22 años del descubrimiento en Atapuerca del Homo Antecessor

Hace 22 años, aparecen en el estrato TD6, más conocido como "La Gran Dolina", restos del Homo Antecessor

Este viernes, 8 de julio, cumple años uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes de la historia. De esos en los que se sitúa Burgos y la Sierra de Atapuerca en el mapa del mundo.

Tal día como hoy, hace 22 años, aparecen en el estrato TD6, más conocido como “La Gran Dolina”, restos del Homo Antecessor. El más antiguo poblador europeo. Restos fósiles de mas de 780.000 años de antigüedad y que hizo reformular los planteamientos evolutivos 360 grados.

Todo este descubrimiento estuvo siempre bajo la supervisión de Juan Luis Arsuaga, José María Bermúdez de Castro y Eudald Carbonell. No fue hasta 1997 y después de varios estudios comparativos cuando se concluyó que estos restos humanos encontrados correspondían a una nueva especie nunca jamás vista. Por eso fue nombrado por el equipo de Atapuerca como Homo antecesor (antecesor significa explorador o pionero).

Es uno de los descubrimientos fundamentales para el entendimiento de la evolución humana ya que se considera que la Sierra de Atapuerca es como una cápsula del tiempo a la hora de descubrir el proceso evolutivo de los humanos.

Este complejo arqueológico está localizado a 15 kilómetros de la ciudad de Burgos y allí se sitúan diferentes yacimientos: la Sima del Elefante, la Sima de los Huesos, La Gran Dolina o la Trinchera-Galería. Allí se ve el contexto geográfico en el que se desarrollaron los antiguos homínidos y bajo qué circunstancias en concreto el Homo antecesor. Fundamental para desentrañar el pasado y el misterio que hay detrás de la evolución del hombre. Las excavaciones comenzaron en 1991, tres años antes del gran hallazgo.

El azar o la suerte fueron importantes a la hora de descubrir el yacimiento porque todo comenzó con la construcción de una nueva línea de ferrocarril, lo que supuso realizar un corte de una enorme trinchera en la Sierra de Atapuerca de más de un kilómetro de longitud y de 20 metros de profundidad. La casualidad ayudó y en ese corte se descubrieron numerosas cuevas abarrotadas de sedimentos pleistocénicos. No obstante, desde que la construcción de la trinchera del ferrocarril pusiera al descubierto estas cuevas tuvieron que pasar sesenta y ocho años para que comenzaran las excavaciones científicas.

Como los sedimentos encontrados en las cuevas abarcan una época geológica muy extensa se encuentra muy bien documentada la evolución tecnológica de las herramientas, desde su forma mas primitiva hasta la aparición de los seres humanos modernos.

No sólo aparecen restos homínidos, también se han descubierto animales prehistóricos como el antepasado del también extinguido ya oso de las cavernas.

La Gran Dolina es, sin duda, la cuna del Homo antecesor. La excavación de esta zona alcanza unos 100 metros y un total de 11 niveles estratigráficos que están muy bien diferenciados. Por eso abarca mas de un millón de años, desde su base hasta hace unos 200.000 años en su nivel superior.

Un año antes del descubrimiento decisivo de Atapuerca ya comenzaron los sondeos en La Gran Dolina y fue cuando se llegó al estrato TD6 cuando se encontraron 80 restos fósiles de homínidos. Este estrato en concreto se conoce como “estrato Aurora” porque fue precisamente la arqueóloga Aurora Martín Nájera, quien encontró el primer fósil humano del yacimiento.

Los hallazgos respaldan la hipótesis de que Atapuerca es el poblamiento europeo más antiguo que se ha encontrado y cambiaron para siempre la idea de que los restos hallados en Inglaterra o Alemania eran los más antiguos de Europa.

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