Menos misas y más humanidad

Son ya más de diez los días que llevo intentando ordenar pensamientos y palabras, lograr expresar lo que a muchos no se les permite.

La Unión Europea, esa a la que pertenecemos y dice se deben respetar los Derechos Humanos, ha decidido que los refugiados Sirios deben ser “devueltos”, porque simplemente no tienen cabida en el continente Europeo.

En este siglo, el XXI, parece que los dirigentes europeos tienen menos corazón, menos sesera y menos humanidad que aquellos contra quienes dicen luchar, los terroristas del DAESH.

A todos nos golpea muy dentro el miedo, el horror y el dolor de todas aquellas familias afectadas por éste tipo de terrorismo, el de París, Bruselas, Paquistán y tantos otros lugares del mundo en que se produce. Hay quién aún se horroriza al ver la imagen del pequeño Aylan, boca abajo, sin vida , en la orilla del mar.

Entre tanto se escuchan discursos propios de la extrema derecha, la cuál por cierto se manifiesta y maltrata a todos aquellos refugiados que buscan ayuda. Dicen que entre ellos se cuelan terroristas, que vienen a quitarnos el trabajo y que por qué vamos a tener que pagarles la sanidad, educación y todo aquello que supone ayudar a éstas personas. Es sencillo decir esto, es aún más cómodo decidir “devolver” a todas estas personas, como si se tratasen de paquetería, pero por favor, vamos a dejarnos de discursos baratos, sobre todo estos dirigentes europeos, especialmente aquellos que tan beatos son. La religión, cualquier religión, predica la ayuda al prójimo, el tender la mano y defender a las personas. Parece que tanto a beatos europeos, como a los que no lo son, poco les importa la religión, pero también la carta de los Derechos Humanos.

Se lucha contra el DAESH por terrorismo, pero cabe hacerse una pregunta ¿no es terrorismo abandonar a su suerte a personas que huyen de bombas y atentados suicidas a diario? ¿No es terrorismo enviarles a la muerte de Siria, teniendo la opción de ayudarles? Yo creo que sí que lo es, y mucho peor que el de DAESH, ya que éste segundo tipo de terrorismo lo ejercen nada más y nada menos que nuestros representantes en Europa.

A todos aquellos del discurso fácil, a todos aquellos que asisten a misa de domingo y a todos aquellos que de forma hipócrita dicen que la imagen del pequeño Aylan no debe volver a producirse, les recuerdo que son ellos mismos quienes están permitiendo este horror, quienes están poniendo rejas a quienes intentan huir de lo mismo contra lo que se combate.

Me gustaría que todos reflexionemos sobre la realidad en la que nos encontramos, que no es otra que una III Guerra Mundial, en la cual estamos denegando el derecho de asilo a quienes la padecen de forma directa.

El mensaje que quiero transmitir es que la religión que muchos profesan y defienden, que exhiben en esas misas de domingo, comiencen a demostrarla, porque si no estarán haciendo eso de “A Dios rogando, y con el mazo dando”.

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