El consejo de administración de La Hullera Vasco-Leonesa (HVL) ha acordado hoy, por unanimidad de todos sus miembros y la administración concursal, presentar ante el juzgado de primera Instancia número 8 de León la solicitud de apertura de la fase de liquidación de la compañía minera.

Según ha informado en un hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el consejo ha habilitado a su presidente para que adopte las medidas necesarias para su ejecución, entre ellas, la emisión de las oportunas certificaciones hasta completar los trámites de la extinción de la sociedad.

Una decisión que se adopta, según la comunicación oficial de La Hullera a la CNMV, “en aras a favorecer una salida lo menos perjudicial para los intereses de trabajadores y acreedores de la sociedad”.

La Hullera ha lamentado que los clientes, instituciones públicas, entidades financieras y acreedores emblemáticos en el devenir productivo de los más de 120 años de historia de la compañía “no hayan podido encontrar fórmulas” para superar la difícil situación económica que ha degenerado en esta decisión.

Una situación que, según ha señalado la compañía, se ha producido como consecuencia de las “imposiciones legales cuando no de las políticas energéticas articuladas por las administraciones públicas y compañías eléctricas”.

Asimismo, desde el consejo de administración se ha querido dejar claro que el objetivo y empeño de la empresa ha sido el de su mantenimiento.

En esta sentido, la Hullera ha resalado los esfuerzos realizados para conseguir la reanudación de suministros de carbón con sus principales clientes eléctricos, de forma especial con la compañía Gas Natural Fenosa.

Así como convencer a los acreedores estratégicos (instituciones públicas, entidades financieras y operador minero) de un acuerdo sobre las deudas mantenidas sustentado en un plan de viabilidad “realista a la luz de las reservas de carbón existentes en la compañía”.

Un plan que, a juicio de la empresa, “ofrecía mayores garantías para la satisfacción de sus intereses en el concurso que las otras que pudiera ofrecer la legislación concursal”.

Lamenta que estos esfuerzos no hayan encontrado respuesta, ya que, como reconoce el propio consejo, el “silencio de las administraciones ante las propuestas formuladas, la negativa de su principal cliente a la compra de carbón y el rechazo de la entidades a sufragar la reactivación productiva” han provocado la liquidación.

En este sentido, el consejo de administración, mediante la remisión de este hecho relevante a la CNMV, ha querido dejar constancia de su “profunda frustración por no haber podido superar las rígidas barreras administrativas y financieras que le han sido infranqueables durante estas largas negociaciones”.

Una frustración que se hace más penosa “cuando se detenta un legado empresarial centenario e intachable en este tiempo, como lo prueba la solvencia humana y económica que a lo largo de estos años ha transmitido a la comunidad castellano y leonesa”, recoge el escrito remitido a la CNMV.

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