Suspenden hasta mañana la búsqueda del niño arrastrado por el Sil

Tras tres horas de rastreo del río, entre los puentes García Ojeda y de Toral de Merayo, la falta de luz ha impedido seguir con las labores de búsqueda

Bomberos de Ponferrada durante las labores de búsqueda del menor de 13 años que esta tarde cayó al río Sil, al parecer para recuperar un balón con el que jugaba junto a su hermano, y fue arrastrado por las aguas en una zona en la que este cauce discurre con mucha fuerza. EFE/Ana F. Barredo

Los bomberos de Ponferrada, así como Policía Nacional, Local y Protección Civil de la capital berciana han suspendido temporalmente poco antes de las diez de la noche la búsqueda del niño rumano de 13 años que fue arrastrado por las aguas del río Sil.

Tras tres horas de rastreo del río, entre los puentes García Ojeda y de Toral de Merayo, la falta de luz ha impedido seguir con las labores de búsqueda.

Mañana en cuanto sea posible se reanudará el rastreo del río, según ha confirmado la alcaldesa de Ponferrada, Gloria Fernández Merayo, quien asegura que se pondrán a disposición del operativo todos los medios necesarios.

Además, la Confederación Hidrográfica Miño Sil y Endesa han cerrado las compuertas del pantano de Bárcena, para permitir la bajada del caudal del río y facilitar la búsqueda.

“El río estaba muy crecido y nos han comunicado desde Confederación que va a ser posible mantenerlo a este nivel. Han comprendido que es importante porque si hay otra suelta puede arrastrar a esta persona”, ha explicado la alcaldesa.

“Es una situación que ningún padre querría vivir, que ningún alcalde quiere vivir. Desde el Ayuntamiento se están poniendo todos los medios y todos los efectivos disponibles y también se ha pedido ayuda a la unidad acuática de la Policía Nacional”, ha asegurado Fernández Merayo.

Por su parte, el jefe de bomberos, José Manuel Valcarce, explicó que con la noche es imposible seguir con el operativo de búsqueda.

“Hemos estado rastreando después del azud donde teóricamente le envolvió el agua. Hemos bajado por las márgenes del río y con la embarcación hemos hecho diez o doce pasadas de forma infructuosa”, ha explicado.

El menor, de 13 años, se tiró al río Sil para intentar coger un balón con el que jugaba.

Tras él se lanzó su hermano, de 17 años, quien pudo ser rescatado por los bomberos minutos después, mientras el menor fue arrastrado por la fuerte corriente.

Hasta el lugar de los hechos se desplazaron también dos ambulancias del Servicio de Emergencias 112 de Castilla y León con médicos y psicólogos que han atendido tanto a los padres del pequeño, como al hermano y al resto de la familia, quienes han permanecido en todo momento al borde del río y con fuertes ataques de ansiedad.

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