El León Rugby se proclama campeón en el último minuto

La final de la Liga Interregional ante el ADUS Salamanca tuvo emoción hasta el último momento, decantándose finalmente para los leoneses por 22-19

El Levidrio León Rugby logró una trabajada victoria y podrá luchar por el ascenso (Foto: D. Morán Alonso)

Minuto 67, tras la transformación, el ADUS se coloca 7 arriba con solo 13 minutos por delante tras venir desde un 12‐5. Pintan bastos para los locales, que comienzan a palpar la posibilidad de que el título se les vuelva a escurrir cuando casi lo rozaban. Pero aún quedaba mucha tela por cortar…

El partido se presentaba apasionante. Por un lado el Levidrio León Rugby, que ejercía de anfitrión y había dejado atrás a Physiorelax Palencia RC, vigente campeón, en semifinales y a Arroyo RC en cuartos en dos eliminatorias bastante disputadas. Enfrente, el ADUS, trayectoria inmaculada durante toda la temporada, que se presentaba en Puente Castro tras haberse deshecho con relativa facilidad del Bathco B y CRS en sus respectivos cruces. Con estas credenciales el partido auguraba un igualado desenlace… ¡y vaya si lo fue!

A la hora del pitido inicial más de 500 aficionados se congregaban en las gradas con cerca de 150 desplazados salmantinos, muestra indudable del exponencial crecimiento del rugby a nivel nacional (como así atestiguó igualmente el llenazo en Zorrilla para la final de la Copa del Rey).

En las primeras jugadas, los leoneses marcaron su territorio con un par de buenos maules, dominando el lateral y las melés, punto débil del equipo durante toda la temporada, y forzando golpes de castigo que obligaban a los salmantinos a jugar en su campo. No obstante en un acto fruto de los nervios propios de una final, Mati cometió un antijuego que le mandó diez minutos a la grada. Lejos de descomponerse, los locales subieron el ritmo de juego y tras un lateral a cinco metros de marca lograron anotar el primer ensayo por medio de Ordás que Kike no acertó a convertir por poco. Espoleados tras adelantarse en el marcador. Los del Levidrio continuaron jugando en campo contrario y forzando infracciones visitantes, lo que costó al bando universitario perder a dos jugadores con tarjeta amarilla por reiteración de golpes de castigo. No obstante, resistieron bien las acometidas de la delantera blanquiverde y supieron aprovechar un despiste de los leoneses para anotar un ensayo cerca del banderín obra de Curto para poner la igualdad en el marcador y poco después en el número de efectivos. En estos compases llegó el ecuador del encuentro.

Tras el paso por vestuarios, el encuentro entró en una fase de indefinición sin un dominador claro del ritmo. Los del ADUS, eso sí, comenzaron a dominar con cierta facilidad las melés. En estas, una jugada de rápidas continuidades por parte de los delanteros locales permitió una situación de superioridad en el ala que Omar se encargó de materializar, consiguiendo la marca bajo palos, facilitando así la conversión de Mati y colocar de este modo el 12‐7 en el marcador. Los visitantes, mejor físicamente, comienzan a dominar territorialmente y embotellan a los leoneses en zona de 22. Fruto de este dominio, tras una melé para ADUS, el octavo inglés, Emeka, consigue una salida franca para anotar centrado y colocar las tablas tras la consiguiente conversión. Los salmantinos continúan dominando y recuperando rápidamente la posesión del oval y poco después anotan el tercer ensayo, dejando el tanteo en 12 a 19 para el equipo charro.

No se dijo una palabra en las filas del Levidrio tras el ensayo, pero no había necesidad. La experiencia es un grado y se sabe que las prisas suelen ser pésimas consejeras. Cada jugador asumió su rol y se dirigió a medio campo para el reinicio del juego. Gracias a una presión más agresiva de los locales, los salmantinos cometieron una infracción frente a palos a la salida de su zona de 22 y los locales dudaron en su decisión. Decidieron pedir palos para intentar el ensayo en el tiempo restante. Transformación conseguida por Mati y 15 a 19 con cuatro para el final. Continúa la presión local y tras una melé para los visitantes, el Levidrio recupera la posesión con un golpe franco. Saque a la mano, penetración de la delantera y apertura rápida del balón hacia la zona del ala. Aritz, que comenzó el partido desde el banquillo aparece sobre la línea de banda y aprovechando el preciso pase de Kike, consigue zafarse de la marca y anotar junto al banderín. En esta ocasión es Raúl quien acierta con la transformación y sitúa el 22 a 19 que a la postre sería definitivo. Con una sola jugada por delante, el balón salió a saque de lateral tras una patada del ADUS y el árbitro decretó el final del encuentro y de la liga.

Precioso partido de dos conjuntos que se entregaron hasta la extenuación. Título de Liga para el Levidrio León Rugby que llega a las vitrinas de manera agónica tras haberse escapado la temporada anterior del mismo modo. Mención especial para el festivo ambiente que se vivió en las gradas con cerca de 150 aficionados visitantes y un ejemplar comportamiento de ambas aficiones, que disfrutaron de un emocionante espectáculo a pesar de las inclemencias meteorológicas.

En breves fechas dará comienzo la fase de ascenso a División de Honor B a la espera del calendario que ha de publicar la Federación Española. Los leoneses, tras haberse sacado la espina clavada en la final perdida el año pasado, se presentarán sin presión dispuestos a ofrecer su mejor versión frente a equipos de mucho mayor presupuesto, pero aspirando a dar la sorpresa y no renunciar a nada.

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