El XXXIII Aniversario de un Estatuto en evolución

Pleno de las Cortes celebrado en Segovia en 1983

El Estatuto de Autonomía de Castilla y León sopla hoy 33 velas. Más de tres décadas ha recorrido ya Castilla y León al amparo de un Estatuto que se redactó en armonía con la Constitución española, con las aspiraciones propias del autogobierno, y que fue aprobado el 25 de febrero de 1983. Por delante restaba la ardua tarea de hacer Comunidad y de fomentar el espíritu regional en el que se sigue trabajando en su XXXIII Aniversario.

Tras la firma en 1981 del pacto autonómico, el proyecto de ley de Estatuto de Castilla y León sufrió una tramitación larga y compleja que supuso salvar rencillas localistas e intentos secesionistas de León, Burgos y Segovia.

El Estatuto se refería a las Cortes de Castilla y León como la primera institución básica de la Comunidad, máximo órgano de representación de la población y con la atribución de ejercer la potestad legislativa. El presidente de la Junta se convertía en la segunda institución del autogobierno al frente de la propia Junta de Castilla y León, tercera institución que ejercía de Ejecutivo regional y se conformaba como órgano de gobierno y administración. Las competencias de la Comunidad se ajustaban a lo establecido en la Constitución y nacía además el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.

En 1994, once años después de su aprobación, se produjo la primera reforma del Estatuto para establecer la “normalización” de las Competencias de la Comunidad introduciendo el traspaso de sanidad, salvo el Insalud, y asumiendo el desarrollo legislativo y la ejecución de la enseñanza. Los traspasos tardaron en llegar y fue en 1995 cuando se asumió en Castilla y León la educación universitaria, en 1996 el traspaso del Imserso y en 2000 la enseñanza no universitaria. Esta reforma permitió a Castilla y León igualarse en competencias con las calificadas como históricas por la Constitución: Andalucía, Galicia, País Vasco y Cataluña.

En 1999 llegaba una nueva y profunda reforma para ampliar las competencias de Castilla y León, en esta ocasión, enfocada en las instituciones de autogobierno de la Comunidad que se incorporaron al Estatuto y se suprimieron las limitaciones de 1981. El presidente de la Junta podría ahora elegir el número de sus consejeros y se eliminaba la prohibición de que los procuradores pudieran obtener un sueldo por su actividad parlamentaria, entre otras medidas de calado. Para la actual presidenta de las Cortes, Silvia Clemente, esta fue la reforma de consolidación institucional y competencial. Se introdujeron con esta reforma en el Estatuto dos instituciones ya existentes: el Procurador del Común y el Consejo Económico y Social, y se crearon otras dos nuevas: el Consejo Consultivo y el Consejo de Cuentas para realizar funciones de fiscalización externa. Entre las desilusiones, la eliminación de la gestión de la Cuenca del Duero. Sin duda, el traspaso del Insalud en 2002 supuso uno de los grandes momentos para la Comunidad.

Aprobación de la tercera reforma del Estatuto en el año 2006
Aprobación de la tercera reforma del Estatuto en las Cortes en el Castillo de Fuensaldaña

Pasados 7 años, en 2006, se presentaba en las Cortes la tercera gran reforma del texto, la de mayor envergadura desde 1983. Se pasaba de 51 a 91 artículos, se definía a Castilla y León como “Comunidad histórica y cultural que tiene su origen en los antiguos Reinos de León y de Castilla…” y se establecía el territorio compuesto por las actuales nueve provincias que lo conforman.

Registro de la tercera reforma en diciembre del 2006
Registro de la tercera reforma en el Congreso de los Diputados en diciembre del 2006

También se amplían en esta reforma los privilegios a los extranjeros, un mayor catálogo de derechos políticos, administrativos y sociales, se asentaban las bases de la asistencia a dependientes y se fija la renta garantizada de ciudadanía. Incluso se prevé la eventual creación de un Consejo de Justicia de Castilla y León y se marca el 23 de abril como fiesta oficial de la Comunidad. En definitiva, se mejoró el funcionamiento de los órganos de autogobierno e institucional y se reconocen derechos sociales de los ciudadanos. El Senado aprobó esta reforma en octubre de 2007.

Inauguración oficial de la nueva sede de las Cortes de Castilla y León en 2007
Inauguración oficial de la nueva sede de las Cortes de Castilla y León en 2007

Hoy en día el Estatuto establece además unas competencias exclusivas para Castilla y León de organización territorial, ordenación de la Hacienda, asistencia social, denominaciones de origen, ferrocarriles o carreteras que discurran íntegramente por el territorio, entre otras materias. Además, se anima a promover el uso del castellano a nivel nacional e internacional, así como su aprendizaje en la propia Comunidad.

El presidente de la Junta brinda junto a expresidentes del Ejecutivo y Legislativo de la Comunidad en el 25 aniversario del Estatuto de Autonomía
El presidente de la Junta brinda junto a expresidentes del Ejecutivo y Legislativo de la Comunidad en el 25 aniversario del Estatuto de Autonomía

No es menos cierto que ahora, en este 2016, la cambiante realidad política y social ha obligado a poner sobre la mesa la necesidad de una nueva reforma del Estatuto. Los cinco grupos parlamentarios de las Cortes de Castilla y León coinciden en esa idea, pero la presidenta del parlamento, Silvia Clemente, reitera que es de vital importancia el consenso de todas las formaciones en este asunto.

Jornada de puertas abiertas en la actual sede del parlamento regional
Jornada de puertas abiertas en la actual sede del parlamento regional

Cuestiones como el suelo social, la regeneración democrática o la solidaridad territorial son algunos de los retos que deberán congregar el respaldo de los grupos de la Cámara, para que, en palabras de Clemente, se avance en un mejor estatuto de autonomía que ofrezca una “respuesta eficaz” y que permita “sumar e integrar” las “distintas sensibilidades”.

1 Comentario

Dejar respuesta