El STEs rechaza las evaluaciones externas en Educación Primaria

El sindicato se opone a este modelo en tercero y sexto y anuncia un recurso ante la resolución del Ministerio por los cuestionarios que se aplicarán al alumnado, las familias y la dirección de los centros

Una clase de Educación Primaria.

El Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza (STEs) de Castilla y León rechaza las evaluaciones externas en tercero y sexto de Educación Primaria y, además, ha anunciado que recurrirá la resolución del Ministerio por los cuestionarios que se aplicarán al alumnado, las familias y la dirección de los centros.

Tal y como impuso la LOMCE y su calendario de implantación, el pasado curso ya se realizó la Evaluación de 3º de Primaria. Este Curso 2015-16, a finales de mayo, el alumnado que cursa 3º habrá de someterse a las pruebas de evaluación individualizada y, además, el de 6º de Primaria, a las pruebas de Evaluación de final de etapa.

STECyL-i denuncia que ni el Ministerio de Educación ni la Consejería Educación, pese a las numerosas objeciones que los diferentes agentes educativos y una mayoría de las fuerzas con representación parlamentaria hemos venido haciendo en relación a las pruebas de evaluación final de Primaria, han querido acordar su paralización.

Si bien STECyL-i valora positivamente que al menos se hayan suprimido los efectos académicos de las evaluaciones individualizadas, de tercer curso y la de final de etapa, hemos de denunciar que el resultado de la evaluación individualizada de final de etapa se refleje en el expediente, historial académico y en el informe de evaluación final de la  etapa del alumno/a. Así mismo, consideramos positivo de cara a evitar la elaboración de ranking de centros que se impida el establecimiento de clasificaciones de centros con los resultados de las evaluaciones individualizadas, aunque no hay garantías de que esto llegue a cumplirse.

A pesar de estas cesiones del MECD y la Consejería de Educación, STECyL-i rechaza y mantiene su oposición este tipo de evaluación “externas”, de manera especial la de 6º de Primaria, porque considera que con las evaluaciones preceptivas a realizar por el equipo docente que atiende a cada uno de los alumnos, con el registro de sus capacidades y logros realizados a lo largo de la etapa, con la elaboración de un informe individualizado de final de Educación Primaria en donde se recogen los objetivos y el grado de adquisición de las competencias de la etapa… etc., es más que suficiente y  que no es necesario que se atienda a otras pruebas “externas” que no aportan ninguna mejora en el Sistema Educativo.

Además, desde STECyL-i queremos subrayar que de forma simultánea a la celebración de la evaluación final de etapa de 6º de Primaria se pasarán los cuestionarios de contexto a alumnado, familias y dirección del centro que fueron publicados por el MECD sin consenso alguno, mediante Resolución de 30 de marzo de 2016 en la que se definen los cuestionarios de contexto y los indicadores comunes de centro para la evaluación final de Educación Primaria, con el pretendido propósito de obtener información sobre las condiciones socioeconómicas y culturales de los centros para la contextualización de los resultados obtenidos; aunque, como denunciamos, varias preguntas incluidas en los cuestionarios a alumnado, familias y dirección del centro exceden de dicho propósito y pueden servir de evaluación encubierta del profesorado.

Entre algunas de las preguntas que han de responder el alumnado figura: “¿Los profesores de mi colegio son justos conmigo?”, “¿Se les da bien explicar?”, “¿Escuchan lo que tengo que decir?”, “¿Sé lo que esperan que haga?”, “¿Responden a mis preguntas con claridad?”… una serie de preguntas dirigidas a evaluar a los profesores desde la perspectiva de alumnos que no han alcanzado la madurez suficiente para responder a este tipo de cuestiones –quizá ni la propia reflexión al respecto- y, muy difícilmente, sin que puedan estar influidas por otros actores subjetivos.

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