La Junta defiende la calidad del aire de Castilla y León

Señala que en 2015 no superó los valores límite de protección a la salud humana,

Calle Miguel Íscar de Valladolid.

El aire de Castilla y León no superó durante el año pasado ninguno de los valores límite de protección a la salud humana a pesar de ser un año climatológicamente adverso desde el punto de vista de la calidad atmosférica por la cantidad de anticiclones que se registraron y que no favorecieron la dispersión de los contaminantes, según han informado fuentes de la Junta de Castilla y León.

De este modo ya son ocho los años acumulados en los que no se superan en la Comunidad los límites de protección, según las conclusiones del Informe Anual de Calidad del Aire 2015 que la Consejería de Fomento y Medio Ambiente ha publicado en su página web.

En concreto, según los análisis obtenidos en cuanto al dióxido de azufre (SO2), las partículas en suspensión (tanto PM10 y PM2.5), el dióxido de nitrógeno (NO2), el benceno (C6H6) y el monóxido de carbono (CO) se han registrado incluso valores por debajo del umbral superior de evaluación, lo que indica que no llegan al 70 por ciento del valor límite.

En concreto, el azufre, ha registrado entre 1 y 2 superaciones en las estaciones de La Robla, Anllares y Compostilla, muy por debajo, por tanto, de las 24 ocasiones que implicarían la superación del valor límite horario. Es en estas zonas donde se registraron los valores más altos de este contaminante, si bien, las medias anuales no superaron los 25g/m3, cuando el límite diario de protección a la salud humana está fijado en 125g/m3. En el resto de la Comunidad, la presencia de este contaminante es meramente testimonial.

La concentración de partículas en suspensión tampoco superó en 2015 el valor límite. Las mayores cantidades se registraron en la estación de León (6 superaciones), estando el valor límite en 35 superaciones en valor horario. En cuanto al valor medio anual, fijado en 40g/m3, las estaciones de León, Medina del Campo y  Miranda de Ebro, superaron ligeramente los 20g/m3, la mitad del valor límite (40g/m3). El resto de las estaciones se encuentran por debajo del 50 por ciento de ese valor límite.

Para el dióxido de nitrógeno los registros más elevados se dieron en Soria y León y en las estaciones de Valladolid dedicadas al control de las emisiones del tráfico. El dióxido de nitrógeno es típicamente un contaminante originado por las emisiones de tráfico rodado, por lo que son las estaciones que soportan un mayor número de vehículos las que tienen los registros más elevados.

De cualquier forma, sólo en las estaciones de Soria, en tres ocasiones, y en la de Valladolid, se han registrado superaciones del valor límite horario, si bien la legislación contempla un máximo de 24 superaciones al año. En cuanto al valor medio anual, éste tampoco ha sido superado en ninguno de los puntos de medida y sólo Valladolid y León superaron  los 30 g/m3, es decir se quedaron en un 75% del valor límite.

La concentración registrada de benceno y la del monóxido de carbono  siguen estando muy por debajo del valor límite. Lo mismo se detecta para el caso de los metales como el plomo, el arsénico, cadmio y níquel,  incluso en las localizaciones potencialmente más desfavorables.

Por último, es el ozono el contaminante que ha registrado unos valores más altos, como en años anteriores. Esto es así puesto que durante todo el año en dos horas se registró una superación del umbral de información a la población, ligado a episodios de altas temperaturas en verano, hecho que fue comunicado a las autoridades locales, sanitarias y a la población indicando las medidas oportunas para minimizar los efectos de estos episodios con los correspondientes preavisos en horas anteriores en previsión de que llegara a superarse este umbral.

Renovación de equipos

La Junta de Castilla y León prosigue con el programa de renovación de equipos en la red, renovando un total de 17 analizadores, para el ozono, dióxido de azufre, monóxido de carbono y amoniaco, y ha adquirido también un sistema de calibración-dilución y un nuevo captador secuencial de partículas, todo ello con una inversión superior a los 220.000 euros.

Este informe expone los resultados de la evaluación de la calidad del aire del territorio obtenidos a partir del análisis de los registros de todos los analizadores desplegados en la región de las redes públicas y privadas que generan más de 2.000.000 de datos de la calidad del aire.

La Red de Control de la Calidad del Aire de la Junta de Castilla y León cuenta con más de 200 analizadores repartidos por toda la región, que vigilan la calidad del aire durante las 24 horas y los 365 días al año. Para su correcto funcionamiento, se destinan alrededor de 600.000 euros al año, con objeto de mantener operativa dicha red y que en números destaca más de 650 visitas de mantenimiento a las cabinas y algo más de 200 calibraciones.

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