La Diócesis de León aporta tres piezas a Las Edades del Hombre

El obispo Julián López remarcó su “satisfacción especial como toresano porque mi pueblo, Toro, sea la sede elegida para esta nueva edición de Las Edades”

Piezas que la Diócesis aporta a la exposición 'AQVA'

La Diócesis de León aporta tres piezas a la exposición ”AQVA” que organiza la Fundación de Las Edades del Hombre y que se inaugurará este mes de abril en la villa zamorana de Toro, en dos espacios emblemáticos, la Colegiata de Santa María la Mayor y la Iglesia del Santo Sepulcro. Una muestra que se ha presentado esta mañana en León en un acto que ha acogido el Salón del Trono del Palacio Episcopal y que ha presidido el obispo Julián López, quien ha asegurado que “como toresano es para mí una satisfacción el que hoy se presente una edición de La Edades del Hombre que va a tener lugar en mi pueblo de origen, Toro”.

El prelado legionense recordó que “aquí en León se celebró la tercera edición de este proyecto expositivo que estuvo dedicada a la música, precisamente en la Pulchra Leonina, en la Catedral que es, si cabe, más inmaterial porque, aunque tiene piedras, tiene sobre todo cristal y luz como ya dijo san Juan XXIII cuando siendo cardenal-patriarca de Venecia pasó por León en su viaje a Compostela”.

Tres piezas notables

El delegado diocesano de patrimonio, Máximo Gómez Rascón, realizó una detallada explicación de las tres piezas que la Diócesis de León aporta a esta nueva edición, la vigésimo primera, que se prolongará desde este mes de abril hasta noviembre y que estarán presentes en el discurso expositivo que se organizará a partir del título genérico “AQVA” con 130 obras que se organizan en seis capítulos en l: “Agua de vida”, “Preparando caminos”, “Los cielos se abrieron”, “Cristo, fuente de agua viva”, “El bautismo que nos salva” y “Renacidos por el agua y el espíritu”.

La primera pieza que destacó Máximo Gómez Rascón fue una escultura de San Juan de Sahagún que forma parte del Monasterio de Santa Cruz de las MM. Benedictina de Sahagún, datada en el siglo XVII y realizada por autor anónimo en madera policromada. “Es una imagen de ese gran santo leonés, San Juan de Sahagún, teólogo en Salamanca, gran predicador, profeta de las obras sociales, y que entra en esta exposición por uno de los milagros que más fama le dieron, el milagro del pozo o milagro del agua” relató Gómez Rascón, quien recordó que en la Diócesis hay otras dos esculturas notables de San Juan de Sahagún, una de ellas en el Monasterio de la Velilla.

A continuación el delegado de Patrimonio se refirió a otra pieza, el acetre o calderillo “que tenemos en la Catedral y que se utiliza rarísimamente, realizado en cristal de roca y que ya Gómez Moreno en los años veinte del siglo pasado decía que era una pieza rara y que posiblemente había sido de importación, con un cristal de roca labrado y una rica guarnición de plata al estilo borgoñés, que se utiliza para la aspersión del agua, otro tema muy entroncado en la liturgia cristiana”.

Y por último Gómez Rascón se refirió a un capitel mozárabe fechado hacia el año 930 y localizado en el entorno de Sahagún, que se custodia en el Monasterio de Santa Cruz de las MM. Benedictinas de Sahagún y  “que por su tamaño grande indica que perteneció a una construcción de carácter monumental y que fue reconvertido en pila al quedar alejado de su construcción inicial, una reconversión que seguramente se realizó en el siglo XII que fue cuando comenzaron a colocarse las pilas benditeras a la entrada de las iglesias para santigüarse y realizar desde allí las aspersiones, algo que se generalizó en todos los templos a partir del siglo XIV”.

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