León reivindica este 1 de mayo una provincia “herida de muerte”

Cerca de dos mil personas participan en la manifestación por el Día del Trabajo en la capital leonesa, en una provincia muy castigada por los efectos de la crisis económica

Como cada 1 de mayo, León volvió a echarse a la calle en la reivindicación de los derechos de los trabajadores, más si cabe en una provincia como la leonesa, que nota con especial intensidad la crisis en su sector industrial, haciendo que se encuentre en el vagón de cola nacional en cuanto a tejido productivo. La pérdida de población y el paro están lastrando a una provincia que está “herida de muerte”, pero que quiere mirar adelante y reivindicar mejoras.

Con un día soleado que acompañaba para salir a la calle, cerca de dos millares de personas participaron en la manifestación, que partía desde los sindicatos con la tradicional traca de petardos, y recorría las principales calles del centro de la ciudad.

Los líderes provinciales de los sindicatos encabezaron la marcha, explicando Enrique Reguero, delegado provisional de UGT en León, que la provincia se encuentra “en la UVI”, necesitando de “un punto de inflexión” para acabar con “tanta crisis y tantos recortes que recaen siempre en la clase trabajadora”. Reguero ha reclamado que se deroguen las dos últimas reformas laborales, algo necesario “para que los trabajadores recuperen sus derechos”, ya que en su opinión “estamos volviendo a niveles más propios del siglo XIX que del XXI”.

En la misma línea se ha mostrado Ignacio Fernández, líder provincial de CCOO, que lamentó que el supuesto inicio de la recuperación económica lo estén notando solo unos pocos, preguntándose qué pasa con los trabajadores del sector minero, del lácteo, del ferroviario, de Correos o del sector público en la provincia, ya que ahí no existe esa anhelada recuperación, por lo que pidió “sacar conclusiones de a quién han beneficiado todas las medidas que Gobiernos han puesto en marcha para la crisis”.

Además de los líderes sindicales, se ha podido ver a representantes de la política autonómica como el secretario general de Podemos en Castilla y León, Pablo Fernández, que ha reivindicado que, en el contexto actual, “el 1 de mayo tiene más sentido que nunca”, después de que “las políticas neoliberales se hayan materializado en las dos últimas reformas laborales”, que en su opinión han sido “absolutamente regresivas e involutivas para los derechos de los trabajadores”, por lo que lamentó que “a día de hoy es muy habitual ser pobre y ser trabajador”, ya que “vivimos instalados en una tremenda precariedad laboral”, reivindicando “políticas que generen empleo de calidad y dotar de mayores instrumentos a la negociación colectiva”, algo por lo que mostró su esperanza “en un Gobierno de verdadero cambio” tras las próximas elecciones.

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