirigentes acaso pedirán ahora cuentas.

Conque, nosotros seguiremos informando. Claro que mañana, el partido de la Roja frente a Italia nos hará olvidar a casi todos esta tensión canalla de las elecciones.

Luego nos envolverá de nuevo la tensión, la de los pactos imposibles, ay.

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