Desarticulada una banda que robaba y vendía obras de arte sacro

En el mercado negro

Imágenes de alguna de las piezas recuperadas. Fotografía; Europa Press.

La Guardia Civil ha desarticulado, en el marco de la operación ‘Cantanium’, un grupo integrado por cuatro personas dedicado al robo, almacenaje y distribución de obras de arte sacro en el mercado negro. La investigación se ha llevado a cabo en las provincias de Alicante, donde se ha detenido a E.G.P, de 48 años, y Zaragoza, donde se ha detenido a I.G.C., C.G.H e I.G.H, de 72, 47 y 36 años.

En cada una de estas provincias, se han llevado a cabo registros domiciliarios en los que se han recuperado tallas religiosas de las iglesias burgalesas de Caborredondo, Revillagodos, Villamorico y Quintanilla del Monte Rioja, de donde habían sido sustraídas en 2015.

Se trata de una de las operaciones relacionadas con el arte sacro más importantes llevadas a cabo en los últimos años, tanto por el número de piezas intervenidas, como el valor de muchas de ellas y también por haber puesto fin a un círculo delictivo completo.

De este modo, se ha desarticulado la totalidad de una estructura criminal organizada compuesta por diferentes subgrupos, coordinados para la comisión de robos de obras de arte eclesiástico y su transporte, almacenaje, modificación sustancial de apariencia y reintroducción en el mercado ilícito de anticuarios.

La información obtenida en el marco de la operación ‘Sanctuarium’, desarrollada el pasado mes de enero, ha permitido a los investigadores localizar en Cantabria una talla de una ‘Virgen Dolorosa’, cuyo estudio comparativo ha permitido determinar que se trata de una talla de madera policromada del siglo XVIII catalogada por el Arzobispado de Burgos.

Objetos recuperados

En total, se han recuperado 24 tallas policromadas de diferentes tamaños, 26 libros antiguos, 17 cuadros y pinturas religiosas, tres cruces de grandes dimensiones, siete retablos de madera policromada, cuatro sagrarios, dos columnas talladas de retablo y dos cálices litúrgicos.

La investigación, que sigue abierta hasta la total catalogación de las piezas intervenidas, se está realizando en colaboración con responsables y expertos en patrimonio del Arzobispado de Burgos y ha sido dirigida por el Juzgado de Instrucción de Briviesca, en colaboración con la Policía Judicial de Burgos y el Equipo ROCA.

 

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