Una voz unida y fuerte para reivindicar la música en directo

Las salas de conciertos de Castilla y León se han asociado para salvar las distancias territoriales de la Comunidad y buscar objetivos comunes

La sala Porta Caeli es una de las asociadas (Foto: Porta Caeli).

Lograr asentar un circuito autonómico de conciertos y tener más fuerza para reclamar ayuda institucional, son los objetivos que han movido a un grupo de salas de música en directo de Castilla y León, que han decidido asociarse para unir sus voces y salvar las grandes distancias territoriales que tiene la Comunidad y que hasta ahora suponían un inconveniente a la hora de sumar fuerzas.


La nueva asociación, ‘Castilla y León en vivo’, tiene dos objetivos prioritarios, el primero es “crear un circuito autonómico que permita organizar una especie de giras por la Comunidad a las bandas y el segundo es encontrar ayuda por parte de las instituciones”, ha aseverado el presidente de la asociación y dueño de la sala Hangar en Burgos, Miguel Tudanca, en el transcurso de una mesa redonda sobre este tema.


De momento la ayuda económica por parte de la Junta de Castilla y León tendrá que esperar, ya que tras solicitarla les han comunicado que “los presupuestos están cerrados” para el presente ejercicio, aunque se han mostrado abiertos a contar con ellos para años siguientes, ha comentado esperanzado Tudanca.


Las trece salas de música que se han decidido sumar al proyecto anualmente logran mover a unas “150.000 personas y generan más de 100 puestos de trabajo”, ha explicado en la mesa redonda el gerente de la Asociación Cultural Coordinadora Estatal de Salas de Música en Directo (ACCES), Armando Ruah.


Los dueños de las salas han charlado airadamente en la mesa redonda y han destacado “los tiempos difíciles” por los que pasa la música en directo, especialmente debido a una “ambigüedad legal en la materia, que no beneficia ni a las salas ni a los artistas”, ha comentado Carlos Quintana, de la sala Porta Caeli en Valladolid.


Una ambigüedad que atañe, por ejemplo, al régimen de trabajadores de los artistas, pues “la mayoría de ellos no están dados de alta en la Seguridad Social”, ha explicado Jorge Mateos, de la sala Tararí de Ponferrada.


Otro de las decisiones políticas que más les ha perjudicado, según los dueños de las salas, es la subida del IVA en los espectáculos culturales, pues “además de que en España no existe una cultura de pagar por la música van y suben los impuestos”, se ha lamentado Tomás del Pozo, dueño de la sala Secretos, en Mayorga.


Todos los dueños de las salas, que cuentan con una dilatada experiencia en el sector, han reivindicado el poder de la música como elemento cultural de primer orden en la sociedad y han pedido a las instituciones competentes que tomen medidas para solucionar “esta situación de confusión en el terreno legal”, ha clamado Quintana.


Dentro de los objetivos más próximos de la asociación está crear un circuito al estilo de ‘En ruta’, un proyecto puesto en marcha por la sociedad de Artistas, Intérpretes y Ejecutantes (AIE) basado en “seleccionar a 18 artistas y subvencionarlos para que toquen en cuatro conciertos fuera de sus Comunidades Autónomas y así se den a conocer”, ha explicado la coordinadora del circuito, Gema Sánchez.


Muchos de estos dueños de salas son los herederos de la ‘Red café música’, un proyecto que puso en marcha la Junta de Castilla y León pero que “abandonaron con la llegada de la crisis”, ha explicado del Pozo, quien también ha añadido que la decisión de crear esta asociación surgió a raíz de coincidir en varias ocasiones en los congresos nacionales organizados por ACCES.


Todos ellos también han coincidido en señalar que la música es su modo de ganarse la vida, pero que “nadie debe olvidar que nuestras salas son un negocio”, ha sentenciado Quintana.

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