Izal lleva al éxtasis a 1.400 personas en el LAVA

Repiten cita este sábado, con las entradas agotadas

La banda de música indie-pop IZAL contentó la noche de 1.400 personas en el Laboratorio de las Artes de Valladolid (LAVA). La banda presentaba en la ciudad vallisoletana su nuevo disco ‘Copacabana’, el cual salió a la luz el 18 de septiembre del pasado año. En general, las sensaciones recogidas en la sala fueron positivas desde el primer instante hasta el último.

El concierto tuvo lugar a las 22:00 horas y las puertas se abrieron al público una hora antes del comienzo del evento. Las agrupaciones de gente, alineadas en filas, era inmensa incluso antes de apertura del recinto. Los más fieles a la banda llevaban desde las 17:00 horas esperando, junto a las puertas de la sala LAVA, el mágico momento en el que el quinteto de IZAL saltara enérgico al escenario.  Quinteto  compuesto  por  Mikel  Izal,  vocalista  y compositor;  Alejandro  Jordá, batería; Enmanuel Perez (“el gato”), bajo; Alberto Pérez, Guitarra e Iván Mella teclado.

Ya en el interior del recinto las personas iban ocupando el espacio de la gran sala gris del ‘Laboratorio de las Artes de Valladolid’ hasta llenar la sala al completo. El grupo madrileño   se ausentó 16 minutos de la hora prevista. A lo largo del concierto excusaron su dilación por la demora de una obra de teatro de la que no podían ausentarse. “Siempre que sea por cultura esperaremos lo que haga falta”, explicó Mikel Izal.

Cuando saltaron al escenario no dirigieron ni una sola palabra a su público. Fueron directos al grano y  comenzaron fuerte.  Alberto   Pérez  y el propio Mikel Izal saltaron con energía al escenario. Tocaron tres canciones que hicieron enloquecer al público, que saltaba al ritmo de ‘Copacabana’(canción que pone nombre al disco que están publicitando a través de la gira), ‘Despedida’ (del disco ‘Agujeros de Gusano’) y ‘Hambre’. Cuando terminó con esta última canción, Mikel Izal agradeció la presencia del público vallisoletano. Un público que a su juicio siempre trató muy bien al grupo desde su estreno en el festival del ‘Intro Music’ en 2012. Antes de retomar el concierto anunció que no solo se tocarían temas de ‘Copacabana’ (también de sus discos ‘Agujero de Gusano’ y ‘ Magiay Efectos especiales’) y prometió una noche de diversión.

Durante   sus   dos   horas   de   concierto   se   mezclaron   temas   decididos   e   intensos   con   temas   más relajados y reflexivos. Canciones para saltar una y otra vez, como ‘Arte Moderno’, ‘Tambores de Guerra’, ‘Oro y Humo’ o ‘Agujeros de Gusano’. Y canciones que Mikel canta sentado y en las que cada integrante del público agarra del hombro a su amigo más cercano y canta la letra con los ojos también cerrados, tratando de sentir la emoción. Manifiestos momentos de la exacerbación de estos sentimientos se observó cuando sonó ‘Los seres que me llenan’ o ‘Palos de Ciego’, también ‘Prueba y error’.

Haciendo un repaso de IZAL. El grupo se fundó como tal en 2010 cuando Enmanuel Pérez y Mikel Izal se conocieron en Skopje (Macedonia), motivo de la Bienal de Jóvenes europeos. Entonces, IZAL no era el grupo conocido hoy. Era una pequeña banda que quería vivir de la música. En ese sentido Mikel Izal no olvida sus comienzos y así lo manifestó a lo largo del concierto: “Quería trasladar a nuestro  concierto el ambiente de esos  pequeños  clubs, salitas   pequeñas donde tocábamos de pie porque sentados nos daba vergüenza. Sin esas pequeñas salas no podríamos ser grandes, Así que ir a salas pequeñas a ver conciertos de bandas que serán grandes algún día”.

Mikel Izal considera que el antes y el después del grupo es una canción muy especial para ellos. Una canción que les marco un antes y un después en el panorama musical. Esa elegida es ‘Magia y Efectos Especiales’. La cantó con pasión, con mucho cariño y el público sintió sus letras. Pero el tema más emotivo fue con diferencia ‘Pequeña gran revolución’. Una tonada en la que el compositor se inspiró en “la personita” que ha hecho a su hermana madre, a sus padres abuelos y a él tío. Su emotividad fue tal que no pudo mantener los ojos abiertos mientras versaba su letrilla.

Cuando el grupo anunciaba su despedida el grupo mostraba con gritos sus negativas. Comenzaba entonces   el   augurio   de   una   gran   noche   con   tres   canciones   admiradas   y   queridas   por   sus   ‘fans’: ‘Mujer de Verde’ (del disco ‘Magia y efectos especiales’ y ‘El Baile’ y ‘Qué bien’.   Saltaron   confetis   por   los   aires,   que   llenaron   el   decorado   de   color,   en   los   últimos instantes de la canción ‘Que Bien’. Fue un final digno de un concierto que dejo buen sabor de boca a la mayoría de asistentes y sobre todo muchas sonrisas.

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