La enésima semana clave para el soterramiento

"Delicada situación financiera" de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad

Puente, Gato y Saravia antes de la reunión.

Desde hace casi veinte años Valladolid vive el soterramiento a ritmo de sobresalto, polémica política y frustraciones encadenadas. La materialización del famoso Plan Rogers cada vez está más lejos, no sólo por la tesitura económica y los constantes aplazamientos, sino por la “delicada situación financiera por los créditos ya consumidos” que atraviesa la Sociedad Valladolid Alta Velocidad, tal y como ha explicado el presidente de la Sociedad y secretario de Estado de Infraestructura, Transporte y Vivienda en funciones, Julio Gómez-Pomar.

La última reunión de la Sociedad estaba marcada por el necesario traslado inmediato de los talleres de Renfe y por constatar si el soterramiento tiene o no un futuro posible. “Hemos decidido convocar una nueva reunión del consejo el próximo jueves, para que esta semana podamos renegociar las condiciones y plazos de la deuda con los bancos y después decidir qué vamos a hacer y redimensionar el proyecto”, ha detallado Gómez-Pomar.

Gómez-Pomar se ha referido en varias ocasiones al convenio inicial de la Sociedad, del año 2002, que establece que está formada al 50 por ciento por las entidades del Ministerio de Fomento (37 por ciento Adif y 13 por ciento Renfe), un 25 por ciento la Junta y otro 25 por ciento el Ayuntamiento, y que esa es también la relación de las aportaciones económicas que tiene que hacer cada parte.

En las últimas semanas, el Ayuntamiento ha insistido que no tiene sentido haber puesto el 25 por ciento de lo hecho hasta ahora, básicamente los nuevos talleres de Renfe, si el escenario en un futuro a corto plazo es que la Sociedad no quiera seguir adelante con el proyecto global, soterramiento incluido. “Vamos a hacer todos los esfuerzos para que la operación sea completa, Renfe va a liberar unos terrenos en los viejos talleres para que generen recursos para el soterramiento”, ha apuntado Gómez-Pomar con un argumento válido en el momento inicial del proyecto, pero que ha perdido vigencia al tiempo que se han devaluado esos terrenos, lejos ahora de poder costear el valor de la operación.

Prudencia en las valoraciones

Óscar Puente ha sido prudente tras el encuentro y ha indicado que “el jueves que viene será la continuación de la reunión de hoy, con el resultado de la negociación con los bancos y será ese ese el momento para decidir qué hacer”. Para el alcalde de Valladolid, la revisión del convenio de 2002 de la Sociedad es “esencial”, después de que las operaciones se hayan centrado en los talleres y no en el soterramiento.

“Hemos planteado a Renfe que pague la diferencia que hay entre el valor de los talleres y lo que valen los terrenos”, ya que la cantidad inicial del coste de los nuevos talleres se ha triplicado con su construcción y la diferencia es de más de 100 millones. “Han dicho que van a estudiar esa posibilidad por lo que lo veremos en los próximos días”, ha indicado Puente.

Lo cierto es que el siguiente plazo para pagar la deuda de la Sociedad vence el 31 de marzo y los retrasos hasta ahora han hecho que los bancos congelen las cuentas. “Vamos a hacer propuestas abiertas para la negociación a los bancos, porque la Sociedad tiene una posición común para renegociar este préstamo”, ha aclarado Puente.

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