Aumenta la condena al cura Antonio Maté, acusado de apropiación indebida

La condena pasa de un año y seis meses a un año y nueve meses

Gumiel de Mercado
La Fundación Padre Cristóbal Figuero se encuentra en Gumiel de Mercado. Imagen: www.gumieldemercado.es.

La Sala II del Tribunal Supremo aumenta la condena a un cura jubilado por apropiación indebida de 43.000 euros de la cuenta de la Fundación de la que era presidente, y absuelve a la mujer que era su pareja sentimental y secretaria de la misma Fundación, que había sido condenada por la Audiencia Provincial de Burgos como cómplice, al considerar que no hay datos suficientes para su condena en los hechos probados.

En sentencia de la que ha sido ponente el magistrado José Manuel Maza, el Supremo eleva, al estimar el recurso de la Fiscalía, de 1 año y 6 meses a 1 año y 9 meses la condena al cura jubilado Antonio Maté Rico, que realizó los cargos por la citada cantidad contra una cuenta de la Fundación “Padre Cristóbal Figuero”, mientras la presidió (2009-2011) para atender gastos de él y su pareja,  y sin comunicar ni aportar a la Fundación justificación alguna.

De otro lado, estima también el recurso de la pareja del sacerdote, Ana Isabel Zabalza Aldave, que era secretaria de la misma Fundación y en el mismo periodo, y anula su condena a 4 meses de prisión como cómplice de Maté Rico, por resultar insuficiente para condenarla la escueta descripción de los hechos probados: “Siendo todo conocido por la acusada Ana Isabel, sin que ésta, en su condición de Secretaria de la Fundación, pusiese objeción a ello, ni tampoco en conocimiento de los demás miembros de la misma.”

Para el Supremo “el mero conocimiento de los hechos no supone contribución alguna a su comisión, en tanto que si lo que la Audiencia le atribuye es la participación mediante una comisión por omisión, prevista en el artículo 11 del Código Penal, semejante atribución de responsabilidad hubiere requerido una suficiente explicación, que en este caso es del todo inexistente, por parte del Tribunal “a quo” acerca de la obligada “posición de garante” que pudiere ostentar en relación con los actos realizados por el Presidente de la Fundación, lo que, por otra parte, hubiera debido conducir, caso de existir tal obligación en los términos necesarios para ello, a una implicación propia de la autoría, no de la complicidad”.

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